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La opinión de
Daniel Acal

¿Qué es un juego de rol?

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La llegada de Diablo III a PS3 y 360 desempolva una vieja cuestión. ¿Es el famoso hack & slash de Blizzard un juego de rol? Si, como bien señala mi compañero Borja Abadie en su análisis, su mecánica consiste en recorrer “decenas de escenarios enfrentándonos a miles de monstruos y demonios con el único propósito de hacernos con un equipo mejor y aumentar de nivel” y además le echa en cara su linealidad y las limitadas opciones para hacer crecer a nuestro personaje... ¿cómo podemos ponerle la etiqueta de juego de rol?

Y ampliando el zoom un poco más, ¿cómo es posible que bajo el mismo paraguas del RPG convivan sagas tan dispares como Final Fantasy, Elder Scrolls, Persona, Pokémon, Mass Effect, Eye of the Beholder, Baldur's Gate, Disgaea, Etrian Odyssey, Kingdom Hearts o incluso The Legend of Zelda? (no me miréis así, hay gente que piensa que los Zelda son action-RPG). Vale, para matizar nos hemos inventado etiquetas más o menos peregrinas, desde algunas muy generales como “rol de acción” o “por turnos” a otras más específicas como “RPG táctico” o "S-RPG, “Dungeon Crawler”, "MMORPG" o el ya citado “Hack & Slash”. Incluso a veces tenemos en cuenta su denominación de origen, como en los vinos. Aunque algunas se hacen partiendo de las particularidades del escenario (si son persistentes, si son aleatorios...), casi todas estas distinciones se hacen fijándose en cómo son los combates. Pero ya hay bastantes ejemplos de juegos que optan por un sistema más o menos híbrido entre la acción y los turnos.

Entonces, ¿cuál es el mínimo común denominador de un RPG? Hace mucho tiempo, en el evento de presentación del juego de Disney Dinosaurio, la responsable de prensa que nos lo mostró lo definió como un juego de rol “porque en él asumes el rol de los personajes”. Emmm... vale, el problema es que entonces el 95% de los videojuegos son RPG porque en la inmensa mayoría asumimos el rol de los personajes que lo protagonizan. Como acción de marketing para intentar vendernos el juego no está mal (por aquella época los RPG estaban muy de moda en PSone) pero no, amiga PR de cuyo nombre no quiero acordarme, Dinosaurio no era un juego de rol.

Así pues, ¿qué necesita tener un juego para que lo consideremos un RPG? Supongo que para tratar de responder esta pregunta hay que mirar atrás, hacia los juegos de rol originales. Sí, aquellos que se juegan en una mesa usando la imaginación, los correspondientes libros de reglas, fichas de personaje y coloridos dados de 8, 10 y 20. Porque al fin y al cabo, los Rogues, Wizardrys, Ultimas y demás videojuegos de rol primigenios no eran sino un intento de trasladar el rol de mesa a un programa de ordenador. Y todos los que vinieron después trataron de perfeccionar esa idea dotándoles de más profundidad y un despliegue gráfico superior a medida que los avances de las maquinas posteriores lo iban permitiendo.

En dichos juegos de rol de mesa (o de tablero), el DJ o director del juego (más conocido popularmente como máster) era el encargado de plantear la aventura al grupo de PJ (personajes jugadores) y de hacer cumplir las reglas, basándose en los correspondientes libros y tablas y también en su sentido común. Los PJs asumían el rol de un personaje (llegando a incluso a actuar, en las partidas más curradas) que iba mejorando sus atributos y habilidades mediante la experiencia. Y los PNJs (personajes no jugadores) y enemigos eran controlados por el DJ. Obviamente, los videojuegos de rol jamás podrán acercarse a la libertad y a las inmensas posibilidades que ofrecen los de tablero, cuyo únicos límites están en la imaginación de los jugadores. Los PJs pueden hacer lo que quieran (siempre y cuando las tiradas de dados les fueran favorables) e ir a donde lo considerasen oportuno para resolver la aventura (el DJ debía ser un gran improvisador además de justo árbitro).

Siguiendo los parámetros de estos juegos de rol de mesa, y tratando de trasladarlos en la medida de lo posible a sus homólogos en consola y ordenador, en mi opinión hay tres condiciones que deberían cumplirse para que un videojuego pueda ser considerado de rol: la creación del personaje, la evolución del personaje y la libertad absoluta para movernos y realizar diversas acciones en un escenario más o menos amplio (es decir, la ausencia de linealidad). Pues bien, muchos videojuegos considerados de rol no cumplen esos parámetros. Pero ni de coña.

De las tres condiciones enunciadas, seguramente la creación del personaje sea la más prescindible. Al fin y al cabo, en una partida de rol de mesa te podía venir impuesto tu personaje, con su correspondiente ficha ya terminada y las tiradas de dados pertinentes ya realizadas por el DJ de turno. Pero cuando yo jugaba a esto, parte de la gracia de la primera sesión antes de empezar la aventura era precisamente la posibilidad de crearme un personaje. Y eso me sigue pasando ahora mismo en los videojuegos de rol. Si el juego me lo permite, me puedo tirar media hora larga decidiendo si le pongo más puntos a la resistencia o a la fuerza de mi personaje y eligiendo sus rasgos físicos. Pero ya veis que hay muchos videojuegos de rol (empezando por una de las sagas más emblemáticas: Final Fantasy) que suelen presentarnos personajes bastante cerrados, sin dejarnos apenas opciones de meter baza en la creación de los mismos.

Por el contrario, la evolución del personaje es una constante que está en prácticamente todos los videojuegos de rol. De una forma o de otra, ya sea con puntos de experiencia, cristales u orbes, en todo RPG podemos evolucionar y hacer crecer a nuestros personajes con más o menos libertad. El problema es que este componente lo tenemos ya incorporado en prácticamente todas las aventuras y juegos de acción, desde un Devil May Cry o un Tomb Raider hasta shooters como Borderlands (que por cierto es definido por sus propios creadores como un first person role playing shooter) o el online de los Call of Duty… por mencionar sólo algunos ejemplos. 



Y con la tercera condición, la libertad para explorar un escenario más o menos amplio interactuando con PNJs, pasa un poco lo mismo que con la anterior: hay muchos juegos que no son considerados de rol que la tienen. Propuestas 100% roleras como cualquier Elder Scrolls o Fallout ofrecen un gigantesco mapeado que podemos explorar con libertad realizando misiones en el orden que queramos… al igual que en otros juegos que NO son de rol como los GTA o Red Dead Redemption (por poner los ejemplos más conocidos). De hecho, estos juegos ofrecen mucha más libertad de acción que juegos considerados de rol cuyo hilo argumental es completamente lineal (siguiendo con los ejemplos famosos, citaremos Final Fantasy XIII aunque hay muchos más).

Podríamos seguir con otras condiciones menos básicas a mi juicio, como el tipo de combate o de escenario, pero seguiríamos sin llegar a ninguna conclusión clara. Al final, Diablo III es un juego de rol porque profesionales y aficionados del medio así lo hemos convenido. Los géneros en los videojuegos cada vez se pisan más y, tal vez por ello, cada vez tiramos más de convenciones y etiquetas (algunas rozan el ridículo), que además muchas veces nos vienen impuestas desde Estados Unidos y que en Europa aceptamos sin rechistar. Yo ahora mismo estoy jugando Dragon’s Crown y estoy deseando saber si lo consideraremos un “action-RPG”, un “hack & slash” o un “beat’ em up".

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