Análisis de Phantom Blade Zero, un delirio de acción absoluto y la casi perfecta fusión entre souls y hack and slash

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Análisis y opinión de Phantom Blade Zero, la fusión china de hack and slash y soulslike para PS5 y PC que pone el foco en la trepidante acción wuxia.
Vaya juego es Phantom Blade Zero... China prosigue con su asalto al sector tras títulos como Black Myth Wukong o Wuchang: Fallen Feathers con una propuesta de acción extremadamente disfrutable, visceral e impresionante.
El primer gran juego de los pekineses S-GAME te conquista poco a poco con una idea que implementa casi a la perfección: fusionar la identidad de un soulslike con el hack and slash moderno. ¿Cómo? En este análisis de Phantom Blade Zero te voy a contar todo lo que necesitas saber.
Onimusha Way of the Sword y Nioh 3 han puesto el listón muy alto en lo que a juegos de acción se refieren, pero 2026 nos reserva un último festín. Como dirían en cierto anuncio de Dragon Quest... "esto es un sueño de artes marciales". Phantom Blade Zero es un buen pelotazo.
Si bien no llega a innovar en cuanto a diseño y tiene algunos aspectos mejorables, el combate de este juego de acción wuxia y su mundo saben cómo ganarse a los fans del género. Hablemos de este delirio de sangrienta acción. Vamos con el análisis de Phantom Blade Zero para PS5 y PC:
- El gameplay de Phantom Blade Zero: hack and slash más souls
- La historia de Phantom Blade Zero: venganza en el Wulin
- La dificultad de Phantom Blade Zero
- El apartado técnico de Phantom Blade Zero
- La duración de Phantom Blade Zero
- El precio, ediciones y plataformas de Phantom Blade Zero
- La opinión de Hobby Consolas sobre Phantom Blade Zero
- Nota: lo mejor y lo peor de Phantom Blade Zero
El gameplay de Phantom Blade Zero: esto NO es un souls
Creo que el gran punto a favor que tiene Phantom Blade Zero es que S-Game sí que ha entendido lo que debe ser un hack and slash. Al contrario que Wukong (muy boss rush en muchos momentos), el juego que nos ocupa no tiene miedo a renunciar a algunos de los mandamientos del género cincelados en piedra desde Demon's Souls.
Sí... En Phantom Blade Zero tenemos "almas" y "hogueras", pero estas solo actúan como canalizadores de la progresión. Así que, si matas a un enemigo, este no reaparece. Si mueres, no pierdes nada de lo que ya habías conseguido. El juego quiere que avances, no que repitas.
Por lo tanto, Phantom Blade no es un souls, pero sí que toma un estilo de combate edificado sobre lo visto en juegos del género; lo que le establece como un hack and slash... con lo mejor de los dos mundos.
Todo forma una danza hipnótica. La identidad hack and slash está presente en el simple, pero eficaz sistema de combos del juego, que se ve rodeado de una ingeniosa utilización del parry de los souls.

Y es que, salvo un par de tipos de ataque, todo se puede bloquear, bajo pena de perder estamina. Por lo tanto, el juego no es tan punitivo. Sin embargo, Phantom Blade te insta a "parrear" mucho y bloquear menos.
Salvo un par de ataques con destellos de colores, que sí que conllevan un demoledor movimiento de contrataque por parte del jugador, el resto de ataques repelidos con un parry son más fluidos.
Parrear una a una las rapidísimas cuchilladas rivales se ejecuta de la misma manera, pero no conlleva que el enemigo se detenga, sino que merma la barra de postura de este. Una vez se reduce al mínimo es cuando se puede pasar a la ofensiva total y absoluta para bajar su barra de vida.
Por tanto, el combate de Phantom Blade Zero se basa en segmentos de ataque y defensa desquiciantes en donde los reflejos son fundamentales. Estos intercambios además premian el arrojo. Los enemigos también pueden hacer parry, así que si tu cargas contra ellos puedes debilitar su barra de postura, pero también te expones a rápidas contras.

A esto hay que sumar las treinta armas diferentes (cada una con sus propio estilo jugable), las armas secundarias, sus movimientos especiales y que se añaden elementos como un botón de ejecución o eventuales quick time events que adornan los enfrentamientos.
¿El resultado? Algo que, cuando lo experimentas y comprendes, es verdaderamente inmersivo y satisfactorio. Además, la mecánica del combate se ve favorecida por contar con unas animaciones ESPECTACULARES, en las que se nota la mano de Donnie Yen como especialista que ha formado parte de la captura de movimiento.
Obviamente, algunas armas guardan semejanzas, pero sus estilos, las estrategias y coreografías que se ejecutan con ellas son increíbles. Vas a querer probar todas y cada una de ellas. Yo he caído rendido ante las armas duales y la genial "espada del borracho", por ejemplo.

Solamente tengo un par de "peros". Hay variedad de enemigos y de jefes, por supuesto, pero considero que muchos de ellos necesitarían algunos patrones de ataque extra, ya que los combates suelen ser bastante largos (barras de vida demasiado generosas) y acaban repitiéndose situaciones más de la cuenta, lo que genera cierta monotonía. Además, S-GAME debería arreglar el sistema de fijado de enemigos, demasiado rígido.
Recuerda, el frenetismo de un hack and slash está ahí, pero la herencia souls le da a los enemigos más resistencia y más recursos. No son sacos de boxeo como lo podrían ser algunos de los enemigos de God of War, por ejemplo. Y advierto que el combate tarda algo en mostrar su mejor cara. No terminé de hacer "click" hasta pasadas unas horas.
Respecto al diseño de niveles, este es lineal, pero presenta caminos secundarios y una estructura más intrincada de lo que podría parecer. Cada mapa (hay varios) oculta cantidad de pequeños secretos, zonas que contienen jefes secundarios, retos de combate extra, materiales necesarios para mejorar armas, nuevas pócimas y mucho más. Además, el altísimo nivel de densidad de elementos y detalles escénicos te mete de lleno.

Para acceder a ciertas zonas necesitarás de items específicos que muchas veces no tendrás en el primer momento en el que recorras esa zona... Así que Phantom Blade Zero también tiene algo de metroidvania.
Es un backtracking directo y evidente, pero todo el contenido que se oculta tras esas barreras es muy interesante e incluso puedes llegar a perderte cosas (yo no he podido conseguir un arma porque se murió el NPC que me la daba). Aún así, este juego podría haber ofrecido un desplazamiento menos encorsetado (secciones plataformeras o algún puzle podrían haber añadido mucha profundidad).
Resumiendo, si has jugado a God of War de 2018 te puedes encontrar algo muy similar... Una estructura de mundo parecida. De hecho, hay una zona específica de una región secundaria que, nada más verla, vas a decir "esto es God of War". No haré muchos spoilers.
Y pese a que el manejo de esta exploración y vuelta atrás está bien llevado, también presenta inconsistencias. Hay zonas que cambian al revisitarlas, pero si te dejas algo, en muchos casos te encontrarás con un mapa vacío (por aquello de que los enemigos no reaparecen). Además, estos no escalan, así que si tienes mucho nivel y regresas, algunos combates son un paseo.
La historia de Phantom Blade Zero: wuxia del bueno
En el aspecto que el juego sigue el esquema souslike sin reservas es en la narrativa. Sorprendentemente, la historia de Phantom Blade Zero me ha parecido muy sólida, gracias a una construcción de mundo bien estructurada, que sigue de forma fiel las reglas establecidas por FromSoftware. Hay una historia profunda y elaborada que envuelve al gameplay, pero te tienes que molestar en conocerla.
Phantom Blade Zero nos cuenta el camino de venganza del maestro Soul, experto marcial al servicio de la misteriosa Orden, ahora perseguido por, supuestamente, haber asesinado a su shifu (maestro). El guerrero tiene 66 días para cumplir su objetivo antes de morir, aunque el paso del tiempo no depende de las acciones del jugador.
Esta historia se encajona en el género wuxia (ficción china que entremezcla la filosofía de las artes marciales con relatos caballerescos) en el mundo asociado a este, el Wulin, que cuenta con cantidad de entidades, personajes, sectas y mitos propios.

Aglutinando inspiraciones propias del kung-fu con estilos punks distópicos, Phantom Blade Zero forma un mundo con un gran atractivo que logra destacar como algo único tras tanto videojuego centrado en el Romance de los Tres Reinos o en el conocido Viaje al Oeste.
Siguiendo el tono decadente de los títulos de Miyazaki, las motivaciones de Soul se entrelazan con acontecimientos mucho más grandes que él. El mundo se ha visto sacudido por una letal plaga que convierte a las personas en entes descerebrados y que ha obligado a las distintas sectas y variopintas personalidades del Wulin a adaptarse.
A medida que progresamos en el viaje, el jugador va hilando esa narrativa desperdigada que se encuentra en el propio escenario, en las descripciones de los enemigos, en las decenas y decenas de notas y coleccionables o en el propio diseño de los jefes. Puro souls.
A la par, el relato de Soul avanza mediante constantes saltos temporales al pasado, flashbacks contextuales en forma de cinemáticas que quitan el hipo, cortos animados o diálogos que expanden la historia, pero que no son necesarios para completarla. Dar con estos momentos fortalece mucho un contenido secundario muy jugoso.
Y es que, en Phantom Blade Zero no faltan las habituales cadenas de misiones secundarias asociadas a NPC que puedes pasar por alto si no prestas atención. Y todo, absolutamente todo, sirve para conocer mejor su apasionante mundo. Una prueba de ello está asociada a un conocido sistema de progresión de los hack and slash.

La obtención de varios objetos de un mismo tipo suele ofrecer la posibilidad aumentar la barra de vida, por ejemplo. En Phantom Blade esto está, pero se asocia no solo a objetos, sino a flores de recuerdos que ofrecen más información sobre algunos conflictos de personajes que orbitan en torno a Soul. Es una gran idea que expande el lore.
Y pese a que Soul no sea un protagonista memorable, todo lo que le rodea, ese misterio latente que permanece siempre oculto hasta casi el final del juego, ayuda a potenciar una historia de venganza que, aparentemente, podría no tener demasiado atractivo.
La historia de Phantom Blade Zero tiene un estilo muy oriental que puede resultar algo exagerado a un jugador occidental, pero sus traiciones, giros y mejores momentos te meten de lleno en su propuesta.
La dificultad de Phantom Blade Zero
Phantom Blade Zero es un juego exigente, pero la dificultad no es el foco de su gameplay. Esto queda claro al ver los cuatro niveles de dificultad que tiene el juego, que se pueden cambiar en cualquier momento de la partida y que ofrecen diferentes experiencias.
El primer nivel reduce considerablemente el daño de los enemigos y, a mi modo de ver, también simplifica mucho el combate, pero es una ayuda si se te atasca algún que otro jefe. Recomiendo jugar en el modo normal, ya que ofrece un gran equilibrio.
En mi partida he muerto no pocas veces, pero ni por asomo tanto como un soulslike. Es más, he derrotado a muchos jefes en el primer o segundo intento... Aunque otros están a la altura de la mejor FromSoftware, especialmente los del tramo final. Y esto es importante, los bosses con dos fases no requieren pasarte la primera de nuevo si te matan en la segunda.
El nivel de desafío aumenta considerablemente en su tercer nivel de dificultad, que incluso mejora la IA de los enemigos, pero la experiencia definitiva es el modo 66 días, que tiene la misma dificultad, pero con solo 66 vidas disponibles. La "permamuerte" le da "salsa" a la partida.
El apartado técnico de Phantom Blade Zero
He jugado a Phantom Blade Zero en PC (no puedo hablar de la versión de PS5). Este ha sido el equipo: placa MSI Gaming Plus Z490, procesador Intel Core i7-10700K (a 4,7 GHz) de 10ª generación, RAM de 32 GB, una RTX 5080 y un SSD SATA de 550 MB/s.
He jugado con todo a ultra y la experiencia ha sido fluida constantemente con unos 60 fps estables a 4K escalados. Alguna cinemática ha presentado tirones, pequeñas congelaciones o algún retardo leve en la carga de texturas, pero nada alarmante.
En PC, el juego presenta configuraciones visuales de altas prestaciones. Tenemos la posibilidad de habilitar Ray Tracing (requiere de una RTX 5060) con resolución 1080p y 60 fps y modo Path Tracing (RTX 5080) con 2160p y 60 fps. El resultado, obviamente, es un placer visual.

El juego luce espectacular en materia gráfica y llega en un estado muchísimo más óptimo que el que vimos con Black Myth Wukong. El resultado que ofrece Unreal Engine 5 a estas alturas es soberbio, pese a que hay elementos que desentonan algo más, como el agua.
La ambientación del juego y sus ricos escenarios sorprenden, pero me habría encantado que S-GAME hubiese arriesgado más con el diseño artístico del juego. De nuevo, este aspecto repite los clónicos assets, texturas, iluminación y paleta de colores que hemos visto en todos los juegos que utilizan el motor gráfico de Epic Games, como Valor Mortis, el propio Wukong o Clair Obscur Expedition 33. Falta arrojo aquí.
En cuanto a la banda sonora, Phantom Blade Zero no es un juego que vayas a recordar por un tema concreto, pero su variedad de estilos hace que el viaje y las peleas destaquen profundamente. En sus 8 horas de piezas encuentras de todo, desde melodías orientales tradicionales hasta canciones heavy metal o ritmos lofi con beats potentísimos.
El doblaje al inglés no es nada del otro mundo y los textos al castellano ofrecen una localización correcta, aunque hay pequeños errores, como que el cartel de muerte no esté traducido, directamente.
¿Cuánto dura Phantom Blade Zero?
Phantom Blade Zero se puede llegar a completar en 28-30 horas, pero recomiendo encarecidamente ver todo lo que tiene que ofrecer el juego porque, insisto, hay contenido secundario de gran calidad que influye poderosamente en la conclusión de la historia (no haré spoilers).
Si buscas los desafíos adicionales y las zonas secundarias disfrutarás de una experiencia de más de 45 horas de juego, fácilmente. Aunque, con títulos de este palo, la duración depende mucho de la dificultad con la que juegues y el nivel de habilidad que tengas.

El precio de Phantom Blade Zero, ediciones y plataformas
Phantom Blade Zero está disponible solo en digital en su lanzamiento en PS5 y PC bajo un precio de 69,99 euros en su edición estándar, que no incluye ningún incentivo extra, ni contenido desbloqueable. No obstante, S-GAME ya ha confirmado que la edición física llegará en 2027.
No obstante, el juego también cuenta con una edición deluxe (79,99 euros) que incluye el desbloqueo anticipado de un amuleto y un aspecto, así como dos trajes exclusivos (Leyenda del Wulin y Cuerpo de sangre y acero) y la banda sonora y un libro de arte, ambos digitales.
Esto es arte... marcial
Phantom Blade Zero se establece como un serio candidato a juego de acción del año gracias a su destreza marcial con un estilo de combate fresco, divertido y profundamente inmersivo y a la utilización de un folklore chino tan atractivo como sorprendente.
La combinación entre esencia souls con el planteamiento jugable hack and slash da en el clavo y solo un par de tropiezos (más propios de la bisoñez del equipo que otra cosa) y la falta de riesgo en el diseño de niveles o el backtraking le alejan de ser un nuevo estándar absoluto.
Phantom Blade Zero va de menos a más para ofrecer una experiencia que crece y crece conociendo sus propios límites. China ha gestado al hijo de Sekiro y los hack and slash como Devil May Cry para darnos algo realmente potente que te hará soltar más de un "qué p*** flipe".
Valoración
Nota 89
Phantom Blade Zero establece una casi perfecta combinación de combate hack and slash con influencias souls que resulta en un deleite visual tan violento como satisfactorio. No es perfecta, pero esta epopeya china es uno de los grandes juegos de acción del año.
Lo mejor
Combate y progresión que unen hack and slash y souls de la mejor manera. El gran detalle y poderío visual de los mapas. Las animaciones de combate y la variedad de armas. Mundo y lore muy atractivo. Contenido secundario de calidad.
Lo peor
Algunos jefes repiten demasiado sus patrones de ataque y tienen más vida de lo necesario. Su estilo artístico basado en Unreal Engine 5 ya está muy visto. Las primeras horas no terminan de mostrar el gran potencial del juego.
Plataforma comentada: Pc


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