The Passage
Análisis

The Passage - Crítica del episodio piloto de la serie de Fox

Por Raquel Hernández Luján

Crítica del episodio piloto de la serie de Fox The Passage centrada en un apocalipsis vampírico. Está protagonizada por Mark-Paul Gosselaar y Saniyya Sidney.

Si eres de los que disfruta de series misteriosas y apocalípticas, cada lunes, después de la emisión de un nuevo episodio de la temporada 9 de The Walking Dead, podrás ver The Passage, la adaptación de la novela homónima de Justin Cronin editada en España por Books4pocket, con el título "El pasaje".

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La primera temporada de esta serie estadounidense se compone de diez episodios de aproximadamente una hora de duración y ha arrancado con la emisión del episodio piloto tras "Adaptación", el arranque de la midseason de TWD, en el que se expone la problemática que se va a ir desgranando a lo largo de la narración.

La que nos cuenta qué es lo que ha sucedido en la serie The Passage es la propia protagonista: la pequeña Amy Bellafonte, que pierde a su madre, toxicómana, y es reclutada para un experimento muy particular. Una institución médica cuya finalidad es la de salvar a la Humanidad de enfermedades letales como el SIDA, el ébola o el SARS, emprende un viaje para estudiar a una criatura, que se rumorea que ronda los 250 años. La idea es comprobar si esto es cierto y buscar la razón de su longevidad, pero el problema es que cuando es liberada ataca a uno de los investigadores mordiéndolo en el cuello.

A pesar de que lo dan por muerto, repentinamente se recupera sanando sus heridas de forma casi milagrosa. La contrapartida es que se vuelve agresivo, atacando a los demás con una sed insaciable. Su compañero de laboratorio lo recluye a partir de ese momento con la intención de recuperarlo, para lo cual comienza a buscar candidatos viables en los que poder experimentar: por lo general presos en el corredor de la muerte a punto de ser ejecutados, a los que les ofrece "un océano de tiempo". Esto es literal, puesto que el contagio provoca una recuperación a todos los niveles y por tanto prolonga la vida de forma indefinida. A medida que avanzan, consiguen que el aspecto de los sujetos se deteriore lo mínimo posible, pareciendo, a simple vista, normales y corrientes salvo por su necesidad de beber sangre.

El agente federal Brad Wolgast es el encargado de llevar a Amy a Colorado, donde será la nueva cobaya humana de una investigación que se centra en la tesis de que el virus actúa sin causar deterioro neurológico en niños. Pero pronto se da cuenta de que debe protegerla (a lo que se une por cierto su propio drama personal dado que perdió a su hija tres años atrás) y decide huir y ocultarla.

The Passage se mueve entre las aguas del género fantástico y el thriller conspiratorio, dado que desarrolla la premisa de que el gobierno está utilizando a un sector de la población con intenciones que, aunque en principio pueden ser loables, no dejan de ser una aberración, como los son los propios medios que utilizan para alcanzar dicha meta.

De forma sorprendente dado el argumento, la serie no se desarrolla en un tono oscuro, sino que más bien gira hacia el entretenimiento, dosificando pildoritas de misterio que dejan al espectador lo suficientemente interesado como para querer ver un nuevo episodio. Que la narración recaiga en una niña de diez años también contribuye a aligerar la carga dramática de la serie y a adecuarla, salvo por momentos muy puntuales de violencia, a un público generalista.

The Passage

La parte que podría ser más desasosegante es la que atañe al hecho de que los infectados tienen la capacidad de introducirse en los sueños de los sujetos sanos, proporcionándoles más de un susto. Estamos ante una nueva perspectiva para las series de temática vampírica, que se va a desarrollar, al parecer, más en despachos y laboratorios que en escenarios clásicos remitiéndonos al arranque de The Strain, la serie basada en la Trilogía de la oscuridad de Guillermo del Toro y Chuck Hogan con la que apenas comparte ese escenario contemporáneo.

Respecto a las interpretaciones, tanto Mark-Paul Gosselaar (¡cuánto ha llovido desde que lo conocimos en Salvados por la campana!) como la pequeña Saniyya Sidney realizan un gran trabajo, demostrando además tener muy buena química en cámara.

Puede que el primer episodio de The Passage no sea espectacular y deslumbrante, pero sí que despierta interés y curiosidad por una historia que a buen seguro nos va a ir deparando nuevas sorpresas episodio a episodio... Y oye, si resucita el interés por los vampiros, mejor que mejor, que el género zombi ya está saturado.

Valoración

Interesante punto de partida para una serie que no es el colmo de la originalidad, pero que sabe dejar a la audiencia con la miel en los labios.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Muestra el comienzo de la plaga "vampirizadora" sin andarse por las ramas. Tanto los efectos especiales como las interpretaciones son solventes.

Lo peor

No apuesta por el realismo, sino por un entretenimiento un tanto convencional. Difícilmente satisfará a los fans de la saga literaria.