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La opinión de
José Luis Sanz

La encrucijada digital de Nintendo

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Hoy me voy a poner serio. Ni Retro ni divagaciones extrañas a cuenta de alguna conversación entre frikis con las balas y los saludos como los protagonistas. Hoy toca darle al coco y pensar en el futuro de una de las compañías más importantes (si no la MÁS importante) en la historia de los videojuegos. Compañía por la que tengo un afecto inquebrantable y que, desde luego, muchos podríais tildar de fanboyismo puro y duro.


Hoy me entrego por completo a la causa de Nintendo y su encrucijada. Y no, no me estoy refiriendo a la crisis que está golpeando a todos de forma violenta, ni a que sigan viviendo de sus Marios, Zeldas y demás, que ójala siga mucho tiempo así. No. Me estoy refiriendo al cambio tecnológico y a las oportunidades que Nintendo podría estar perdiéndose...


Llevamos muchos meses con el debate de si las nuevas plataformas móviles podrían desplazar a las consolas portátiles. La semana pasada nos llegó la noticia de que por vez primera los juegos para tablets y smartphones superaron en volumen de negocio a Nintendo DS y PSP. Y cuando decimos volumen de negocio, hablamos de lo único importante en las cuentas de resultados de una empresa: 1.900 millones de dólares de iOS y Android frente a los 1.200 de DS y PSP.


¿Qué está pasando? Parece claro que los hábitos de juego han cambiado. Que la ola de las pantallas táctiles (sin stylus) es una realidad y que cada vez son más, novatos, expertos y hardcores, los que llenan sus ratitos de ocio frente a las 4, 7 y 10 pulgadas de estos aparatos. Usuarios que han sido seducidos por juegos muy sencillos, baratos y fáciles de conseguir: con apenas cuatro toques de pantalla y una neurona pasamos de no tener un juego a ponerlo en marcha tras superar la asequible barrera de los 0,79 ó 1,49€.


¿Y Nintendo qué pinta en todo esto? Pues da la sensación de que se está comportando como Nerón, que ve arder Roma mientras toca la lira tranquilamente pensando que todo el fuego es una simple moda pasajera. Satoru Iwata lleva mucho tiempo afirmando que no les afecta esto de los smartphones y tablets, en todo caso, se acuerda de ellos para zurrarles por su política de precios que ve excesiva para la calidad de muchos desarrollos y, finalmente, afirma una y otra vez que sus grandes personajes JAMÁS pisarán otras plataformas que no sean las suyas. Pero las cifras son tozudas.


Desde luego es pronto para saber si este órdago le va a salir bien o no. Sony, por si acaso, le ha puesto una vela a Dios y otra al Diablo con PS Vita. Por una cara la consola mira al gamer más heavy y por otra recoge pequeñas pinceladas de esas plataformas móviles gracias al acceso 3G y WIFI, y a unas pantallas/superficies táctiles que permiten jugar a los Angry Birds y demás "casualadas".


Nintendo, por eso, tiene que dejar de mirar a su poblado ombligo y pensar que las cosas cambian y que, muchas veces, estas lo hacen en el sentido contrario al que esperamos. El panorama de los videojuegos ha dado un vuelco brutal desde hace un par de años y todo parece indicar que así seguirá si miramos los índices de penetración de smartphones y tablets previstos para los próximos años.

Nintendo tiene ahora mismo en el mercado dos consolas portátiles que están muy lejos del modelo que iOS y Android ofrecen, tanto en concepción como en tecnología. Unas (DS y 3DS) utilizan el formato físico todavía en sus lanzamientos más importantes y las otras basan el 100% de sus títulos en el formato digital. En unos la compra es meditada porque hablamos de segmentos de precios que están entre los 25 y los 40 euros, y en las otras tiene mucho que ver el 'pronto' gracias a unas imbatibles cifras que están entre los 0,79 y los 5,49€.

Nintendo puede empeñarse en esperar a que las llamas de Roma devoren todo el mercado (el portátil ha sido el más importante para Nintendo desde DS) a ver si después las cenizas vuelven a poner las cosas en SU sitio. Pero eso nunca ocurre. Los cambios en los hábitos no suelen tener marcha atrás y la gran decisión que le queda a Nintendo es saber cómo hará compatible su negocio actual con el nuevo panorama digital de las plataformas móviles. Y un buen comienzo sería que sus grandes franquicias pudieran volar a otras plataformas. ¿O acaso no compraríais sin dudarlo un Mario, un Zelda, un Metroid, un Pilotwings o un Starfox para iOS o Android?

Nintendo tiene su propio tren, que le ha funcionado a las mil maravillas hasta hoy, pero hay momentos en los que cuando aparece otra vía, no está mal probar a ver si lleva a algún sitio. Y si pasados los años la cosa acaba en vía muerta, siempre tienes tu tren para seguir marcando el camino. Y ahora, la gran N está en esa encrucijada. Como otras muchas compañías aunque a mí, lo que me importa, es Nintendo.

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