Julie Larson-Green sustituye a Don Mattrick

Continúa el culebrón de Microsoft. Si hace unos días os contábamos que Don Mattrick, el jefazo de la división de entretenimiento, dejaba la compañía para empezar a trabajar en Zynga, hoy os presentamos a su sustituta, Julie Larson-Green.

Julie Larson-Green es la persona elegida para coger las riendas de la división de entretenimiento de Microsoft. Julie tiene una trayectoria larga en la empresa, desde 1993 ha estado trabajando en temas relacionados con Internet Explorer, Frontpage y parte del conjunto ofimático Office (fue la encargada del rediseño de la versión de 2007). Más tarde formó parte del equipo que trabajaba en el sistema operativo Windows 7 y fue ascendida como vicepresidenta corporativa de gestión en programas para la experiencia Windows.

Suponemos que la cúpula de Microsoft habrá estudiado detenidamente la forma de reestructurar la empresa, pero parece que Julie Larson-Green, profesionalmente hablando, no ha tenido mucho contacto con los videojuegos en todos estos años. En un principio no sabemos cómo de bien podrá realizar esta nueva tarea que le ha sido asignada y debemos esperar un poco para ver cómo maneja las polémicas y qué rumbo decide seguir antes del lanzamiento de Xbox One.

Por si habéis estado metidos en una cueva las últimas semanas, sin contacto con el mundo exterior, os hacemos una recapitulación de todo el culebrón Xbox One.

El pasado 21 de mayo se presentó Xbox One al mundo y, en poco más de mes y medio, mucho de lo que Microsoft nos contó ese día ha cambiado totalmente. Debido al revuelo y a las críticas que suscitó entre el público, la compañía americana tuvo que recular en muchas de sus decisiones para no perder la guerra de la nueva generación de consolas antes incluso de sacar la suya a la venta.

Primero fue la conexión permanente a Internet, luego que no aceptaría la segunda mano y más tarde el bloqueo nacional. Con estas tres medidas parecía que Microsoft pretendían excluír a los jugones que no aceptaran sus condiciones impuestas en Xbox One. La respuesta negativa del público fue masiva, tanto que se vieron obligados a plantear de nuevo su estrategia y modificar sus requisitos y limitaciones.

Otros aspectos como su precio (algo superior al de su competidora directa, PS4) o el uso obligatorio de Kinect sí que se han mantenido aunque, si tenemos en cuenta todo lo anterior, son detalles de menor importancia que podemos llegar a aceptar.

Con la salida de Don Mattrick (al que Microsoft le agradece su labor en un comunicado) tenemos hasta el lanzamiento de la nueva Xbox One, aproximadamente a finales de año, para poder comprobar cómo hace su trabajo la nueva jefa.