Phantom Blade Zero tiene madera de GOTY, pero no te das cuenta hasta que llegas a ESE combate

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Pocos juegos mejoran tanto como Phantom Blade Zero al llegar a un combate específico. Ahí es cuando el juego se convierte en un aspirante a GOTY.
Tras realizar el análisis de Phantom Blade Zero en PC estoy intentando "platinear" el juego en PS5 sin la presión de tener en el horizonte una fecha límite. Primero jugué por trabajo, ahora, por gusto.
Este caso pocas veces se da en nuestra profesión. Hace mucho tiempo que no rejuego algo y que haya sido, específicamente, Phantom Blade Zero quien me haya hecho retomar esta genial práctica dice mucho.
No creo que gane con Zelda Ocarina of Time y GTA 6 asomando la nariz, pero creo que Phantom Blade Zero tiene madera de GOTY. El único problema es que su gran calidad está ligeramente escondida.
Phantom Blade Zero se destapa a las 12 horas de juego
Rejugar es algo que me fascina. El motivo principal es porque en una segunda pasada puedes fijarte en aspectos secundarios, reafirmar sensaciones, experimentar en el gameplay y mucho más.
En mi primera partida a Phantom Blade Zero me quedó claro que había un momento en el que el juego cambiaba para siempre, pero no quise entrar en muchos detalles para no arruinar la experiencia a nadie (y porque el embargo no me permitía hablar de un jefe en concreto).
Esta semana he llegado de nuevo a ese punto de la historia para repetir un enfrentamiento épico. Es espectacular. Regresar a ese punto y volver a vivirlo me ha hecho que piense que quizá Phantom Blade Zero si que tenga algo de GOTY. ¡Qué placer es volver a jugar un juego!
Durante las primeras 10-12 horas (si vas completando todo) te das cuenta que Phantom Blade Zero es un gran título de acción, pero me he encontrado muchas opiniones que apuntan que hay algo que no termina de hacer "click". Coincido al 100% (ya lo señalé en el análisis).

El combate de Phantom Blade Zero para aspirar al GOTY
Sin embargo, todo cambia cuando te encuentras con Mu Xiaokui. ¡Qué pedazo de jefaza! No obstante, no es solo un gran combate, sino que todo lo que le rodea le da un peso. Ahí es donde se nota que China tiene los galones y la experiencia para desarrollar buenos AAA.
Pese a que Phantom Blade Zero tenga un diseño de arte algo genérico, el momento en el que llegas a la ribera del lago Meigu es mágico. Una luz dorada del crepúsculo baña el ambiente, el agua de la orilla inunda los juncos y la hija de tu maestro, a quien entrenaste cuando era una chiquilla, aguarda de espaldas, paciente y dispuesta a vengarse.
Al contrario que en todos los combates previos, la batalla no se rige por la violencia, sino por un sentido del deber muy romantizado. Cuando Xiaokui se lanza al ataque, un piano empieza a sonar, emitiendo unas notas que a cualquier "soulsbro" le ponen los pelos de punta. El paisaje, la banda sonora y la propia situación respiran melancolía.

Las dos primeras fases de Mu Xiaokui son geniales. La guerrera es absolutamente letal y te acosa con envites difíciles de leer, pero es en la tercera y secreta fase donde todo estalla. Xiaokui llama a sus fieles guardaespaldas, la Bailarina de Jade y el Demonio de Hierro y da comienzo uno de los mejores combates dobles que he visto... y con un temazo mucho más cañero que sirve como magnifico contraste.
Pese a que de primeras parece injusto, Phantom Blade Zero hace un gran trabajo para que "marcase un uno para dos" se sienta satisfactorio. La lluvia de golpes que te cae es de libro, pero es más sencillo interrumpir ataques, por lo que aprendes a sacar ventaja mediante la ofensiva, lo que resulta en un despliegue de movimientos increíble.
Dentro del caos que se forma, siempre tienes el control y la capacidad para repeler todos y cada uno de los golpes y pese a que es casi imposible centrarse en un solo rival (lo que alarga el combate), el disfrute es tan inmenso que intentar eliminar a uno muy rápido se siente hasta anticlimático. Es realmente fantástico.
Dos veces he vivido ese combate y dos veces me he quedado estupefacto. Esta batalla te sumerge en un trance delicioso, en donde empiezas a ver el gran sistema de combate que presenta el juego, para luego concluir con una escena que es puro cine de artes marciales.
Y tras esto, el juego sigue pisando el acelerador. Una vez llegas a Pangzhen, el diseño de niveles aumenta sus prestaciones, con S-GAME cambiando las tornas en cuanto a los enfrentamientos contra enemigos normales para que el combate luzca mucho mejor.
Aquí está la clave de todo. Los enemigos vistos en los tres mapas previos eran agresivos, pero también más lentos y previsibles. En Pangzhen encuentras guardias mucho más duros, con combos más largos y con una agilidad portentosa, que, encima, sorprenden por atacarte a distancia también. Esto eleva una barbaridad cada lucha.
Es a partir de ahí cuando ves Phantom Blade Zero con otros ojos. Es un cambio abismal en el tono jugable en todos los aspectos que demuestra la gran calidad que atesora el juego. ¿GOTY? Quién sabe, pero si te has hecho con el juego y no termina de conectar contigo, haz el esfuerzo de llegar hasta ese punto. Merece la pena.

Comentarios