Captura de movimiento: ¿brillante interpretación o FX de lujo?

Andy Serkis reivindica más que nunca el trabajo de los actores que se encuentran debajo de la máscara digital para que puedan competir por los premios como sus colegas de profesión; ¿será César el personaje que le lleve a ganar un Oscar? 

La polémica se ha avalanzado sobre la película El amanecer del Planeta de los Simios. Como siempre os hemos informado, Andy Serkis es uno de los grandes defensores de la labor interpretativa de los actores que prestan su expresividad facial y sus movimientos a las imágenes de síntesis que vemos a posteriori de forma tan realista. De hecho incluso ha creado su propio estudio para la formación de nuevos actores en este campo: The Imaginarium.

La captura de movimiento es una técnica en la que un intérprete actúa contra un fondo neutro y luego es animado con herramientas digitales, ¿hasta qué punto el resultado final puede achacarse a la labor del actor de carne y hueso y hasta dónde al creador de los efectos digitales? ¿César es más Andy Serkis o un producto del modelado en 3D?


Fox por su parte, imbuida en su campaña publicitaria, ha prestado apoyo y respaldo a las declaraciones de Serkis, que han sentado como un jarro de agua fría a los estudios de animación. Y es que sus palabras hacia ellos son bastante amargas. Considera que los artistas en efectos visuales se limitan a "copiar la interpretación de los actores, hasta el punto de que su labor en realidad se limita a aplicar maquillaje digital".

No es que Serkis tenga ojeriza a sus compañeros, sin los cuales obviamente no podría salir el trabajo adelante (de hecho El amanecer del Planeta de los Simios hace unos años no habría podido rodarse porque no se podían tomar capturas de movimiento al aire libre o las nuevas entregas de Avatar, que contarán con captura de movimiento subacuática), si no que sus declaraciones van en la línea de defender su trabajo como actor, sobre todo de cara a las nominaciones a los grandes premios anuales. Así lo declaró en una entrevista a El País en la que expresó: “La captura de imagen no se diferencia de lo que conocemos como actuar en una película de imagen real” ya que para él "actuar es actuar y me da igual el vestuario, el maquillaje o el traje de captura de movimiento que lleves”.

Respecto a los Estudios WETA, responsables de los apabullantes efectos especiales de El señor de los anillos, Avatar o El amanecer del Planeta de los Simios, ha dicho que solo se encargan de dar "continuidad a la interpretación que el director y los actores creamos en el plató”.

Por su parte, Randall William Cook, ganador de tres Oscars como director de animación, ha intentado mediar entre Serkis y la industria y en una carta abierta ha dado su opinión alegando que "Gollum no fue únicamente una interpretación de Andy Serkis con cada uno de sus movimientos, gestos y tics escrupulosamente reproducidos en un personaje nuevo y digital. Gollum es más bien una síntesis, el resultado de la colaboración entre Serkis y un grupo de grandes artistas de la animación”. Sea como fuere, Cook tiene tres estatuillas en la vitrina, mientras que Serkis no ha sido nunca ni siquiera nominado por su excelente trabajo.

Vuestro turno: ¿debería reconocerse con una categoría especial el trabajo de los actores que trabajan con la técnica de captura de movimiento? ¿Sería más bien cuestión de unirse a Serkis en la reivindicación de su trabajo o por el contrario es imposible delimitar "la autoría" de la interpretación cuando se usan efectos digitales de forma masiva? Estos son algunos de los interrogantes en los que nos está empezando a introducir el uso de las nuevas tecnologías en el cine... Los tiempos han cambiado ¡y mucho!