Sonic The Hedgehog - La proteína que ayudó al crecimiento de los brazos

Sonic The Hedgehog es el nombre, además de un popular videojuego, de una proteína que pudo ayudar al crecimiento de los brazos humanos. Nos ponemos la bata y os hablamos de ella en esta noticia con toques científicos.

Cuando hablamos de Sonic The Hedgehog siempre pensamos en el simpático erizo azul de la saga de videojuegos de SEGA, pero lo que posiblemente muchos no sabíais aún es que este personaje también pone nombre a una de las familias de proteínas clave para entender la evolución de las especies, incluida la humana (recibió el nombre debido a su forma puntiaguda que recordó a su descubridor al simpático personaje). Y es que, según ha informado el portal HiperTextual, la proteína Sonic The Hedgehog (Shh) podría explicar cómo se desarrollaron los brazos del ser humano.

Las proteínas Shh controlan numerosas funciones de los seres vivos vertebrados siendo embriones como la neurulación, el crecimiento cerebral, el crecimiento de los dientes, el control de la muerte celular, la lateralización, la osficación y la aparición de miembros durante el desarrollo. Sonic The Hedgehog también es fundamental en el crecimiento de las falanges de las extremidades y la organización del cerebro. Además, siguen manteniendo funciones vitales durante la edad adulta de las especies ya que también controlan la división celular de las células madre adultas. ¡casi nada!

Pero lo realmente curioso de la familia de proteínas Sonic The Hedgehog es que un reciente estudio ha planteado la hipótesis de que puedan haber hecho que nuestros brazos sean una evolución de las aletas cartilaginosas de animales como los tiburones o las rayas. Según este estudio, estas dos especies poseen unos apéndices concretos que protegen sus branquias y que se parecen a los dedos de nuestras manos y pies.

En concreto, existe una pequeña manta-raya con unos arcos branquiales que parecen estar controlados por los mismos procesos genéticos que los empleados para el crecimiento de los dedos en el ser humano. Según los resultados obtenidos del estudio de las proteínas Sonic The Hedgehog en esta especie, el crecimiento de sus arcos branquiales utiliza un mecanismo idéntico al de los dedos en su mecanismo genético, teniendo exactamente las mismas funciones de las proteínas Shh en ambas especies (la manta-raya y la humana).

De esta manera, se ha llegado a plantear si gracias a Sonic The Hedgehog hemos sido capaces de desarrollar brazos y piernas con dedos a partir de aletas. Eso sí, el estudio matiza que puede tratarse simplemente de una casualidad evolutiva ya que hay un enorme y complicado recorrido entre los peces cartilaginosos y los mamíferos más modernos. Pero lo que sí queda demostrado es que Sonic The Hedgehog puede ser una pieza clave para comprender la evolución humana y del resto de los seres vertebrados.