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La opinión de
Óscar Díaz

Nos invitan a comprar de primera mano

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El mercado de segunda mano se ha convertido en todo un negocio, alrededor del que giran grandes cadenas de tiendas a nivel mundial. Sin embargo, su futuro tiene algunos retos por superar, si el ejemplo de multinacionales como BlockBuster sirven de guía. Junto al cierre de algunas tiendas de la cadena Game y GameStop, o la búsqueda de nuevos modelos de negocio, también podemos ver movimientos en productoras, desarrolladoras y distribuidoras de videojuegos.

Ejemplos destacados son los sistemas anticopia y, sobre todo, que desde hace algún tiempo se nos condiciona a estar conectados a Internet para jugar a títulos que no son multijugador. Esto nos obliga a vincular el código que viene incluido con el juego a una cuenta de usuario única. El siguiente paso lo han dado compañías como Electronic Arts y Microsoft, que ofrecen contenidos online gratuitos a los compradores de sus juegos. Sin embargo, estos equivaldrían a lo que incluyen otros fabricantes en el propio disco, desde un inicio. Incluso se dan casos en los que la supuesta descarga extra, para la que es necesario introducir un código de un único uso y que acompaña al original, se limita a una activación para lo que ya está en el juego. Son los casos con más críticas, sobre todo cuando hay que pagar, por esa idea tan poco romántica de tener que pagar por algo que ya se tiene.

La sensación de comprar un juego incompleto y acceder al resto de él gracias a servicios como Xbox Live, PlayStation Network o las tiendas de Ubisoft y Electronic Arts, es algo que poco a poco se convierte en habitual. En el precio inicial parecen incluirse el acceso, por partes y siempre que cuentes con conexión a Internet, a los contenidos que antes tenías desde el primer momento que introducías el disco en la consola u ordenador.

Para los que alquilan o compran de segunda mano, las iniciativas por parte de los fabricantes son variadas. Desde la imposibilidad de acceder a la totalidad de los contenidos del juego, salvo que seas el primer comprador, hasta el pago de los extras, que quien ha pagado el precio total inicial puede disfrutar en exclusiva. Esto, por otro lado, parece todo un camino para evitar que quien usa copias piratas tenga acceso a lo mismo que quien paga, aunque no todas las plataformas parecen preparadas para afrontar el paso hacia la conexión permanente a la Red o el pago directo por jugar.

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