Los mejores juegos de 2014: La opinión de Gustavo Acero

Termina 2014, el año de Wii U, y empieza 2015... el año de Wii U. Nintendo ha logrado cambiar de un volantazo la gravedad de los datos numéricos por la anti-gravedad de Mario Kart 8, las collejas de la prensa por los tortazos de Super Smash Bros y los pisotones de los "brujos" del sector por los taconazos de la bruja Bayonetta. Y esto no ha hecho más que empezar: que se prepare la casta de la next-gen, porque vamos a ganar. Sí, me he flipado.

Hola a todos. Me gustaría, en primer lugar, daros las gracias por abrirme vuestras casas en este día de Navidad. Perdón, se me ha traspapelado el mensaje de Nochebuena de Su Majestad el Rey Dedede, así que vamos al turrón. Supongo que ya os habréis percatado de que mi Top de este año está huérfano de vídeo, pero mi ausencia corpórea tiene una explicación racional y, aunque me ha costado reunir la Fuerza, la Sabiduría y el Valor suficientes para compartirla con vosotros, ahí va: mi lista es tan nintendera que me ha dado un Pastora Soler.

 


 

Sí, amigos, tras un año dando la cara en los Chistendos, las noticias más polémicas y las tertulias más encarnizadas, he sufrido un ataque de pánico escénico que me ha dejado sin voz frente a las cámaras de Hobby Consolas ante el temor de posibles represalias por parte de la comunidad hater. Como dijo Aristófanes, los hombres sabios aprenden mucho de sus enemiibos. Sin embargo, aún me queda un último culín de bebida energética y un viejo teclado para dejar mi ranking por escrito.

 

Como cada año, mi lista de Los mejores de 2014 está compuesta por juegos de Wii U y 3DS por una razón muy sencilla: son las consolas que más han ocupado mi tiempo (libre y laboral) y, por tanto, las que más he disfrutado. Podría haber colado Dragon Age, Destiny o Sombras de Moroder para hacerme el ecléctico, pero prefiero confeccionar una lista honesta con suficientes elementos de juicio sobre cada uno de sus títulos como para defenderla aquí y en los tribunales. Además, tampoco es que PS4 y Xbox One lo hayan petado este año, por lo que es probable que las posiciones no se hubiesen visto demasiado alteradas en caso de haber exprimido todos sus ports y remasterizaciones. Ups, quería decir sus juegos, pero el autocorrector me la ha jugado. Sin más, ahí van mis favoritos de este año a punto de expirar. Para listas objetivas y multiplataforma: Metacritic.

 

 


 

Los mejores de 2014

1. Mario Kart 8

2. Super Smash Bros (Wii U)

3. Bayonetta 2

4. Donkey Kong Country Tropical Freeze

5. Shovel Knight

6. Teslagrad

7. El Profesor Layton Vs Phoenix Wright

8. Kirby Triple Deluxe
9. Yoshi's New Island

10. Hyrule Warriors

 


 

Como no podía ser de otro modo espejo, Mario Kart 8 se lleva mi Copa Especial por convertirse no sólo en el mayor "vendeconsolas" de la máquina (que no debería importarme a efectos jugones), sino en la segunda mejor entrega de la serie después de Mario Kart 64 y en la prueba más fehaciente de que lo que hay que remasterizar no son los juegossino las fórmulas. Y existen pocas tan infalibles como la de Mario Kart: diversión inmediata e inagotable, control infalible a prueba de GamePad y el multijugador más justo al que he jugado, precisamente por lo injusto que es. La aleatoriedad de las carreras, potenciada por un equilibrio perfecto de ítems, permite que nunca gane el más hábil, ni el más rápido ni el más estratégico, sino una combinación de las tres cualidades.

 

Es decir, el juego perfecto en términos lúdicos, que ha sabido darle la vuelta a la serie mediante la función de antigravedad, la optimización del ritmo de las carreras sin apenas tiempos muertos entre caídas y colisiones y, por encima de todo, la inclusión de 32 circuitos espectaculares tanto en su diseño como gráficamente (benditas HD), que en realidad son 48 si sumamos los dos sets de contenido descargable.

 


 

En este sentido, MK8 le ha soltado un caparazonazo azul a cualquier simulador hiperrealista de PS4, One y PC, pero también le ha dado tres vueltas (o "laps") al mismísimo Smash en lo que a partidas online se refiere (de cuyos "lags" prefiero no hablar por respeto a Sakurai, que es Navidad). Lo mismo puedo decir de los temidos DLC. Sólo por el Circuito de Hyrule y el de Mute City de F-Zero, ya considero sobradamente amortizados los 8 € del primer pack de contenido adicional. Ya podrían aprender otras compañías a crear DLCs con esa relación calidad-precio, si es que acaso es obligatorio hacerlos. En definitiva, Mario Kart 8 me parece la esencia pura de lo que debe ser un videojuego, y una de las razones por las que me compré una Wii U desde el primer día lanzamiento. Las otras dos vienen ahora:

 

Super Smash Bros for Wii U (que debería haberse titulado "4 Wii U") se lleva mi trofeo de plata por su capacidad para superar un juego que ya parecía haber tocado techo: Brawl. Y lo ha hecho con semejante despliegue cuantitativo de luchadores, escenarios, modos, trofeos y horas de entretenimiento como para justificar sus tres años de desarrollo y el calvario de su director, que se ha ganado más vacaciones que Mario en Isla Delfino. El último Smash perfecciona lo mejor de Melee (la velocidad de las partidas y el control "cúbico") y Brawl (la variedad de modos y el volumen de contenido) para convertirse en la entrega más completa y pulida que, ahora sí, deja muy poco margen de mejora de cara a una quinta entrega, por lo que me atrevería a calificarlo como el 'Smash Final' de la saga. De ahí su merecido segundo puesto, aunque la prensa mundial lo haya elegido como el número 1 del año según la media de puntuaciones.

 

 

La tercera razón y posición en mi lista se llama Bayonetta 2, el título que le ha costado a Kamiya convertirse en el desarrollador más odiado, insultado y vituperado desde Peter Molyneux (PDRO MLNX para el PSOE), pero encima por hacer un juego de calidad. Y lo más gracioso es que, finalmente, la bruja le ha dado la razón a los inquisidores de Twitter: en efecto, tenían motivos para envidiar el contrato de exclusividad que Platinum firmó con Nintendo tras el rechazo de Sega, pues la secuela de Bayonetta se ha alzado como el máximo referente actual en su género, capaz de replicar e incluso superar las virtudes de su aclamado predecesor, a pesar del cambio de look capilar, que me sigue pareciendo un error innecesario.

 

 

De las plataformas (las de pisar) de la bruja más mona saltamos a las plataformas (las que se pisan) del más mono. Elijo la cuarta posición de mi lista para reivindicar al injustamente olvidado Donkey Kong Tropical Freeze, que además de igualar en calidad y despliegue de ideas al magistral Returns de Wii y 3DS -objetivo que parecía inalcanzable-, incorpora mecánicas lo suficientemente frescas como para otorgarle el premio al mejor "platanoformas" 2D del año. Y aunque lo considero el mejor exponente del género que hay en Wii U, el scroll lateral también nos ha traído gratísimas sorpresas de estudios independientes que no deberíais perderos bajo ningún concepto; aquí vienen mis "indies-pensables" del año:


En el primer lugar de esta categoría (y en quinto global del ranking), me pilláis en pleno hallazgo del formidable 
Shovel Knight (que en 2015 será multiplataforma), un glorioso y nostálgico homenaje a los tiempos de NES con un estilo puramente "8-bitesco" que desentierra a golpe de pala los mejores recuerdos de Mega Man, Castlevania, DuckTales y The Adventure of Link, con una banda sonora que pone los pelos de punta. Inmediatamente después sitúo a Teslagrad, de Rain Games, otra maravilla artesanal de plataformas electromagnéticas inspiradas en los inventos del gran Nikola Tesla, que reúne en un mismo circuito el ingenio de Limbo, la sensibilidad de Braid y el sadismo de VVVVVV. Por último, también quiero destacar a Guacamelee, otra dosis de "fan-service" plataformero con más referencias a La Gran N que el trastero de Iwata.

 


 

¿Y alguien creía que no iba a hablar de 3DS? Pues claro que sí, pero de forma más somera que en años anteriores, ya que no he tenido la paciencia suficiente para disfrutar de sus mayores "fenómenos revelación" de 2014: las exitosas experiencias sociales Tomodachi Life y Fantasy Life, a las que prometo echar horas cuando ordene mi "Real Life". De momento, tengo trabajo con Pokémon Rubí Omega y Zafiro Alfa, una joya duplicada que ha conseguido reimaginar los títulos originales de GBA más allá de cualquier expectativa, si bien me quedo con el mundo de X/Y. Pero los elegidos para entrar en mi lista han sido El Profesor Layton Vs Phoenix Wright por combinar de manera brillante dos series tan emblemáticas y por celebrar la auténtica despedida de Layton; Kirby Triple Deluxe, por ofrecer el mejor juego de la saga desde SNES, y el denostado Yoshi's New Island, por rendir un dignísimo homenaje al original de 1995.

 

Ah, y tampoco me quiero olvidar de mis queridos amiibo, una de cuyas figuras (la de Fox) he estado a punto de incluir en el top como juego en sí mismo por todas las horas que llevo manoseándola, pero al final me ha dado palo deku.

2015: Blanco y en botella, leche Lon Lon

Por todo esto y algún motivo más, no puedo sino calificar este 2014 como el año de la "comunión de Wii U", si me permitís la analogía sacramental, pero tras asomarme a la ventana de lanzamientos de 2015 me atrevo a decir que el próximo será el año de su "confirmación". Mi juego más esperado no puede ser otro que ese majestuoso Zelda Wii U de mundo abierto y cambiante, cuya inmensidad me lleva a pensar que Tolkien llamó Tierra Media a su continente imaginario porque la otra media será el Hyrule de Wii U. No quiero ni pensar lo que nos espera en este mundo soñado, pero tiene todas las papeletas para postularse como el culmen creativo, gráfico y jugable de la saga. Si Epona tiene la inteligencia artificial de esquivar árboles por su cuenta, ¿qué será capaz de hacer Gandondorf? ¿Leernos la mente cual Psycho Mantis y declinarla en latín? 

 

 

No menos entusiasmo me provoca saber que, antes de comprobarlo, llegará mi esparadísimo Star Fox Wii U incluso antes que Link (es lo que tiene venir en Arwing, por muchos caballos que tenga la "moto" del hyliano), pero el que va a hilar más fino con la fecha de lanzamiento es el cautivador Yoshi's Woolly World, cuyo "lenguaraz" protagonista promete "bordarlo" como no hacía desde Island y Story, con permiso de Kirby y el Pincel Arcoíris. Y mucho cuidado con Xenoblade Chronicles X, porque tiene toda la pinta de convertirse en el RPG del año, aunque tampoco "pinta" nada mal ese Splatoon que nos va a dejar la ropa como el payaso de Micolor.

 

Tampoco quiero olvidarme de 'Imagina ser Miyamoto', digo Mario Maker, la mejor manera de celebrar el 30 aniversario de Super Mario Bros (atrás quedó el año de Luigi) ni del silenciado Devil's Third, esa llamativa mezcla de shooter en tercera persona y peleas con katanas a lo No More Heroes que está preparando el señor Itagaki. Todo eso irá alimentando nuestras Wii U a lo largo del año, pero en apenas unos días llega mi autorregalo de Reyes: Captain Toad, que me tiene desde hace semanas tarareando la balada de aquel prestigioso cantautor: "Toad, Toad, Toad, te necesito, Toad..." Y eso que todavía me huelo el anuncio de algo gordo de aquí al E3. Vamos, Retro Studios, aparcad un rato la vagoneta y en Metro id...

 

 

Por último, sólo me queda reconfirmaros mis ganas de que se anuncie la fecha de lanzamiento de New 3DS para sumergirnos en esas mega pantallas y explorar los parajes de Monster Hunter 4 con ese ansiado segundo stick, y espero no haberme dejado ningún otro juegazo en el tintero... No, creo que ya está todo.

 

En fin, aquí Termina mi pequeño repaso a este año de éxitos y preludios de lo que nos espera, también en PS4 y Xbox One, que no sólo de Nintendo vive el fanboy. Gracias al aluvión de retrasos que ha sufrido el sector este año, 2015 se erige como el más nutrido y emocionante en muchísimo tiempo, sobre todo si sois directivos de alguna compañía de videojuegos.

 

¡Felices fiestas a todos!

 


 

Bah, fuera caretas del vendedor de máscaras felices, que si no lo digo reviento: ¡el remake de Majora's Mask para 3DS sí que justifica una remasterización! Ahora sí, felices first parties.