Análisis de AILA, muchos juegos de terror en uno solo

Análisis y opinión de AILA, lo nuevo de los creadores de Fobia que homenajea a clásicos del terror.
Los videojuegos cada vez se prestan más a los homenajes y lo auto-referencial, también en el género del terror. De eso saben en Pulsatrix Studios, que con Fobia ya hicieron un trabajo notable y ahora regresan con el curioso AILA para PS5, Xbox Series X/S y PC.
Una vez más, estamos ante una aventura de terror en vista subjetiva, pero ambientada en un paraguas muy meta que os hará gracia a los veteranos.
En este juego viajamos unos años al futuro e interpretamos a Samuel, un tester de videojuegos que vive encerrado en su apartamento y tiene experiencia de sobra con el género del miedo.
Un día, recibe el encargo de testear AILA, una nueva experiencia de realidad virtual que, según reza, es capaz de trasladar nuestros miedos y traumas personales al juego.
Como supondréis, lo que empezaba como una prueba más poco a poco se va distorsionando hasta cruzar algunas fronteras que pondrán los cimientos de Samuel contra las cuerdas.
A nivel jugable, la aventura se estructura en dos mitades. Por un lado, tenemos los tramos en los que nos movemos por el apartamento de Samuel, a modo de “descanso”.
Aquí cumplimos algunas tareas rutinarias, desde dar de comer al gato hasta decidir si tomamos café o té.
Estos descansos también sirven para cotillear el apartamento y descubrir algunas pistas sobre el pasado de Samuel, además de ver figuras coleccionables que vamos encontrando o libros de cuentos que nos dan pistas sobre lo que nos espera en las misiones principales.
El terror tiene muchas formas
¿Y de qué van esas misiones? El objetivo en cada una de ellas es ponernos el headset de realidad virtual y entrar en una experiencia de terror.
No sabemos qué nos espera a continuación, pero AILA nos da alguna pista y nos lanza de golpe a tópicos del terror: un bosque atacado por un misterioso meteorito, una mansión llena de secretos...

Aunque cada misión tiene una ambientación y temática diferentes, los pilares jugables se mantienen siempre.
Hemos de explorar, resolver algunos puzzles y enfrentarnos a las entidades monstruosas que nos ataquen, todo ello coronado por los correspondientes duelos con jefes finales.
Pero claro, según la ambientación, tendremos armas diferentes, desde una ballesta en la ambientación medieval hasta una pistola moderna en la contemporánea.
La munición no es especialmente numerosa, así que hemos de valernos de armas cuerpo a cuerpo y buscar bebidas de sanación, las cuales podemos mezclar con una planta roja para que sea más efectiva.
No es la única referencia a Resident Evil que encontraremos en el juego...
Los puzzles son numerosos y tiran de los clásicos del género (buscar llaves con un determinado emblema, cerrojos de combinación con la pista en algún lugar de la habitación, etc.).

Tienen una dificultad creciente que nunca es imposible, pero puede suponer un buen desafío en los tramos finales.
Dada la ambientación que hay, el juego a veces tira de elementos surrealistas, lo que lleva a que aparezcan objetos de repente o ciertos pasillos cambien de golpe, por lo que hemos de estar muy atentos a lo que nos rodea.
Para dar más punch a la experiencia, hay varios momentos en los que nos toca tomar decisiones morales, del tipo “¿matamos a este personaje o lo dejamos vivir?”
Tómatelo con karma
Todas estas decisiones y algunos otros elementos de la partida modifican nuestro karma, aunque el jugador no puede ver en qué punto se encuentra ese karma.
Es más bien una cuestión de sentido común. Eso lleva a ciertas ramificaciones de la historia y, a la postre, altera el final del juego que podemos presenciar. ¿Tomaremos el camino correcto en nuestra aventura?
Al margen del interés que suscitan los misterios de la trama y las decisiones morales, el juego tira bastante del terror. Por un lado, el ambiental, que es el que funciona mejor gracias a un diseño de sonido muy envolvente e inquietante.
No paramos de escuchar suelos que crujen, golpes en la distancia, lamentos detrás de una puerta...
Luego tenemos los “jump scares” o sustos súbitos, de los que se abusa en nuestra opinión y acaban resultando algo pesados y traicioneros, sobre todo cuando llevan aparejado el enfrentamiento con alguien que nos esperaba tras la puerta.

Por cierto, consejo: poned la ayuda de apuntado en las opciones, porque la puntería por defecto es bastante poco precisa.
Aparte de una atmósfera de terror variada y, en cierta medida, original al remezclar tantas ambientaciones en un solo juego, tenemos un elemento más divertido.
Es el referencial, pues como decíamos encontramos muchos guiños no solo a Resident Evil, sino también a otros clásicos como Outlast o Alan Wake. Está claro que los creadores querían homenajear su género favorito.
¿Es difícil AILA? ¿Cuánto dura?
Ciertos momentos de combate pueden ser algo más complicados que otros, así que habrá alguna ocasión en la que muráis y alguna otra en la que algún puzzle se os atragante (especialmente porque no hay mapas ni brújulas de ningún tipo).
Aún así, perseverando un poco conseguiréis avanzar en una aventura que dura unas 11 ó 12 horas.
A nivel técnico, evidentemente se nota que AILA es obra de un estudio pequeño, por lo que los escenarios no tienen el nivel de detalle de un estudio AAA.
Aún así, cumplen bien con su cometido, gracias al apoyo de efectos ambientales y la iluminación, además de un diseño artístico muy eficiente.
Los modelos de personajes no están nada mal, pero sus animaciones son extrañas y robóticas, lo que resta algo de inmersión a la experiencia.
Esto se ve compensado, como decíamos, por un apartado sonoro bastante más inquietante y conseguido que el que nos presentaron en Fobia. Las voces, eso sí, están en inglés, con subtítulos en castellano bastante bien adaptados.

En conjunto, AILA es una experiencia de terror que disfrutarán especialmente los amantes del género, gracias a sus referencias y a su esfuerzo por romper lo que damos por sentado en el género.
Jugablemente, no tiene nada novedoso y su apartado visual no puede competir con los grandes del género, pero su ambientación y su historia consiguen que caigamos en las redes de AILA.
En nuestro caso, encima, es doblemente meta. Somos probadores de juegos probando una aventura en la que somos un probador de juegos. Qué fuerte, Doc.
Valoración
Nota 79
En un panorama lleno de juegos similares de terror, AILA tiene un puntito original y metarreferencial que lo hace destacar. En el fondo, es más de lo mismo a la hora de ponerse al pad, pero su historia y constante cambio de ambientación lo hacen interesante.
Lo mejor
Que mezcle tantas ambientaciones diferentes y homenajee a los clásicos. El misterio y las decisiones morales interesan.
Lo peor
Las animaciones de los personajes son muy artificiales y el sistema de puntería es un pelín incómodo. A nivel jugable, no innova.
Plataforma comentada: Pc

Daniel Quesada
Coordinador de vídeo
Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.