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Demon's Souls PS5 Remake análisis
Análisis

Análisis Demon's Souls Remake para PS5 - "La verdadera next-gen empieza aquí"

Versión comentada: PS5

Demon's Souls llega a PS5 en forma de remake, desarrollado por Bluepoint Games, para demostrar el potencial de la nueva consola. ¿Está a la altura de su legado y de lo que se espera de un juego next-gen? Descubrámoslo en el análisis.

En 2008, Sony decidió que no merecía la pena lanzar el nuevo juego de FromSoftware fuera de Japón. Era difícil hasta decir basta, los niveles eran demasiado enrevesados, tenía menús incomprensibles y la ambientación era tan opresiva que una simple partida resultaba agotadora. Nadie en su sano juicio querría jugar a algo así... ¿verdad?

En 2020, el remake de Demon's Souls es uno de los juegos de lanzamiento de PS5. No sólo eso: es el título que está llamado a demostrar el potencial de la consola, aquel que puede hacer que la balanza se decante hacia un lado u otro para quienes dudan en dar el salto a la next-gen. Haciendo un paralelismo con el mensaje más icónico que se puede leer dentro del juego: "la verdadera next-gen empieza aquí".

Si alguien se lo hubiese dicho entonces a su director, Hidetaka Miyazaki, probablemente lo habría tildado de loco. Pero como ya sabéis, ni Miyazaki ni FromSoftware se han encargado del remake (aunque cuenta con su bendición): Bluepoint Games, el estudio americano reconocido por su buena mano a la hora de revisar clásicos (como Shadow of the Colossus), son los encargados de insuflarle vida; de darle un alma nueva. ¿El resultado? Os lo contamos en nuestro análisis de Demon's Souls, el remake para PS5.

Rehaciendo un clásico

Demon's Souls es un remake en el sentido clásico de la palabra: un juego hecho desde cero con un apartado gráfico completamente renovado y un respeto absoluto por el contenido. Es decir, que no realiza cambios drásticos en argumento o jugabilidad, como Resident Evil 2 o Final Fantasy VII Remake, pero sigue siendo un remake con todas las de la ley.

Y precisamente es en eso donde encontramos la primera y probablemente mayor fortaleza del trabajo de Bluepoint Games: al ponernos a los mandos, las sensaciones son exactamente las mismas que las del Demon's Souls original. El control, la forma de andar y correr del personaje, las esquivas, los ataques, el comportamiento de los enemigos... Todo está tal cual. Y tiene mucho mérito, porque recrear con tantísima fidelidad un juego en el que cada arma tiene un 'moveset' diferente y hay tantas variantes dependiendo de cómo asignemos los puntos al subir de nivel... Debe haber sido un trabajo titánico.

Pero lo mejor de todo es que pese a la enorme fidelidad... Han logrado que Demon's Souls sea un juego next-gen. El juego original tiene más de diez años y hay aspectos en los que ha envejecido, pero Bluepoint ha recreado su jugabilidad hasta el más mínimo detalle logrando que al mismo tiempo se sienta actual. Nos parece algo prodigioso. Y nos atreveríamos a decir que si alguien que no ha tocado el original juega a este remake, sería incapaz de adivinar que se trata de una revisión.

Por el contrario, si sois veteranos o tenéis fresco el Demon's Souls de PS3, enseguida vais a notar los cambios: animaciones mucho más trabajadas, 'hitboxes' aún más precisas, un sistema de física en el que hasta las manzanas sobre un cuenco (y el cuenco) cuentan con su propia respuesta cuando un golpe destruye la mesa sobre la que se encuentran... Hay mil y un detalles, algunos casi imperceptibles, que hacen que la jugabilidad de este remake sea la que se le exige a un juego que se lanza a finales de 2020 en una nueva consola. 

Demons Souls Remake PS5

Por supuesto, también hay infinidad de cambios en otras áreas -algunos heredados de los Souls más recientes- con el objetivo de corregir los desajustes originales, como los nuevos límites (de número y peso) en los objetos de curación, la posibilidad de consumir un gran número de almas de golpe, muchas más opciones a la hora de personalizar la apariencia física del personaje o la posibilidad de mandar al almacenamiento los objetos cuando superamos el límite de peso (una bendición). Todos se agradecen y no desentonan.

La cámara era uno de los mayores inconvenientes del juego original, y aquí se ha corregido casi por completo y da problemas en contadas ocasiones. A veces se aleja para ofrecer un mayor campo de visión de la zona en la que nos encontramos, mientras que otras se acerca para permitirnos contemplar algo con todo lujo de detalles, como cuando conversamos con un NPC. La cámara también presenta una pequeña desviación que le confiere un aspecto más cinematográfico, pero si os molesta es posible desactivarlo desde las opciones.

Demons Souls Remake PS5

Lo único que lamentamos es que en Bluepoint no se hayan atrevido a ir un paso más allá para incluir la sexta Archipiedra, el nivel que tuvo que ser recortado del original por falta de tiempo. Lo lamentamos, pero lo entendemos: han querido respetar al máximo la visión de FromSoftware, y haber introducido un nivel completamente nuevo habría sido lo más parecido a una herejía.

También es comprensible que no hayan querido alterar en exceso nada relativo a la jugabilidad, pues estamos ante el juego con el que empezó todo: el padre de un género y la obra más influyente de la última década. En Demon's Souls se pueden apreciar todos los elementos que FromSoftware ha imitado sin ningún disimulo en sus siguientes trabajos, elementos que hacían grande al original y a este remake: una dificultad elevada pero siempre justa, un diseño de niveles exquisito y con una atmósfera única, un hub con personajes muy carismáticos, enfrentamientos contra jefes memorables, un enemigo gigante que complica el avance nada más empezar, una zona de pasarelas donde somos torpedeados, una ciénaga venosa (ugh), un combate cuya victoria no otorga satisfacción, sino tristeza...

Demons Souls Remake PS5

Y, por supuesto, un sistema online que rompió todos los moldes. No hay nada más bonito en un videojuego que progresar junto a nuestros amigos, compartiendo los hallazgos y secretos que vamos descubriendo. Demon's Souls convirtió/convierte esta idea en una mecánica a través de los mensajes de los jugadores, útiles tanto para ayudar como para trolear, pero también para desahogar frustraciones o sacar a relucir nuestro ingenio comunicativo. Su mayor logro, sin embargo, es el de hacer que en un mundo desolado donde todo está diseñado para que cedamos, para que no nos levantemos después de ser derrotados... Nunca nos sintamos solos.

Destacar que Demon's Souls es el primer "Souls" que cuenta con servidores dedicados, lo que debería mejorar enormemente el juego online.

Sintiendo Demon's Souls

Mucho se ha hablado sobre el DualSense y las novedades que pone sobre la mesa de la nueva generación gracias a los gatillos con resistencia variable y la vibración háptica (podéis leerlo todo al detalle en nuestro análisis de PS5). Y en Demon's Souls... Es una auténtica gozada.

A través del mando podemos sentir cómo los golpes cortan y atraviesan la carne, con diferentes intensidades dependiendo del arma o si se trata de un ataque de corte, contundente o punzante; podemos sentir el fuego extendiéndose por el escudo tras bloquear un hechizo, o las chispas que genera una bomba antes de ser lanzada; podemos sentir la tensión en la cuerda del arco al preparar una flecha, el crepitar de las llamas tras untar resina sobre la hoja del arma o los tablones esparciéndose por el suelo tras rodar y destruir una mesa.

Demons Souls Remake PS5

Muchos de estos efectos cuentan también con su propio sonido a través del altavoz del mando, potenciando las sensaciones. Por ejemplo, en el caso de romper la mesa, escucharemos el sonido a través del DualSense, creando la ilusión de que hay tablones rotos bajo nuestros pies. Y si jugamos con auriculares el efecto es aún mayor, pues gracias al audio 3D se puede escuchar con claridad si los sonidos vienen de arriba o de abajo.

Es una faceta algo difícil de explicar porque hay que sentirlo para entenderlo, pero creemos que la aplicación del DualSense en Demon's Souls es fabulosa y lo mejor que podía haberle pasado a un juego en el que ahora, más que nunca, cada golpe cuenta. Cada impacto, ya sea contra el enemigo o contra nosotros, lo sentimos literalmente en nuestras carnes. Resulta un poco extraño decir esto, pero gracias al DualSense y los ajustes en el combate realizados por Bluepoint, la jugabilidad de Demon's Souls es probablemente la mejor que se ha visto en un Souls

Demons Souls Remake PS5

El DualSense es "lo más next-gen", vale, pero ¿qué hay del apartado gráfico? ¿Se nota un salto generacional? Hoy por hoy, de todos los juegos que se han lanzado para PS5, Demon's Souls es el que mejor se ve con diferencia. Quizás el salto sea algo menos evidente que en pasadas generaciones (o quizás es que tenemos bestias gráficas como The Last of Us Parte II muy recientes), pero se ve de maravilla aun sin contar con Ray Tracing, como Marvel's Spider-Man: Miles Morales. Mención especial para las detalladas texturas de las armaduras y los efectos de iluminación.

Donde sí que se aprecia el salto es en el rendimiento. Demon's Souls cuenta con dos modos de visualización: rendimiento y cinemático. En este último se gana una mayor resolución y puede que algo más de detalle, pero una vez que probamos el modo rendimiento a 60fps... Es imposible volver atrás (con razón es el que viene seleccionado por defecto). En este modo, Demon's Souls se sigue viendo de maravilla y, además, también se mueve de maravilla. Es pronto para hablar con certeza, pero parece que en esta generación los tiros van a ir por ahí: en lugar de un salto gráfico descomunal, los juegos van a apostar por el rendimiento...

Demons Souls Remake PS5

¡Y los tiempos de carga! No mentían al hablar bondades del SSD. Para que os hagáis una idea, la espera más larga que hemos llegado a contar ha sido de unos cinco segundos. Cinco. Segundos. El resto han sido prácticamente instantáneos; transición mediante niebla y ya estamos jugando. Todavía estamos tratando de acostumbrarnos (tenemos el acto reflejo de llevar la mano al móvil cada vez que morimos, pero no da tiempo ni a desbloquearlo), pero la velocidad de carga se nota y se agradece muchísimo, más en esta clase de juegos.

La renovación gráfica del remake de Demon's Souls también ha traído consigo un importante cambio a nivel visual: todos los enemigos, escenarios, jefes, etc. han sido resideñados por completo. Desde un punto de vista técnico es evidente que es muy superior al original, pero desde el artístico estamos ante un claro caso de "o lo amas o lo odias". Hay rediseños que han sabido capturar a la perfección la esencia (Latria es increíble) y rediseños un tanto drásticos que funcionan bien dentro del contexto (como los oficiales, que ahora son más grotescos). Sin embargo, hay otros con los que no han dado en el clavo, alejándose tanto del material original que terminan por ser irreconocibles.

Demons Souls Remake PS5

Esto nos lleva a hablar del que para nosotros es el aspecto negativo de Demon's Souls Remake, aunque no se trata de algo malo per se: la banda sonora. Como en el caso del apartado visual, podemos decir sin temor a equivocarnos que su calidad es muy superior a la del juego original, pero al rehacerla la esencia se ha perdido por completo. Las composiciones de Demon's Souls tenían como protagonistas principales el tambor y la trompeta, consiguiendo un sonido más propio del género del terror.

En el remake ese sonido tan distintivo se ha perdido, apostando por una banda sonora con un estilo muy similar al escuchado en Dark Souls o Bloodborne (abusando de coros y violines). Insistimos en que la banda sonora no es mala, todo lo contrario, e incluso hay alguna canción que ha salido ganando, como la del Rey de las Tormentas. Pero en el intento por modernizarla, su identidad propia ha desaparecido.

Demons Souls Remake PS5

Para que lo entendáis mejor, os dejamos un ejemplo: escuchad la canción original del Nexo. Prestad atención al uso del silencio, a esas pausas que parecen eternas y consiguen transmitir una sensación de melancolía y tristeza, con un pequeño resquicio de esperanza. En comparación, la misma melodía en el remake parece una versión apagada, como si fuese un eco del pasado que no se escucha con claridad.

Aunque el original nos llegó con voces en inglés, Demon's Souls para PS5 está completamente doblado al castellano y con la misma calidad con la que acostumbran las producciones de PlayStation España. Merece la pena destacar que todos los diálogos originales en inglés se han vuelto a grabar, añadiendo nuevas líneas y contando en la mayoría de casos con los actores y actrices de doblaje originales. Todo un detalle.

Oh, Umbasa

Se podría argumentar en su contra que "es un remake, gran parte del trabajo ya estaba hecho", pero estamos hablando de Demon's Souls, un action RPG con infinitas variables, con un sistema de combate medido al milímetro que da lugar a momentos de tensión inolvidables. Un juego "hardcore", complejo y profundo, que a poco que nos sumerjamos en sus opciones online nos puede dar cientos de horas. En definitiva: un juego enorme, que pese a que "ya estaba hecho", no era fácil volver a hacer... Y mucho menos con tanto acierto. Bluepoint ha vuelto a demostrar que son los mejores en lo suyo: así es como se hacen los remakes.

Cuesta creer que semejante trabajazo sea un juego de lanzamiento. Cuesta creer que Demon's Souls sea un juego de PlayStation 5.

Valoración

Como una Doncella de Negro, Bluepoint Games revive Demon's Souls en el Nexo de PlayStation 5 logrando algo que parece imposible: un juego que recrea con fidelidad y bastante acierto todo lo bueno del original y, al mismo tiempo, se siente actual. Se siente next-gen.

Hobby

92

Excelente

Lo mejor

Todas las bondades de Demon's Souls. La aplicación del DualSense. Los (inexistentes) tiempos de carga. Que sea un juego de lanzamiento.

Lo peor

La banda sonora ha perdido su esencia. Algunos rediseños visuales funcionan, otros no tanto.

Y además