La viuda
Análisis

Crítica de La viuda, el thriller psicológico de Neil Jordan

Por Raquel Hernández Luján

Neil Jordan, el director de Entrevista con el vampiro, El fin del romance o la celebrada Juego de lágrimas vuelve al terreno del thriller psicológico con La viuda (Greta), una película que se estrenará en España el 24 de mayo de 2019 con Isabelle Huppert, Chloë Grace Moretz y Maika Monroe como protagonistas.

¿Sigues teniendo muy presente el cine de los 90 y algunos de sus más retorcidos thrillers? Entonces, es probable que La viuda, la película de Neil Jordan, te subyugue con facilidad. Aun con un guión irregular, las interpretaciones y la historia son atractivos suficientes para hacerte pasar un rato desquiciado en el cine, algo que se siempre se agradece.

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Chloë Grace Moretz (Suspiria) da vida en esta ocasión a Frances, una joven retraída que ha perdido a su madre. Su relación con su padre no atraviesa su mejor momento, dado que él ha comenzado a pasar página mientras que ella está teniendo algunas dificultades para asimilar los cambios y atravesar el duelo.

En ese impasse, se muda a Manhattan a vivir con su mejor amiga, Erica, una joven que vive la vida a tope y trata de animar a Frances, sin demasiado éxito. Un buen día, encuentra un bolso en el metro y decide devolvérselo a su dueña, Greta, una mujer de origen francés que vive lejos de su hija y con la que comparte cierto vacío existencial. Pronto congenian y empiezan a pasar tiempo juntas. Frances incluso la ayuda a adoptar un perrito con el que paliar su angustiosa soledad. Pero, de forma fortuita, descubrirá que Greta esconde algunos secretos inquietantes y comprenderá que su obsesión puede tener un alto coste.

El director Neil Jordan, que ha firmado trabajos tan sólidos y aclamados como Entrevista con el vampiro, El fin del romance o la celebrada Juego de lágrimas, vuelve la vista al cine de los 90 con La viuda para entregar una cinta que nos remite a películas como Mujer blanca soltera busca... o La mano que mece la cuna.

Es un thriller psicológico con protagonista perturbada, en el que los resortes del suspense se manejan con buen tino, aunque no dejen de sucederse situaciones que rozan no solo lo inverosímil, sino lo absurdo en más de dos ocasiones. Si entras en el juego, no obstante, y sigues la corriente al macabro sentido del humor de la película que coquetea con la idea, una vez más, de la chifladura que puede desencadenarse ante la maternidad frustrada, sí que hay material para disfrutar durante las casi dos horas que dura la función y en la que se desata el salvajismo más desaforado.

En este sentido, una de las principales novedades que aporta La viuda es el personaje de Erica, que se aleja del rol de víctima inocente y sin recursos (es especialmente escalofriante la persecución por las calles mientras su amiga trata de protegerla mediante una inquietante conversación) para erigirse como una joven que bajo su aparente frivolidad es el ancla para Francis y la única que cala el modus operandi de Greta al vuelo. El rol cae como anillo al dedo a Maika Monroe, a quien recordaréis por la película It Follows.

La interpretación de Isabel Huppert de un personaje tan extremo es, por otra parte, uno de los grandes alicientes de la película. La "madre adoptiva" que termina transfigurada en viuda negra, no emerge en una evolución precisamente inesperada. El espectador sospecha de ella desde el primer minuto y la actriz se regocija en su elegante hieratismo para convertirse en esa silueta recortada que es sinónimo del hombre del saco... de la "frágil, culta y encantadora señora francesa" del saco, para ser más exactos.

Así, todos los elementos del atrezzo van cobrando un significado especial en esta película de suspense, más allá del evidente: su sombrero, su abrigo, por supuesto su bolso, que en los carteles promocionales de la película se presenta como un cebo mortal o los guantes... Un recurso que tan bien utilizaron películas con las que comparte el retrato de una obsesión como Durmiendo con su enemigo (¡cómo olvidar aquellas toallas escrupulosamente colocadas en el servicio que anunciaban la amenaza del depredador).

Por desgracia, a La viuda le pesan mucho sus excesos y es fácil ver en qué momentos el guión pierde el norte. Quizás con más contención estaríamos ante una película indispensable. No es el caso, pero el "buen mal rato", lo tenemos asegurado: Neil Jordan sabe dónde colocar la cámara y cuánto tiempo debe hacernos esperar para tenernos al borde de la butaca pensando que se va a armar una buena. Y vaya si se arma.

Valoración

Thriller psicológico lo suficientemente entretenido y gamberrete como para mantenerte pendiente de la pantalla hasta el último momento, a pesar de sus inconsistencias y sus salidas de tono.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

Su regustillo noventero e Isabel Huppert gozando de su interpretación con cada movimiento y mirada.

Lo peor

Por desgracia, en algunos momentos no solo es inverosímil, sino también absurda. Neil Jordan tiene joyas ante las que esta película palidece.

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