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La opinión de
Victor Ayora

Unos juegos de oro (Parte I)

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Cada cuatro años se celebran, en algún lugar del mundo, los Juegos Olímpicos, el evento deportivo más importante del mundo (con permiso del Mundial de fútbol). Atletas de todo el mundo se preparan, física y mentalmente, para llegar en las máximas condiciones al torneo.

Por supuesto, los videojuegos no han sido ajenos al movimiento olímpico. Desde tiempos lejanos han sido muchos los títulos que han llevado la emoción de esta competición a los salones del hogar. En este reportaje, pretendo acercaros a aquellos títulos que intentaron conseguir el máximo galardón: la medalla de oro.

BARCELONA 92


Quiero comenzar con los Juegos que cambiaron para siempre el deporte español. La Olimpiada que se celebró en Barcelona fue considerada, por aquel entonces, la mejor de la historia. Nuestros deportistas pulverizaron todos los records de Juegos anteriores, llegando a conquistar trece medallas de oro, cuando en toda nuestra historia se habían logrado, únicamente, cuatro. Finalmente, nuestros deportistas elevaron el medallero a veintidós metales, record que aún tenemos que superar.

En cuanto a videojuegos se refiere, estábamos en pleno apogeo de los 16 bits. Megadrive estaba asentada en nuestro mercado y Super Nintendo acababa de realizar su desembarco en Europa.

Con este escenario, fue la compañía U.S.Gold quien se encargó de realizar el juego oficial de Barcelona 92. Los lanzamientos de los ingleses eran una auténtica incógnita. Tan pronto se desmarcaban con un excelente título, como sacaban al mercado una mediocridad. El caso de Olympic Gold, afortunadamente, se encontraba en la primera categoría. El juego fue desarrollado para las tres máquinas que SEGA tenía en mercado: Megadrive, Master System y Game Gear.

Con el apoyo de una conocida marca de bebida refrescante, el cartucho nos presentaba la posibilidad de competir en siete pruebas diferentes: 100 metros, 110 metros vallas, salto con pértiga, lanzamiento de peso, salto de trampolín y natación estilo libre. Olympic Gold supuso un salto gráfico espectacular. Contaba con grandes sprites y unas animaciones muy suaves, algo que no era la tónica habitual por aquel entonces en las máquinas de SEGA.

La prensa especializada no escatimó en elogios al programa de U.S.Gold. Hobby Consolas llegó a señalar que la compañía inglesa «ha sabido estar a la altura de las circunstancias y ha conseguido llevar a cabo un simulador deportivo que no desmerece en absoluto un acontecimiento tan importante como Barcelona 92». Olympic Gold fue puntuado con un 91 y se llegó a asegurar, con algo de optimismo, que «aunque sale para Barcelona 92, se seguirá jugando en Atlanta 96, donde sea en el 2000 y por el resto de los siglos».

Fuera de la licencia oficial, otros juegos también quisieron aprovecharse del tirón mediático de los Juegos Olímpicos. Así, pudimos apreciar la vuelta de uno de los clásicos juegos deportivos: Track & Field in Barcelona. Sin embargo, Konami intentó colarnos, en los 8 bits de Nintendo y en Game Boy, meses después, el mismo juego, que triunfó años atrás en el ambiente recreativo, solo con el añadido del subtítulo de la ciudad española. Track & Field es un juego enorme, muy disfrutable, sobre todo en la portátil, pero en esta ocasión se le vio el plumero a Konami.

El cartucho que más aprieto puso a Olympic Gold fue Summer Challenge de Accolade. También sin licencia oficial, el juego contaba con ocho pruebas: tiro con arco, hípica, piragüismo, vallas, salto con pértiga, salto de altura, lanzamiento de jabalina y ciclismo en pista. Summer Challenge apareció en Megadrive y PC, teniendo peor suerte el juego para la máquina de SEGA. Al contar con gráficos vectoriales, las animaciones eran algo torpes y la tasa de cuadros por segundo palidecía en comparación con la versión PC. A pesar de todo, un digno rival para el título de U.S.Gold.

ATLANTA 96



La elección de Atlanta como sede para la XXVI edición de los Juegos Olímpicos estuvo envuelta en una gran polémica. Muchos son los que afirmaban que Atenas era la ciudad ideal para llevar a cabo las Olimpiadas de aquel año, ya que se cumplía el centenario de los Juegos Olímpicos de la Era Moderna que comenzaron a disputarse en la ciudad griega. El comité decidió que la infraestructura ateniense no iba a llegar a tiempo y otorgó a los americanos la celebración de los Juegos de 1996.

Por el lado que más nos interesa, fue de nuevo U.S.Gold la encargada de realizar Olympic Games -el videojuego oficial de la competición-, aunque relegó en THQ para las versiones 16 bits. PlayStation y Saturn andaban por sus primeros años de vida y aún no se habían topado de lleno con el importante acontecimiento. Sin embargo, U.S.Gold desarrolló un buen título, ampliando la lista de pruebas olímpicas a quince. Las nuevas máquinas ofrecían posibilidades que nunca antes se habían utilizado en un juego de estas características, como los diferentes ángulos de cámara y la inclusión de nuevas mecánicas de juego que diferían un poco de la clásica machaca-botones del género (aunque no acababan de librarse de ello).

THQ fue mucho más clásica en Super Nintendo y Megadrive, consolas que ya empezaban a notar los primeros síntomas de agotamiento, sobre todo la máquina de SEGA. Olympic Games, en estas consolas, se desarrollaba prácticamente en una perspectiva isométrica y se basaba, estas versiones sí, en ver quién era el más rápido pulsando los botones. El cartucho, por las lógicas limitaciones, solo incluía diez pruebas (cinco menos que la versión CD).

De nuevo, consultamos Hobby Consolas para conocer las impresiones que dejó el juego en su fecha de lanzamiento. La revista otorgó un 91 a las versiones de 32 bits, dejando a las de 16 (con un 89) un poco por debajo. Manuel del Campo, hasta hace días director de la publicación, ejercía por aquel entonces de redactor. De Olympic Games dijo: «ha conseguido su objetivo principal, que no es otro que divertir de una manera sencilla y al mismo tiempo variada». Aunque apuntó algo sobre el control a base de golpear botones: «hasta que alguien invente otra fórmula, parece que tener la mano en forma es el requisito indispensable». Ya conocemos todos la fórmula: Wiimote, Kinect y Move.

En 1996, U.S.Gold no se limitó a sacar el juego, digamos genérico, de las Olimpiadas, sino que puso en el tapete un simulador futbolístico llamado Olympic Soccer. De él se comentó que podía ser el sustituto del genial Sensible Soccer. Algo a todas luces pretencioso ya que, aunque es un buen juego de fútbol, todo lo que salió a partir de entonces le ha dejado en el olvido; mientras que el juego de Sensible Software perdurará en la memoria de los aficionados.

El menú olímpico en el 96 lo completaron Athlete Kings y, como no, International Track & Field. El primero era una conversión para Saturn de un arcade llamado Decathlete. Como su propio nombre indica, teníamos que competir en la modalidad de decatlón, acompañando a nuestro deportista durante diez pruebas diferentes.

En esta ocasión, el omnipresente título de Konami, resultó mejor parado. Se trata de una revisión completa, lo que ahora podríamos denominar como remake, de la máquina que conquisto los bares en los 80, siguiendo su clásico aporreamiento de botones, pero con un apartado gráfico brillante. Los polígonos y las texturas aparecían por primera vez en la franquicia y bien que se notó. Hobby Consolas le «cascó» un 92.

Con 1996, voy a dar por cerrado esta primera parte del reportaje. La segunda entrega irá destinada a los Juegos que se celebraron en la época de los 2000: Sydney, Atenas y, el más reciente hasta ahora, Pekín 2008.

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