Análisis de Nioh 3: Team Ninja forja su mejor katana, un juegazo digno del sogún

Análisis y opinión de Nioh 3, el nuevo juego de acción y RPG de Team Ninja para PS5 y PC que en esta ocasión nos deja controlar al mismo tiempo a un samurái y a un ninja.
Como decía Bruce Lee, «no temo a quien practica mil patadas diferentes; temo a quien practica diez mil veces la misma patada». Una frase que encaja a la perfección con la filosofía de Team Ninja y explica lo que han logrado con Nioh 3, su nuevo trabajo.
Porque, a partir del primer Nioh, el estudio japonés se ha especializado en hacer un tipo de juego muy concreto que combina la acción más profunda y desafiante con elementos RPG que beben de la fórmula Souls y un sistema de loot estilo Diablo.
Lógicamente, Nioh 2 es el mejor ejemplo de que Team Ninja ha seguido "practicando la misma patada". Pero incluso cuando se han atrevido con otros proyectos, como Stranger of Paradise, Wo Long o Rise of the Ronin, el ADN de Nioh seguía muy presente.
Es más, tras haber jugado a Nioh 3, no puedo evitar pensar que usaron esos proyectos como terreno de prueba para mecánicas que han terminado implementando, con mucho mejor tino, en esta tercera entrega.
¿El resultado? La patada más precisa y potente de Team Ninja: Nioh 3 es un juegazo.
El análisis de Nioh 3 para PS5 y PC de HobbyConsolas:
Jugabilidad y gameplay de Nioh 3 en PS5 y PC
Como sus predecesores, Nioh 3 nos invita a viajar hasta el pasado de Japón, mezclando acontecimientos históricos con la fantasía propia del folclore japonés. De esta manera, nos ponemos en el papel de Takechiyo Tokugawa, nieto de Ieyasu Tokugawa, justo antes de convertirse en el tercer sogún de la dinastía Tokugawa.
Pese a interpretar a una figura histórica, podemos personalizar la apariencia del (o la) protagonista con uno de los editores más completos que hemos visto en mucho tiempo. Por poder, podemos incluso alterar la postura que adopta nuestro personaje cuando tiene las armas enfundadas... o el tipo de ropa interior que viste cuando nos bañamos en las aguas termales.
Además de aspirante a sogún y amante de la pintura, Takechiyo destaca por ser un habilidoso guerrero, tanto en las artes samurái... como en las técnicas ninja.

Esa es la gran novedad de Nioh 3: en cualquier momento y, con tan sólo pulsar un botón, podemos cambiar entre el estilo samurái (el habitual de los anteriores Nioh) y el estilo ninja, cada uno con su propia jugabilidad, habilidades y equipo.
A efectos prácticos, esto significa que controlamos a dos personajes bastante diferentes al mismo tiempo.
El ninja, como cabía esperar, se centra en la agilidad y la evasión. Puede atacar y moverse a la velocidad del rayo, es especialmente hábil en el combate aéreo y la acción R1 consiste en una esquiva que se puede encadenar con los ataques y no consume ki. Es un estilo centrado principalmente en esquivar, en lugar de bloquear.
Además, puede utilizar las técnicas ninjutsu, que consisten en armas arrojadizas como shuriken y kunai, trampas como el makibishi, ataques elementales como una bocanada de fuego.... Cada ninjutsu actúa como un objeto consumible, con la diferencia de que se reponen al realizar ciertas acciones, por lo que se nos invita a sacarles partido sin miedo.

El samurái, por su parte, también ha aprendido varios trucos nuevos. En los anteriores Nioh ya era un estilo de juego pensado para bloquear, pero en Nioh 3 se ha implementado un desvío (parry) que, además de ser clave al jugar con el samurái, es tremendamente satisfactorio en su ejecución. El efecto visual y el sonido al ejecutarlo con éxito es orgásmico. Tiene poco que envidiar a Sekiro.
Además, al atacar y bloquear se va llenado el medidor de dominio de artes y, un vez al máximo, el siguiente ataque fuerte o arte marcial que realicemos gana en potencia y no consume ki. Lo mejor de todo es que a continuación podemos realizar otro ataque fuerte o arte marcial para que disfrute de los mismos efectos, de manera que si somos hábiles podemos crear una cadena de golpes letales.
Además, el estilo samurái conserva en exclusiva dos mecánicas que son seña de identidad de Nioh: puede alternar entre tres posturas de combate (baja, media y alta), cada una con su propio set de movimientos y habilidades, y usar el pulso de ki presionando el botón R1 justo después de atacar para recuperar energía.

Por si todo eso no fuera suficiente para marcar las diferencias entre ambos estilos, el samurái y el ninja también tienen acceso a armas diferentes.
El samurái puede usar katanas, katanas dobles, lanzas, hachas (y martillos), odachis, gujas alternadas y puños, mientras que el ninja puede usar espadas ninja, espadas ninja dobles, kusarigamas, tonfas, hachuelas, varas dobles y garras. Es decir, siete armas por personaje que hacen un total de 14 armas diferentes.
Y no hay palabras para expresar la locura que supone esto, pues mientras que en otros soulslike cada tipo de arma cuenta con distintos movimientos, en Nioh 3 cada arma es un estilo de juego completamente diferente, con su propio árbol de habilidades desbloqueable y combinaciones de botones personalizables.
Estamos hablando de un nivel de profundidad jugable absolutamente absurdo. La cantidad de opciones a nuestra disposición llega a ser abrumadora. En este aspecto, no hay NINGÚN soulslike de NINGÚN otro estudio que se le acerque.

La única pega que le puedo encontrar al combate es que la jugabilidad del ninja, al no tener diferentes posturas, es más simple que la del samurái. Esto tiene un efecto secundario negativo sobre las armas exclusivas del ninja, pues algunas como las tonfas o las hachuelas contaban con un mayor repertorio de movimientos en las entregas previas. Pero no deja de ser una queja menor, pues insisto en que la variedad de armas y ataques de Nioh 3 no tiene rival.
Y el propio juego nos invita a alternar entre ambos estilos de una forma muy inteligente. Si jugasteis a la segunda entrega, recordaréis que se introdujo el contraataque yokai, una habilidad que debíamos utilizar para evitar los ataques enemigos caracterizados por un aura de color rojo.
Pues bien, en Nioh 3 se ha sustituido el contraataque yokai por el contragolpe. Esto es: pulsar el botón de cambio de estilo (R2 en PS5) en el momento adecuado. Si lo hacemos bien, el enemigo queda a nuestra merced durante unos breves segundos y su ki se reduce.

Ahora bien, nada nos impide volver a pulsar el botón para recuperar el estilo que estábamos usando. En otras palabras: no estamos obligados a jugar con el samurái ni con el ninja; es una mera preferencia.
Pero, personalmente, me lo he pasado genial alternando continuamente entre ambos estilos y descubriendo qué funcionaba mejor con cada enemigo. Al principio tendía a gravitar más hacía el samurái por ser lo que mejor conocía, pero le he acabado cogiendo el gusto al ninja porque no deja de ser como jugar con Ryu Hayabusa (izuna drop incluido). Y eso siempre es una gozada.
Independientemente del estilo que más nos guste, el viaje de Nioh 3 nos lleva a través de cuatro períodos de la historia de Japón: Edo, Sengoku, Heian y Bakumatsu. El hecho de saltar a través del tiempo es la excusa para otra de las grandes novedades de Nioh 3: los open fields (literalmente: campos abiertos).

Tiene gracia, porque desde Team Ninja han insistido en que esto no quiere decir que sea un juego de mundo abierto. Y tengo que darles la razón: no es un mundo abierto, son VARIOS mundos abiertos.
Y mola mucho cómo está planteado, porque en lugar de un mundo abierto "explanada", es más bien como si hubiesen cogido varios niveles tradicionales de los juegos previos y los hubiesen "pegado" para crear un meganivel gigante. Se puede apreciar claramente, pues cada open field está a su vez dividido en distintas regiones.
Y lo cierto es que este enfoque funciona de fábula, porque los mapas de Nioh 3 siguen teniendo un excelente diseño de niveles. Son enrevesados, hay múltiples rutas, caminos secretos y atajos... Y, sobre todo, alturas.

Porque dado que en Nioh 3 se puede saltar, moverse por los tejados y escalar superficies viene muy bien para ganar una ventaja táctica. Y lo mismo se puede decir del sigilo, pues también se ha añadido la posibilidad de agacharse para pillar a los enemigos por la espalda con mayor facilidad.
La exploración de los niveles también está muy bien planteada, pues por lo general se nos marca un objetivo en el mapa y podemos llegar hasta él cuándo queramos y cómo queramos.
Ahora bien, si vamos directos y sin entretenernos demasiado, lo más probable es que nos metamos en regiones con enemigos que nos superan en nivel. Los jugadores más hábiles seguramente podrán apañárselas, pero para el resto de mortales la mejor opción es explorar.

Esto se debe a que, siguiendo la línea de Wo Long, cada región cuenta con el llamado nivel de exploración. Cuanto más exploramos (y por explorar se entiende: encontrar santuarios, cofres del tesoro, coleccionables...) más sube ese nivel, lo que nos otorga diferentes efectos pasivos, como mejoras de salud, defensa o ataque. Y también, cuanto más exploramos, más iconos se revelan en el mapa hasta acabar mostrando todo en el nivel de exploración más alto.
Me gusta mucho este tipo de enfoque porque te ayuda a mejorar a través de la exploración y te invita a limpiar cada escenario, aunque también puedo entender que a los jugadores que prefieran los niveles tradicionales no les apasione la idea de "perseguir iconos".
Pero hay que reconocer que en lo que a "actividades icono" se refiere, Nioh 3 ofrece una gran variedad: tenemos bases enemigas, purgatorios menores, estatus jizo, fuentes termales, enemigos más poderosos de lo normal, maestros de habilidad... y coleccionables como los míticos kodama, o novedades como los sunekosuri, a los que debemos perseguir, o los simpáticos chijiko, que nos obligan a demostrar nuestra maestría con las armas a distancia.

Hablamos además de actividades que siempre nos recompensan de alguna manera, así que estamos continuamente consiguiendo cosas: puntos para desbloquear habilidades de arma, núcleos de los enemigos que podemos usar para invocarlos como en Nioh 2...
O una de mis novedades favoritas: las habilidades de samurái, ninja y guerrero. Son habilidades pasivas que podemos encontrar y que podemos activar usando textos... que también encontramos al explorar. Hay muchísimas y sus efectos son variadísimos, ofreciendo una capa extra de personalización a la hora de crear la build de nuestro personaje. Por poner un ejemplo, podemos activar varias habilidades que le confieran efectos adicionales a la esquiva del ninja, como lanzar un shuriken o purificar los reino yokai cada vez que la realizamos con éxito.
Y ya que hablamos de conseguir cosas, hay que hablar del loot. Porque, para mi gusto, el loot en Nioh 3 sigue siendo un problema. Por un lado está bien el chute de endorfina constante que supone estar encontrando piezas de equipo y armas mejores, pero, por otro... es excesivo. Y más aun en Nioh 3, dado que nos tienen que soltar objetos para dos personajes diferentes.

Se han añadido algunas opciones para intentar suavizarlo, como la recogida automática de objetos o la posibilidad de desechar automáticamente los de determinadas rarezas. Pero, en cuanto te descuidas, tienes el inventario petado de tropecientas cosas inútiles y a menudo te toca perder tiempo seleccionando y vendiendo toda la basura. Es un proceso al que te acabas acostumbrando, pero no deja de ser bastante tedioso.
También hay que hablar del reciclaje porque, una vez más, Team Ninja no se ha cortado a la hora de recuperar elementos de los juegos previos: enemigos, jefes, habilidades, armas... Hasta cierto punto tiene sentido porque estamos hablando de la tercera parte de una saga, pero personalmente pienso que con Nioh 2 se pasaron bastante.
Aquí, sin embargo, no me ha molestado tanto, principalmente porque Nioh 3 encuentra un gran equilibrio entre elementos reciclados y novedades de peso, que como ya hemos visto no son pocas.

En lo que se refiere al apartado visual, Nioh 3 se ve bastante bien, apoyado principalmente por un gran diseño artístico de personajes, escenarios y enemigos. Pero, para tratarse de un juego de la actual generación, noto una escasa evolución respecto a Nioh 2, que se lanzó originalmente en PS4.
Nioh 3 cuenta con dos modos visuales: rendimiento y gráficos. Jamás se me ocurriría jugar en el segundo (a 30fps) a esta clase de titulo y aunque por lo general el modo rendimiento es estable, en ciertas zonas he notado algunas caídas, especialmente en el segundo mapa. Nada demasiado preocupante, pero están ahí.
Donde no hay pegas es en la banda sonora: Akihiro Manabe, quien ya demostró ser un compositor de gran talento en Nioh 2, vuelve a firmar un magnífico trabajo, tanto con las melodías calmadas como, sobre todo, las de los combates contra jefe.

¿Es difícil Nioh 3?
Como ya es tradición, Nioh 3 no cuenta con selector de dificultad. Ahora bien, al terminar el juego desbloqueamos nuevas dificultades con cambios importantes, entre ellos objetos con niveles de rareza superiores.
Y sí, volvemos a estar ante una obra que encaja a la perfección dentro de lo que consideramos "juego difícil". Si nos descuidamos y no prestamos atención a los medidores de vida y ki, los enemigos van a ser despiadados y van a fulminarnos en apenas un par de golpes.
Ahora bien, el factor exploración influye bastante en esta entrega. En mi caso, que me he dedicado a limpiar todas las regiones del mapa antes de progresar, he notado que la experiencia ha sido más asequible que en Nioh 2.

Pero ojo, que eso no os lleve a engaños; no estamos en un caso como el de Wo Long, que terminaba siendo fácil si explorábamos a conciencia. En Nioh 3, aun yendo 20 niveles por encima del recomendado, ha habido jefes que me han curtido el lomo.
¿Cuántas horas dura la historia de Nioh 3?
Nioh 3 es larguísimo. Esto no debería sorprender a nadie, pues los anteriores también lo eran, pero esta entrega incluye tal cantidad de contenido y ofrece tantas horas de juego, que he llegado con la lengua fuera al análisis.
Para que os hagáis una idea, limpiar al completo el primer mapa me llevó más de 30 horas. Y aun así no lo limpié del todo, porque hay zonas a las que no puedes acceder hasta que no consigues la habilidad de desplazamiento correspondiente.

Supongo que si alguien fuese directo a por la historia y no se entretuviese explorando, Nioh 3 se puede completar en unas... ¿40 horas? Aunque claro, también depende de la habilidad a los mandos...
Pero si queréis hacerlo todo y limpiar los mapas, dudo que baje de las 90 horas. Porque no contentos con todas las actividades que ya hay, también han metido misiones secundarias en el sentido tradicional de la palabra, a las que se accede a través de los santuarios.
Y por supuesto no podemos olvidarnos de las opciones multijugador, como la casa del té oculta o las expediciones para tres personas. O las ya mencionadas dificultades desbloqueables al entrar en nueva partida +. O novedades, como los demonios filosangre. Vamos, que Nioh 3 es un juego completísimo con cientos de horas de contenido.

Precio y plataformas
Nioh 3 se lanza el 6 de febrero de 2026 para PS5 y PC a un precio recomendado de 79,99€ tanto en formato físico como digital.
Si optamos por el formato físico, tenemos la posibilidad de hacernos con la edición de lanzamiento, que incluye el juego, una caja SteelBook y dos accesorios descargables por el mismo precio que la edición estándar.
Otra opción es la edición digital deluxe, que incluye el juego, el pase de temporada, los accesorios DLC y un pack de armas infernales (14 tipos), todo por 119,99€.

La katana más afilada de Team Ninja
Siguiendo la filosofía de Bruce Lee, Team Ninja ha insistido con la fórmula Nioh -cambiando, añadiendo y evolucionando- hasta dar en el clavo y lograr la mejor entrega hasta la fecha.
Gracias a todo lo que han ido construyendo en las entregas previas y las novedades de Nioh 3, estamos ante su juego más completo y con la jugabilidad más profunda. Profunda a unos niveles abrumadores, estableciendo un nuevo estándar de calidad dentro del género soulslike.
Y, para sorpresa de nadie, es una jugabilidad tremendamente satisfactoria e igualmente afilada; pueden matarte en un abrir y cerrar de ojos, pero tú a ellos también. Y es una maravilla abrirse paso a través de los enemigos como si fuesen mantequilla; es de los pocos juegos con los que realmente sientes que empuñas una espada.

El cambio a entornos abiertos le ha sentado de fábula, pero porque en lugar de hacer el típico mundo abierto, lo han diseñado siguiendo la misma filosofía que los niveles tradicionales. Y convertir la exploración en un método para fortalecernos es un puntazo.
La cantidad abusiva de loot y su gestión siguen siendo aspectos problemáticos y, en menor medida, el reciclaje de elementos de los juegos previos. Pero hay tantas novedades de peso en esta entrega, que es fácil olvidarlo y disfrutar.
Nioh 3 es el mejor Nioh. La clase de juego que demuestra perseverancia, dedicación y maestría en un arte. Una maestría que Team Ninja ha alcanzado tras practicar diez mil veces la misma patada.
Valoración
Nota 92
Como poseídos por el espíritu de Masamume, Team Ninja ha forjado su mejor trabajo dentro de la saga Nioh; un juego tan satisfactorio a los mandos como profundo en sus sistemas. Si Nioh 3 fuese una katana, sería digna del mismísimo sogún.
Lo mejor
El gameplay más profundo que se ha visto en un soulslike; la cantidad de opciones y sistemas es abrumadora. El cambio a entornos abiertos le ha sentado de maravilla y no por ello se ha descuidado la calidad del diseño de niveles. El enfoque que se le ha dado a la exploración y cómo invita a "limpiar" los mapas. Cantidad ingente de contenido.
Lo peor
El exceso de loot y su gestión siguen siendo un problema. Vuelve a reciclar muchos elementos de las entregas previas, aunque de manera más equilibrada gracias a todas las novedades.
Plataforma comentada: Ps5

Álvaro Alonso
Redactor
Álvaro Alonso es redactor en Hobby Consolas desde 2014 especializado en la crítica de videojuegos.
