Crítica de Transformers One: una historia de origen ágil, colorida y llena de acción para el público joven

Crítica de Transformers One, la película de animación dirigida por Josh Cooley que narra el origen de Optimus Prime y Megatron en su planeta de origen Cybertron. Estreno el 20 de septiembre de 2024.
Parece ser que este año está llamado a ser uno de los más interesantes de los últimos tiempos en el terreno de la animación. No solo pertenecen a este género muchas de las películas más taquilleras de lo que llevamos de 2024 sino que además tienen ocasión de desarrollar temas que interesan a jóvenes y a adultos.
Es el caso de Transformers One, una película de unos 104 minutos de duración que llegará a las carteleras españolas el próximo 20 de septiembre. Y viene avalada por la dirección de Josh Cooley, ganador del Oscar en 2020 por Toy Story 4.
Se trata, como decimos, de una cinta destinada a un público que o bien quiera iniciarse en este universo ficcional o bien tenga interés en expandir sus conocimientos sobre el mismo, dado que nos lleva a tiempos tempranos en Cybertron, el planeta de Optimus Prime y Megatron, antes de que se convirtieran, respectivamente, en los líderes de los Autobots y los Decepticons.
O, lo que es lo mismo, cuando se consideraban el uno al otro como iguales y se enfrentaban a dilemas similares, mientras padecían la carencia de no poder transformarse. En este sentido, es una película de orígenes que nos lleva a conocer todo un proceso de maduración y evolución de los personajes principales.
Transformers One nos narra cómo Orion Pax y D-16 trabajan de forma incansable en las minas para extraer el preciado Energon que dejó de fluir en abundancia por el planeta cuando los Prime fueron condenados y se perdió el poderoso artefacto conocido como la Matriz del Liderazgo.
En guerra permanente con los Quintessons, una civilización alienígena, ellos y los suyos malviven en las profundidades mientras que el único Prime superviviente, Sentinel Prime, lidera batidas con pocos resultados positivos.
Orion Pax, no obstante, no ceja en su empeño de acercarse al líder al que tanto admira, al punto de colarse en la carrera anual que podría llevarlo a acariciar el olimpo.
Pero su esfuerzo no solo no es recompensado sino que termina defenestrado junto a su amigo, llevados ambos a lo más profundo de la mina, a la zona de reciclaje. Allí conocerá a B-127 que junto a Elita-1 se convertirá en parte de su nueva familia en su lucha por cambiar el orden de las cosas y recuperar la gloria perdida.
Hay muchos motivos para celebrar el estreno de Transformers One. El primero de ellos, la calidad de la animación que nos lleva a disfrutar de inmersivos espacios digitales y de un rediseño de los personajes que los hace mucho más humanos (el de Sentinel Prime es bestial).
Chocan bastante las bocas, con las que se ha hecho un especial ejercicio de dotación de expresividad, pero cuando los personajes aparecen ya con su aspecto conocido y con sus máscaras de combate, es un verdadero goce.
Por otra parte, esa humanización se ve reflejada en la forma de hablar, de moverse y relacionarse de los personajes. Da la sensación de que los famosísimos juguetes de Hasbro podrían ser perfectamente nuestros colegas, algo que calará hondo en la audiencia juvenil (y disparará las ventas, porque hay pocos juguetes que molen más que los Transformers).
Aquellos que busquen en Transformers One lo que no encontraron en las películas de acción real, lo mismo se llevan un chasco porque las transformaciones en sí, siguen sin ser claras. En palabras llanas, lo que hace todo esto especial es que las piezas encajen y te creas la parte física de los cambios, pero siguen yendo a toda pastilla y tomándose licencias.
Estamos ante una película colorista y bien cuidada en el plano estético pero que no renuncia a contar una historia compleja, con cruces de intereses, derivas morales inesperadas y conflictos que estallan en secuencias de acción que no dan tregua. Y, dado que desarrolla su mitología, es preciso que sea clara y esté bien explicada.
En este sentido, no se le puede reprochar nada al arranque y al desarrollo pero sí que se aprecia cierta premura en el desenlace, incluso con algún salto temporal que hace que la historia se dispare. No es ningún obstáculo para disfrutar de ella con todas sus virtudes, que son muchas. Y os va a dejar a todos con ganas de desempolvar a vuestros juguetes favoritos... ¡Genial!
Valoración
Nota 80
Nuevo hito para la animación para jóvenes: Transfomers One consigue revitalizar el universo de Optimus Prime llevándonos a empatizar con él desde sus orígenes y ahondando en su rivalidad con Megatron.
Lo mejor
Que la acción no cesa, el humor funciona y el diseño de los personajes y sus aventuras convencen como historia de inicio.
Lo peor
Se gradecerían transformaciones más claras. La precipitada resolución con algunos giros en forma de saltos temporales que pueden despistar un poco.
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Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

