Impresiones de Eternal Anima, un juego que tiene un poco de Lost Odyssey, Final Fantasy X y Bravely Default... y un "mucho" de JRPG clásico

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Impresiones de Eternal Anima, un JRPG con viajes en el tiempo hecho por Marvelous y en el que han participado algunas de las mayores figuras del género.
Hace una semanas asistimos a un evento donde tuvimos la oportunidad de jugar a Eternal Anima, un nuevo JRPG desarrollado por Marvelous que llegará a PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC en 2027.
Puede que lo recordéis por su prometedor tráiler de presentación, mostrado durante el Nintendo Direct que tuvo lugar a principios de septiembre. O quizás lo recordéis porque también se ha anunciado que contará con edición en formato físico, algo que siempre hay que celebrar y más en estos tiempos que corren.
Pero quizás lo más llamativo de Eternal Anima es que tras el proyecto se encuentran una serie de figuras muy relevantes dentro de los juegos de rol japonés, como Katsuhisa Higuchi (director), Keisuke Makino (responsable de la base de la historia) y Kazushige Nojima (guion).
En el evento pudimos jugar una hora a Eternal Anima y a continuación os contamos qué nos ha parecido.
Impresiones de Eternal Anima para PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC
Eternal Anima nos lleva hasta un mundo que ha sido consumido por el mar. En este "eterno azul", la ciudad flotante de Urvis Ael es el único lugar donde aún quedan vestigios de la civilización, gobernados con mano de hierro por el Todopoderoso, un estricto líder que ha prohibido el progreso en todas sus formas.
Esto no le hace demasiada gracia a Wade, el protagonista de Eternal Anima, quien decide huir hacia el mar... y acaba embarcado en un viaje a través del tiempo.
La demostración que jugamos tenía lugar al principio de la historia, con Wade ya explorando el pasado en compañía de dos personajes: la estoica Neria y el autómata M.O.S.

Y desde el minuto uno quedó claro que estamos ante un JRPG muy clásico, pues cuenta con elementos típicos del género como la exploración de ciudades, mazmorras y un overworld, enemigos que deambulan por el mapa y podemos golpear para iniciar la batalla con cierta ventaja y, por supuesto, combates por turnos.
Ahora bien, Eternal Anima también presenta una serie de mecánicas jugables que lo distinguen de otro JRPG. Por un lado está la psicometría, la habilidad especial de Wade que le permite vislumbrar los recuerdos que se esconden en los objetos al tocarlos.
Esto da pie a momentos que recuerdan a los Mil Años de Sueños de Lost Odyssey, pues se nos revela la historia de los poseedores originales de dichos objetos a través de textos. En esta sesión, por ejemplo, conocíamos la triste historia de un valeroso arquero que murió protegiendo a sus amigos.

Pero la cosa no queda ahí: al tocar los objetos, Wade también hereda las habilidades de su poseedor, lo que viene a ser una suerte de sistema de clases. De esta manera, podíamos equipar el arco y alternar entre este y la espada durante los combates, lo que nos daba acceso a distintas habilidades.
Las habilidades, por cierto, se equipan como si de libros se tratasen, obligándonos a jugar con los huecos disponibles y la posición donde las colocamos para personalizar el desempeño de cada personaje en combate.
Otro de los elementos que diferencian a Eternal Anima del resto de JRPG lo encontramos precisamente durante los combates. Wade puede predecir acontecimientos futuros, lo que se traduce en saber el orden en el que van a actuar aliados y enemigos, muy similar a lo visto en juegos como Final Fantasy X, pero con la diferencia de que aquí también conocemos con exactitud quién va a ser el objetivo de los ataques enemigos, cuánto daño van a ocasionar o incluso si van a derrotar a algún personaje.

De ahí que sea clave prestar atención a la línea de tiempo y a los cambios que se producen al seleccionar determinadas habilidades, pues pueden alterar el orden de actuación.
También es muy importante explotar las debilidades de los enemigos, pues de esta manera podemos retrasar su actuación en combate o incluso "romperles", lo que significa sacarles de la línea de tiempo e impedir que actúen en ese turno.
Por si eso no fuese ya una importante dosis de estrategia, Eternal Anima también cuenta con un sistema que recuerda a lo visto en la saga Bravely Default: al atacar, los personajes ganan puntos de batalla que se pueden utilizar para reforzar el poder de las habilidades. Pero si en lugar de gastarlos los conservamos hasta acumular tres puntos, podemos desatar el "ataque límite" de cada personaje.

Es desde luego un sistema de combate muy interesante y con muchísimo potencial. También bastante desafiante, como bien nos demostró el jefe que había al final de la demostración.
El único problema que le vemos es que las batallas se pueden alargar más de la cuenta, pues cada turno empieza mostrando lo que va a hacer cada enemigo en pantalla y luego debemos tomarnos nuestro tiempo para elegir cuidadosamente cada acción. Por suerte, Eternal Anima incluye la posibilidad de acelerar la velocidad de los combates.
Tampoco nos termina de convencer el apartado visual, donde también se nota que apelan a los clásicos con esos modelos de personaje caricaturizados. Lo cual no es un problema, es cuestión de gustos, pero a nivel gráfico nos ha parecido un juego bastante flojete.

Eso no quita que estemos ante un JRPG muy prometedor, con ideas interesantes y que desde luego nos ha dejado con ganas de más. Y encima se ha confirmado que, además de en formato físico, Eternal Anima contará con textos en español. En otras palabras: hay que darle una oportunidad sí o sí.
Así que si sois fans de los juegos de rol tradicionales, marcad en vuestros calendarios el 4 de marzo de 2027 porque ese día Eternal Anima llegará a PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC.

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