El cuento de la criada 3
Análisis

Crítica de la temporada 3 de El cuento de la criada

Por Raquel Hernández Luján

¡Alabado sea el fruto! Crítica de la tercera temporada de El cuento de la criada (The Handmaid's Tale) ya disponible al completo en HBO España.

Se podría escribir una tesis doctoral solo hablando la escenografía, el vestuario, las composiciones de los planos, la fotografía y los movimientos de cámara de El cuento de la criada, así que no es de extrañar que sea una de las series más vistas de HBO.

Cada liturgia, cada frase protocolaria, cada elemento que se añade o se modifica, está siempre cargado de un sentido que va más allá del aparente: no hay nada abandonado al azar dentro del estrecho corsé del estado totalitario de Gilead y esta tercera temporada, sabe utilizar cada recurso para seguir desarrollando una historia tan brutal como visionaria.

Respecto al desarrollo narrativo, puede que sea también la más imperfecta: bascula de episodios sensacionales a otros mucho menos sólidos dentro del conjunto, aunque en sí mismos sí tengan su sentido propio. Hay algunas situaciones que nos hacen pensar que es imposible que la protagonista pueda seguir viva, con lo que ha pasado... Pero es en su recta final cuando se entona de forma definitiva para clavar la salida, que nada tiene que envidiar al triple doble ejecutado por primera vez por Simone Biles recientemente.

Como ya os contamos en nuestra reseña de los primeros capítulos, el creador, Bruce Miller, además ha sabido prestar su oído a algunas de las críticas fundamentadas que hablaban de una explicitud no siempre necesaria respecto a la violencia ejercida contra la mujer y ha conseguido dejarla fuera de plano cuando convenía sin restarle por ello un ápice de contundencia a las secuencias más brutales (incluso ha trascendido que Joseph Fiennes consiguió eliminar del guión una escena con la que no estaba de acuerdo).

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El universo de Gilead es complejo y retorcido pero también opaco, taimado y, como dice la propia June, implacable. En esta temporada hemos aprendido y visto mucho de él y de lo que le rodea: un mundo libre con el que tiene unas relaciones diplomáticas tensas. Y de ese modo han tenido cabida el activismo, las secuelas de quienes consiguen liberarse y llegar allí para aceptar cómo la traumática experiencia las ha cambiado, las negociaciones para conocer cómo funciona extramuros... En el plano interno también hemos visto funcionar su aparato propagandístico en uno de los momentos más memorables de la temporada así como la forma en la que se toman las decisiones y el limitadísimo papel de las esposas.

Respecto al corazón de la historia, también hemos accedido a flash-backs de los primeros momentos en los que las mujeres fértiles fueron atrapadas y trasladadas como ganado y otros en los que June disfrutaba de una vida apacible con Luke y Hannah, aunque, sin lugar a dudas, lo más revelador ha sido conocer el papel de tía Lydia en los tiempos previos a su labor de instructora. No todo es política de género o administración de un microcosmos patriarcal opresor: el comandante Waterford ha tenido también sus momentos fugaces de humanidad, por más que también nos haya llevado a la más pura desesperación con decisiones con las que demuestra una barbarie impactante y un odio inusitado.

En lo que atañe a las interpretaciones, no hay nada que objetar: el casting sigue siendo excelente y, a pesar de que parte de la audiencia pudo sentirse defraudada por el final de la segunda temporada de El cuento de la criada, está bien justificado el por qué de las decisiones que llevaron a nuestra protagonista a obrar como lo hizo.

Elisabeth Moss vuelve a darlo todo de sí alcanzando un registro interpretativo abrumador que va desde la determinación, la rabia y el descontrol más absoluto a la falta de cordura, la (relativa) paz, la abnegación o el martirio. No hay tecla que no sepa tocar ni escala que no alcance desnudando su alma en primerísimos primeros planos en los que no cabe la duda (algún momento hay también en el que se abusa de este recurso, siendo justos). Te hace preguntarte si esta mujer no necesitará asistir a terapia tras el rodaje de la serie porque debe dejarla completamente exhausta.

El ya nombrado Joseph Fiennes, sigue siendo un villano de tomo y lomo gracias a esa mezcla de la que hablábamos de ternura y bestialidad que le caracteriza con esa extraña manera suya de amar a su esposa si bien quienes cobran un mayor protagonismo son los Lawrence (Bradley Whitford y Julie Dretzin), que poco a poco irán convirtiéndose en piezas clave para el plan final de June. Y si hay una figura hipnótica es la de Serena Joy (Yvonne Strahovski), de la que el espectador jamás conoce sus intenciones finales más allá de lo que incumbe a su frustrante pseudomaternidad por la que es capaz de cualquier cosa.

No podemos terminar nuestra crítica de El cuento de la criada 3 sin señalar que no solo ha conseguido retener nuestra atención, sino que lo ha hecho despertando nuestro interés por seguir indagando en el relato y su desenlace, que parece próximo (no olvidemos que ya ha renovado por una cuarta temporada que podría y probablemente debería ser la última). Habida cuenta de la dificultad de narrar lo que se trae entre manos, el resultado es desde luego, espectacular.

Nuestra curiosidad queda emplazada 12 de septiembre, cuando será de obligada lectura la nueva novela de Margaret Atwood titulada "Los testamentos" en la que conoceremos nuevos detalles de esta subyugadora y desasosegante historia distópica que tanto nos hace pensar sobre determinados aspectos del mundo que nos rodea a día de hoy.

Valoración

La tercera temporada de El cuento de la criada sigue haciendo de la serie una obra maestra indispensable. Ha sabido además moderar la violencia explícita sin restarle impacto y ampliar las fronteras del mundo conocido por la audiencia de manera muy satisfactoria.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

La capacidad de la serie para emocionarnos, estremecernos y hacernos pensar sobre el aquí y el ahora sigue intacta. La foto, las interpretaciones...

Lo peor

Arranca titubeante y el episodio "Heroica" es bastante más frío que el resto: un ligero bajón antes de que la serie tome vuelo para el final.

Y además