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La opinión de
Javier Abad

Por qué GTA V no saldrá en 2012

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Tengo dos noticias para todos aquellos que esperan ansiosos el nuevo GTA V: la mala es que no saldrá en 2012. La buena es que esto es solo mi opinión, no es que me haya llamado nadie de Rockstar para decírmelo (¡ya quisiera yo tener acceso a noticias tan jugosas antes que nadie!), así que todavía queda un resquicio para la esperanza.

En realidad lo que ha ocurrido es que esta mañana, al vestirme, me he dado cuenta que la única camisa que tenía planchada era la que me pongo cuando voy a pensar, así que me ha dado por buscar razones de peso para sustentar una afirmación que muchos expresan, pero no tantos argumentan. Y oye, me han salido unas cuantas...

La primera es bastante obvia, y ni siquiera es muy original (ya la escribió mi compañera Sonia Herranz en esta excelente entrada de su blog): Rockstar tiene entre manos el lanzamiento en mayo de Max Payne 3, y no va a hacerse la competencia a sí misma desviando recursos, esfuerzos y atención de los usuarios hacia GTA V. Sería hacer realidad esa frase de "¡a cubierto, que vienen los nuestros!", y como hablando con ellos te transmiten la confianza que tienen puesta en la vuelta al tajo de Max Payne, por este lado creo que la cosa está clara.

Otra razón la encuentro en la competencia, concretamente en Sleeping Dogs, el juego-antes-conocido-como-True-Crime, que sí va salir este año. Antes de que me llaméis insensato, dejadme que os explique: está claro que un nuevo GTA no tiene nada que temer de ningún competidor en su género, por más que el juego de Square-Enix tenga muy buena pinta. Mi razonamiento es precisamente el contrario: ¿quién se atrevería a lanzar una aventura de acción sintiendo la sombra amenazadora de un título que se va a quedar todas las ventas para él solito? No me cabe duda de que entre los responsables de Sleeping Dogs hay alguna lumbrera que ha pensado lo mismo que yo, así que si ellos se lanzan a la piscina es porque lo ven bastante claro.

Sigo adelante con mis pensamientos (esto es agotador, ¡voy a tener que deshacerme de esta camisa!), y me doy cuenta de que, aunque la saga GTA mantiene intacto su tirón, hay algo "ahí fuera" que sí ha cambiado desde que salió GTA IV, su último capítulo: hablo de Call of Duty, un juego que se ha convertido en un fenómeno de ventas y, lo que es peor para el resto de desarrolladoras, ha acostumbrado a millones de seguidores de todo el mundo a apuntar cada nueva entrega en el primer lugar de su lista de compras navideñas. Hace unos años, cuando nuestro planeta era un lugar lleno de consumidores felices, esto no habría sido un obstáculo para plantearse un final de año con el espectacular duelo de titanes entre GTA y Call of Duty, pero ahora que todos tenemos en casa esa incómoda huesped llamada crisis, muchos solo podrían permitirse comprar uno de los dos. ¿Solución? Lanzar GTA V en 2013 y así no tener que repartir el pastel con nadie.

No sé si tendré que tomarme una aspirina después de tanto darle al coco, pero lo cierto es que todavía me sale otra razón más, que tiene que ver con la llegada de la nueva generación de consolas. No hace mucho tiempo, parecía que ya teníamos que ir preparando la pasta, porque su salida era inminente. De haberse hecho realidad un escenario con PS4 y Xbox 720 (o como se llamen) a la venta en los próximos meses, quizá a Rockstar le hubieran entrado las prisas para que su aventura no tuviera que verse las caras en las estanterías de las tiendas con juegos técnicamente superiores. Sin embargo, ahora nos desayunamos casi a diario con noticias que dicen que a Sony y Microsoft se les han pasado las urgencias, que en el próximo E3 no van a presentar sus nuevas consolas y, en definitiva, que GTA V tiene el horizonte despejado por este flanco.

Hasta aquí llega mi exposición. Como os decía al principio, siento si le he aguado la fiesta a alguien, pero todavía hay margen para que Rockstar haga un anuncio sorpresa que dejaría a mucha gente contenta... y a un aprendiz de analista en el paro y con una camisa inservible.

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