Ramón de España ataca a Vengadores: La Era de Ultrón y los cómics de superhéroes

Vengadores: La era de Ultrón no ha gustado al escritor Ramón de España, quien ha criticado muy duramente esta película en un artículo de opinión publicado en la web de El Periódico. En dicho artículo, de España carga además contra los cómics de superhéroes y el resto de producciones cinematográficas del género.

Una cosa es segura, ninguna película está hecha para gustar a todo el mundo. Ni siquiera Vengadores: La Era de Ultrón, una cinta ligera, de aventuras, acción y superhéroes, cuya única pretensión es la de entretener a gente que sabe de sobra lo que va a ver.

Sin embargo, la última película de Marvel Studios en algo ha debido de ofender al escritor y guionista Ramón de España, quien carga contra ella en un artículo. títulado Basta de Tonterias, que ha sido publicado en la web del diario El Periódico.

En Basta de Tonterias, De España arranca comentando el desafortunado rifirrafe entre Alejandro González Iñárritu (Birdman) y Robert Downey Jr.. El citado enfrentameinto comenzó cuando González Iñárritu tachó a los superhéroes de ser un "genocidio cultural". Ante ésto, el actor que encarna a Iron Man lanzó a su vez un sardónico dardo con tintes xenófobos contra el cineasta mexicano, alegando que le sorprendía que un hispanohablante fuera capaz de usar la expresión "genocidio cultural" tan libremente.  

Sirviéndose de esta polémica, Ramón de España opta en su artículo por sumarse a esta batalla y cargar directamente contra las películas de superhéroes, apoyando la postura del director de Birdman. Pero lejos de quedarse en apoyo a las palabras del cineasta, sube las apuestas y comienza a tachar a este género cinematográfico de "estupidez" y señala que los " tebeos de las que proceden también son una mierda pinchada en un palo".

La siguiente cabeza en rodar en la particular cruzada del Sr. de España es la Stan Lee. Su carrera como escritor, showman, productor y editor queda rápidamente reducida en poco menos de un par de párrafos a la de "alguien, que reconozcámoslo de una vez, se ha tirado la vida escribiendo memeces para adolescentes de escasas luces".


Su discurso a continuación salta a DC Comics, compañía cuya producción editorial curiosamente parece desconocer al alegar que: "Cuando solo existían Superman y Batman, la cosa era tolerable. Cada uno vivía en su mundo y en su propia realidad (eso también se ha acabado, pronto los veremos en la gran pantalla intercambiando sopapos)".

Su siguiente apunte ya parece dejarnos claro (por si aún había duda de ésto) que a Don Ramón no le gustan los superhéroes...  pero ni un pelo. Así, apunta:"Evidentemente, tanta imbecilidad no podía ser desatendida por un Hollywood que le dejaba la vida inteligente a la televisión y se lanzaba a adaptar un tebeo tras otro".

Pero si todavía la puntilla ya llega al final del texto, cuando su autor nos golpea con su lapidaria y última sentencia:  "No creo que estas birrias sean un genocidio cultural, pero sí un insulto a la inteligencia."

¿Qué podemos decir sobre tan desafortunado artículo desde Hobby Consolas?. La verdad es que resulta complicado expresar nuestro estupor y desagrado ante tamañas declaraciones.

Es cierto que somos un medio dedicado a un público joven, con un discurso desenfadado y con una temática basada principalmente en el ocio. Pero también lo es que, salvo deshonrosas excepciones (que las hay, seamos francos), siempre hemos intentado respetar la opinión y los gustos de todo el mundo, muy a pesar de que más habitualmente de lo que nos gustaría, no coincidamos con todos nuestros lectores. De ahí que la reacción de este escritor, que además ha realizado varios guiones de tebeo y al que se le presupone un profesional de cierta categoría, no haga sino dejarnos bastante fríos.

En buena medida, este rechazo viene dado por varios motivos. En primer lugar, consideramos que siempre se deben respetar los gustos de todo el mundo, aunque sea por una mera cuestión de educación, cortesía y civismo. En segundo, porque la industria del cómic y del cine da de comer a millones de personas, Defenestrar de tal manera el trabajo y la ilusión de tantos y tantos profesionales es un insulto hacia estas personas y hacia los consumidores que disfrutan con este tipo de productos. Y en tercer y último lugar, pero no menos importante,  porque en el momento que en un futuro pueda aparecer una voz educada pero disidente, debido a este desagradable precedente, se la pueda confundir con la del señor Ramón de España, poniéndolas a ambas al mismo nivel.