Yoshi and the Mysterious Book es mucho más de lo que parece: ya he jugado a uno de los plataformas más creativos de los últimos años

Primeras impresiones de Yoshi and the Mysterious Book para Nintendo Switch 2, un imaginativo plataformas que vuelve a refrescar el género con un planteamiento que no esperas.
Resulta complicado decirle "no" a Yoshi. Desde su aparición en Super Mario World 2: Yoshi’s Island en 1995, el dinosaurio se las ha apañado para no ser eclipsado por la figura del fontanero. Y eso es gracias a títulos como el que hoy nos ocupa, Yoshi and the Mysterious Book.
Y es que, tras su presencia en la película Super Mario Bros. Galaxy, sus adorables soniditos pretenden conquistar también Nintendo Switch 2 siguiendo una estrategia que se instauró en tiempos de Wii U con Yoshi's Woolly World y que continúo con Yoshi's Crafted World.
Los últimos juegos de Yoshi han sido plataformas ingeniosos que se apoyaban, especialmente, en un estilo artístico muy característico. Tuvimos un mundo de ovillos de lana, continuamos con manualidades y ahora le llega el turno al dibujo a lápiz, al grafito.
Yoshi and the Mysterious Book es muy bonito, pero eso no es lo mejor
Y es que Yoshi and the Mysterious Book luce genial, pero tras jugar dos horas, ese diseño de arte ha quedado en segundo plano al ver su jugabilidad. Una vez más (no sé cuántas llevamos ya), Nintendo parece haber dado con la tecla para renovar las plataformas.
Yoshi and the Mysterious Book no nos embarca en un viaje para salvar al mundo ni nada parecido. Básicamente, lo que vamos a hacer como jugadores es formular una Wikipedia mágica. La misión arranca cuando un... misterioso libro, conocido como Profesor Leo, llega a la isla de los Yoshis y pide que se introduzcan en sus páginas para documentar un bestiario de criaturas. Toca hacer de naturalistas.
Cada capítulo del libro es un mundo, un hábitat con sus propios especímenes y cada uno de ellos es un nivel. Y sí, todas las señas de identidad de juegos pasados de Yoshi, como el desplazamiento 2D, comerse a los enemigos, el lanzamiento de huevos, el famoso pataleo en el aire o las flores coleccionables del personaje, están en estas fases, pero sus objetivos son lo que engrandece al juego.

Ahora, la resolución de un nivel no consiste en ir de A a B. Mysterious Book quiere que experimentes, que explores y que dejes volar tu imaginación para dar con la forma de superar cada una de sus pruebas. Porque sí, lo que tenemos son saltos, pero, en realidad, hablamos de rompecabezas compactos, cada uno con sus mecánicas propias.
No es sencillo explicar de qué va este juego y ojalá la gran N lance una demo para que todo el mundo lo pueda catar, pero lo voy a intentar. Cada nivel se centra en una criatura y todos presentan un objetivo principal dentro de escenarios únicos.
El primero consistía en hacer germinar una serie de semillas usando a un primo lejano de la flor parlante de Super Mario Bros Wonder. El segundo era ir pisando a una especie de sapos gigantes. Cada uno profería una nota musical y había que seguir un recorrido para formular una conocida melodía.

Otro nivel era montar un jabalí con un taladro que parecía sacado de Sonic y no de un juego de Nintendo. También tuve que rescatar a tres Shy Guys perdidos en una cueva, derrotar a una sandía gigante voladora lanzándole semillas e incluso pude salvar a Bowsy y a Kamek tras ser atrapados por una burbuja mágica. Las aventuras de Yoshi no buscan que llegues a un castillo, creo que eso ya ha quedado claro.
Creatividad apoyada en la experimentación
No obstante, pese a que hay misiones específicas, y tambien hay alicientes clásicos adicionales (como las nubes interrogación), lo que importa aquí es conocer a cada criatura de cada nivel. Por ello, debes probar a hacer de todo con ella. Este título te premia con estrellas al dar con interacciones secretas con los protagonistas de cada fase. Esas interacciones, además, actúan como una suerte de coleccionables.
Por ejemplo, tirarle un huevo a una flor hace que, al completar su nivel, apuntes en el libro mágico que, efectivamente, las flores quedan aturdidas por un huevazo. Este dato aparentemente irrelevante te otorga estrellas, que son necesarias para pasar a otro capítulo del libro.
Al final, Yoshi es como un niño recién nacido, que pilla todo lo que se encuentra y se lo lleva a la boca. El dinosaurio es el mejor para hacer eso, probar y experimentar. ¿Y si te comes una planta que suelta polen? Lo mismo es útil... ¿Y si pisas esas mismas plantas y esparces todas sus pelusillas? Lo mismo se enredan en una bala de heno que luego puedes hacer rodar para alcanzar un lugar inaccesible. Puro ensayo y error.

Y estos son solo algunos casos sencillos. Créeme cuando te digo que hay todo tipo de interacciones, muchas de las cuáles aparecen de casualidad. Jugando con compañeros de la prensa vi como cada uno descubría cosas diferentes y resolvía los niveles de diferente manera.
Otro ejemplo... Es posible hacer que una criatura que escupe pompas se llene de barro, lo que crea pompas más pesadas, necesarias para dar con una zona oculta dentro de su nivel correspondiente. Incluso puedes enamorar a los enemigos con los recursos adecuados...
El grado de inventiva y creatividad (algo marca de la casa) es elevadísimo en los niveles, que además ofrecen una tremenda exploración vertical y que pueden ser recorridos de un lado a otro sin prisa al ser una zona "abierta", ya que ocultan cantidad de secretos la mar de ingeniosos. Como digo, esto no es un recorrido de izquierda a derecha con un final, siempre puedes volver sobre tus pasos.
Yoshi and the Mysterious Book es un título que da una enorme libertad al jugador, algo que no suele ser tan común en un plataformas 2D. No necesitas superar sus enigmas y puzles secundarios, pero puedo asegurar que todos los niveles tienen una particularidad, un secreto o un guiño que hace que quieras volver y explorar a fondo.

Otro ejemplo de esa libertad completamente intencional es que, al terminar de investigar una criatura, siempre puedes ponerla el nombre que desees. Esto puede ser "peligroso"... (que nos conocemos), pero da pie a echarte unas buenas risas y a personalizar tu bestiario. Aunque molaría que el límite de diez caracteres se ampliase un poco más.
Todo lo que comento suena bien, ¿verdad? Pero seguro que estás pensando que algo más flojo tiene que tener este Yoshi. Me cuesta sacarle pegas en esta primera toma de contacto, pero hay algo que no me ha terminado de encajar en cuanto a los controles.
Y es que no hablamos de un juego complejo a nivel mecánico, pero es cierto que, con tanta interacción y posibilidades con la cantidad de elementos en los niveles, sí que hay momentos en los que el juego puede resultar un poco "confuso" a los mandos. Al final, entre tanta experimentación puedes comerte una planta en vez de ponerla sobre tu grupa o lanzar un ratón en lugar de tragártelo.
Todas las acciones desencadenan unos efectos y ante un desconocimiento inicial y la presencia de muchos elementos en pantalla, puedes equivocarte, lo que genera cierto caos. Aunque también puede que todo sea cuestión de acostumbrarse... o que no soy un "proplayer" de Yoshi.

Por otra parte, insisto en que es un juego difícil de trasladar al público. Su profundo grado de interacción no se ha dejado ver en los avances que ha dado Nintendo y esa temática más infantilizada de Yoshi puede jugar en su contra, pese a ser un juego que requiere darle al coco. Vaya, te aseguro que me ha costado resolver algunos niveles.
Falta mucho por ver, pero esas son las dos únicas "pegas" que le saco. Lo demás, me ha parecido muy atractivo y más si le sumamos un apartado gráfico que es una explosión de color. Yoshi and the Mysterious Book cuenta con unas inspiraciones basadas en el dibujo a lápiz. Cada nivel es una ilustración, pero tus acciones también repercuten en este apartado. Las interacciones añaden nuevos dibujos, puedes pintar las flores y que exista la posibilidad de llevar a Yoshis de diferentes tonalidades aporta otro brochazo de originalidad.
Así que, con todo esto en la mano, lo que nos queda es un plataformas que... pinta... francamente bien. Solo he podido ver un pequeño esbozo de Yoshi and the Mysterious Book, pero te aseguro que me ha convencido de sobra. Estoy deseando pasar todas páginas de este mágico libro. Tengo claro que Yo...shi le voy a dar una oportunidad.

David Rodríguez
Redactor
David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.