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El cuento de la criada
Análisis

El cuento de la criada temporada 4 - Crítica de los primeros episodios

Crítica de los tres primeros episodios de la temporada 4 de El cuento de la criada (The Handmaid's Tale), cuya emisión arranca en HBO España el 29 de abril.

La cuarta temporada de El cuento de la criada ya se encuentra en emisión en HBO España. La plataforma ofrece desde hoy mismo los tres primeros episodios: "Cerdos", "Belladona" y "El cruce".

El resto se irán estrenando, como es habitual, a razón de un episodio por semana cada jueves hasta completar los diez que componen esta penúltima temporada (la quinta supondrá el desenlace definitivo de la ficción e, imaginamos, tendrá un puente con "Los testimonios", la coda literaria de Margaret Atwood cuya lectura os recomendamos encarecidamente aunque tenga puntos de variación importantes respecto a la serie).

Quienes seáis adictos a esta ficción debéis saber que la narración va in crescendo en lo que se refiere a intensidad emocional y también en brutalidad. Ni que decir tiene que el listón no baja un ápice en todo lo relativo al diseño de producción, valores técnicos y calidad de las interpretaciones, con Elisabeth Moss, Yvonne Strahovski y Ann Dowd liderando el reparto.

Tras el emocionante final de la temporada 3 de El cuento de la criada con la llegada del "vuelo de los ángeles" a Canadá, June queda gravemente herida. Las criadas fugitivas encuentran refugio en una granja, donde una esposa de catorce años cuida a June y las mantiene a salvo.

June recupera su papel de líder de las mujeres oprimidas en Gilead consiguiendo cobrarse una dulce venganza contra los comandantes que frecuentan un Jezabel. Lawrence evita la sentencia de muerte aceptando un puesto de asesor y el estatus de la tía Lydia se tambalea por la pérdida de los 86 niños.

Los combativos Waterford, detenidos en Toronto, se enteran de la hazaña de June. A pesar de estar enfrentados y de que Serena está harta de que su marido hable por ella, algo vuelve a unir su destino al de su marido Fred. 

Finalmente, June es atrapada y se enfrenta a una vengativa tía Lydia además de al tortuoso interrogatorio mediante el cual el sistema quiere que delate al resto de las criadas. Por su parte Luke trata de conseguir un hogar para los niños del famoso vuelo mientras busca la forma de ayudar a June en la distancia.

Muy atentos al tercer episodio de la serie, excelente, en el que Elisabeth Moss debuta como directora, rol que repetirá en los episodios octavo y noveno titulados respectivamente "Testimonio" y "Progreso".

¿Quedan hombres buenos en Gilead?

Por si no había quedado claro en las tres temporadas anteriores, Gilead es una bestia que se retroalimenta y en la que, como bien dice June, "no hay luz ni hay rastro de Dios" aunque quienes viven en el sistema no paren de mencionarlo.

Al final de cuentas toda su puesta en escena, las privaciones y las apariencias obedecen a un único fin: conservar el poder. Así, parece que, al margen de la sororidad que siempre ha estado en la base de la serie, en esta temporada se abordará, con especial profundidad, el papel que juegan los hombres en todo este entramado. Porque, como es obvio, incluso en los peores pozos de podredumbre, quedan buenas personas con el sentido de la responsabilidad, la entrega y la diligencia para ayudar a las mujeres que son tratadas como ganado (en el mejor de los casos). Y, solo con ellos de su parte existe esperanza para esa sociedad.

Lo que realmente destaca de la cuarta temporada de El cuento de la criada (dado que los guiones, la puesta en escena, la banda sonora y todos y cada uno de los apartados técnicos siguen siendo excelentes) es que esgrime un potentísimo discurso y que tiene aún mucho que contar. Nunca da la sensación de que se estén alargando las tramas de forma intencional sino que se van añadiendo nuevas capas, nuevos conflictos y nuevos giros impresionantes. Las cotas de lirismo que alcanzan determinadas secuencias son brutales y seguirán poniéndoos los pelos de punta exactamente igual que el primer día.

Así, entran en juego no solo los problemas endémicos de la propia Gilead sino los de la vecina Canadá, que tiene que ver cómo lidiar con los graves conflictos que vienen dados del oscurantismo, la carencia de información y los juicios a puerta cerrada cuyas consecuencias resultan imprevisibles.

En resumidas cuentas, El cuento de la criada eleva el listón un poco más para entregar un trabajo adictivo y brutal: un relato del que es imposible separar los ojos y que nos lleva a empatizar con los personajes de una forma fascinante. También es cierto que hay que prepararse para su intensidad, pero ¡merece tanto la pena sufrir viéndola!

Valoración

A pesar de que El cuento de la criada parecía haber tocado techo, la cuarta temporada regresa con muchísima fuerza y dejando claro que tiene mucho que contar todavía. Emocionante y desgarradora, impacta por su crudeza y su poesía.

Hobby

92

Excelente

Lo mejor

Que la serie siga teniendo la capacidad de desconcertar al espectador y removerle el mundo bajo los pies episodio a episodio: es brutal y lírica.

Lo peor

La evolución de algunos personajes secundarios es difícil de creer.

Y además