Imagen de perfil de jorge_alke
Análisis de Dragon Age II
jorge_alke

El Archidemonio nos jodió bien

Los hechos realizados por nuestro primer campeón tras derrotar al temible dragón que amenazaba el mundo en Dragon Age: Origins acarreó una serie de consecuencias que, dependiendo de nuestra elecciones previas, forjarán varios caminos a seguir en Dragon Age 2. Si jugasté al dichoso DLC que, al parecer, aportaba más flujo que el mismo juego, entenderás ciertos entresijos que un servidor no ha sido capaz de resolver.

 

Nuevo campeón, nueva vida.

La historia de nuestro nuevo campeón cuyo nombre a elegir va acompañado por el apellido que divulgará sus hazañas, Hawke, coge la premisa de los hechos concernientes al primer título desarrollados en paralelo con éste. Mientras el gran Jorge (nombre que le di al campeón de Origins) va solventando el conflicto mundial que podría concluir con la autoridad severa de los enjendros tenebrosos, Hawke escapa de su humilde pueblo para encontrar apoyo en una ciudad aislada y protegida mientras salvaguarda a su familia.

 

La historia está contada a través de un enano que le relata la trama a una misteriosa mujer que lo ahoga a preguntas. El pobre Varic fue un aliado nuestro cuya confianza forjó un hilo amistoso irrompible, así que este cachondo borracho nos alagará más de lo apropiado. En ciertas partes del juego, en donde las elecciones son cruciales, la señora que yuga a Varric al tormento de las cuestiones infinitas hace una pausa para denotar duda y calificar sus diálogos de inverosímiles, así que tomamos la recreación correcta repitiendo esa misión. No me extraña que fanfarronée tanto, este enano es un borracho cuyas habilidades en batalla son la experiencia de las constantes broncas en el bar.

 

Como en su predecesor, tenemos que elegir el sexo y la clase de nuestro héroe. Ésto no será algo somero, ya que las animaciones de algunas muertes y la relación con muchos personajes va atada a nuestra clase. Si somos magos olvídate de una relación apacible con los tiranos templarios; en cambio, si optamos por pícaro o guerrero la relación será neutra para ambos bandos.

 

La historia

Una vez aclarada cierta ayuda con un personaje característico del primer juego y cumplido la misión de parapetar nuestra familia y conducirles a un cerco protegido, empieza la verdadera trama.

 

Nuestra estancia por Kirkwall estará repleta de ayudas y rivalidades creadas directamente por el comportamiento que queramos tomar. La evolución del primer al tercer acto que dividen el juego es apabullante. Empezamos siendo un pobre desdichado endeudado hasta el culo por el mero hecho de haber entrado en la ciudad. Nuestra familia empezará a currar para abandonar la morosidad, por suerte, ni nuestra madre ni nuestra hermana ejercerán de puta.

 

Una vez solventada la deuda empezarán los conflictos en los que, queramos o no, acabaremos involucrados. Que si mi hijo se ha perdido, que si hay sospechas de un mago de sangre intimidando a unos pobres campesinos, que si un templario ha traicionado a toda la corte, que si hay indicios de ladrones acechando la montaña del norte... Vamos, las típicas tareas de todos los juegos de rol cuya originalidad es inversamente proporcional al muermo que supone completarlas. Pero hay un tipo de misiones que caracterizan a todos los juegos y son únicas en su atmósfera, son las misiones principales que tejen la trama e hilan de puta madre por el característico mundo de Dragon Age gracias a las acciones emprendidas en Origins. Como en Mass Effect, es de las pocas cosas que salvan el juego.

 

La privacidad de Hawke

Vale que el rol ha sido sospechosamente recortado hasta un punto de dudar sobre el verdadero género del juego pero... bueno, ¡qué coño! Si Final Fantasy XIII se considera rol, éste también, bueno, al tema. 

 

El rol característico de Dragon Age: Origins ha sido suprimido para dar paso a una nueva evolución del juego más centrada en el desarrollo emocional de nuestro personaje y su familia. Mientras "El Gran Jorge", recordemos, mi nombre en Origins, va decapitando enjendros, subiendo de rango en las clasificatorias de los torneos y organizando un ejército que ni el mismo Shepard sería capaz de instaurar; nuestro Hawke se limita a asuntos meramente superficiales en comparación con el otro. Vale que el conflico entre magos y templarios no es algo nimio por la constante amenaza de entablar una guerra que haría perder fuerza en la verdadera batalla exterior, pero coño, preferimos matar al hipotético hijo del archidemonio enjendrado por el mismísimo Jorge  que no acotarnos a una puta batalla para decidir el futuro de UNA ciudad.

 

Sinceramente, hasta el mismísimo Hawke hace muecas de aburrimiento en una batalla que no le corresponde. Seguramente, mientras dormía, tenía Deja Vus del otro héroe mofándose de su situación actual.

 

Pero, siendo realistas, no se puede quejar, Hawke tiene una hermana y una madre que cuidar a la par que un tío codicioso cuya avaricia emponzoñó la reputación del linaje Hawke, ¡qué hijo puta! La relación familiar es la que entreteje la subtrama principal pero, si nos centramos en nuestros compañeros de equipo, podremos vincularnos plenamente en sus asuntos personales y ayudarles a resolver sus problemas. Éstas misiones, al igual que pasó con Mass Effect 2, son para fraguar una relación amigable u odiosa y así decantarnos por unas habilidades u otras en combate. A parte, si nos entrometemos muchos en la vida de ciertos personajes, éstos nos verán como una parte esencial de ella y sentirán una sensación "más allá de lo laboral". Por mi parte, en el juego me follo a las tías más macarras y perversas, en Origins fue con la bruja Morrigan, y en éste con una rufiana pícara cuya vida se ve mellada constantemente y reparada con trampas y juego sucio, ¡me encanta!

 

Los combates

Pero bueno, dejémonos de gilipolleces y centrémonos más en lo más trascendental del juego, los combates. 

 

Es cierto que Origins se caracterizaba por un mapeado alternado entre amplio y bello, con una trama impecable y una atmósfera que absorbía todos os problemas gráficos. Pero seamos realistas, los combates no había quién se los tragara. ¿Cómo coño pretenden enaltecer unos combates variados entre Kingdom Hearts y Final Fantasy?. A ver, cada juego rezuma su propia personalidad en combate y es algo que los caracteriza, pero que no me quieran hacer un híbrido entre ambos porque, personalmente, caga el encanto del juego.

 

Gracias al "Heredor" ésto se ve subsanado en su secuela. Los combates son los clásicos de un Action RPG que su auge sólo se puede apreciar con el pícaro ya que ambula por el campo de batalla desaciéndose de los atacantes a distancia e interactuando con todos  los enemigos de una forma sutil pero mortífera sin recibir ninguna ostia. Si nos inclinamos por el guerrero, éste se planta como un pino en un punto fijo jactándose de su armadura, descojonándose de los rivales y metiéndoles la espada por el cu..... El mago, en cambio, también arraiga en un punto alejado para cubrirse de los ataques enemigos que se lo cargan en un momento..

 

Nuestro equipo de 4 personas está compuesto a elección del jugador. Lo mejor es formar un equipo variado como un tanque, un pícaro, un guerrero y un ballestero o mago. Si no cuidamos la formación, las habilidades otorgadas a cada aliado y el equipo idóneo repartido en cada acto, las dificultades más elevadas son el mismísimo infierno.

 

La personalización de nuestro personaje es bastante plausible gracias a las diferentes aptitudes de cada clase. Los magos pueden ser curaderos o atacantes, los pícaros empuñan dagas o un arco, y los guerreros se flipan con una mastodóntica espada de dos manos o un escudo para proteger a sus colegas. Las armaduras que tengamos equipadas se verán reflejadas en los vídeos y en todos los combates (ejem... aprende Final Fantasy... ejem). Para pega, no podemos ataviar a nuestros aliados con modernos atuendos para fardar en los combates, pero sí cambiarles el arma.

 

Bueno, resumiendo, el juego se salva gracias a este aspecto que, aunque no se perfile del todo en las clases de Guerrero y Mago, sí que vira perfectamente con un pícaro que, además, es la clase más original.

 

La belleza de... la ciudad

Gráficamente es muy bueno. Sí, coño, hay Bugs, pero no son tan notorios como en Skyrim y no infectan el ritmo del juego. El motor gráfico es el mismo que Mass Effect 2, vamos, no nos podemos quejar.

 

En Origins la belleza resaltaba en el mundo paradisíaco que lo envolvía dividido en cientos de paisajes diferentes, variando desde preciosos bosques hasta las macabras catatumbas de las profundidades. En Dragon Age 2 ésto se ve lastrado centrándose en la constante visión de la ciudad con cierta evolución entre actos.

 

La banda sonora es otro de los puntos salvadores del juego. Impecable música acompañada del constante ambiente medievo y de esa birsa melódica que caracteriza el brillo de las espadas.

 

Bueno, éste juego es difícil de puntuar pues se redime de las taras relativas al combate pero emponzoña el juego en otras aspectos como la historia aunque, para mí, la historia personal de los protagonistas es algo que valoro mucho. Los combates han evolucionado junto a unos gráficos pobremente desaprovechados por la escasez de paisajes variados. En lo que a mí respecta me ha gustado sobretodo la narración de la historia, la forma de contarla y la transendencia de los actos establecidos en Origins, pero ésto no justifica la exigua participación de Hawke en esa causa a la que tuvo que enfrentarse "El Gran Jorge" para salvar el mundo. Suprimir ésto para solventar la superficial controversia entre Magos y Templarios me ha parecido lo más patético del juego.

 

Un dato a tener en cuenta. La batalla entre Magos y Templarios no sólo refleja un rechazo de la tiranía templaria hacia la estirpe Maga, es algo más, es racismo puro y duro. Los magos son magos porque han nacido así, no pueden culparlos de algo que ellos no han podido escoger. Es cierto que la magia de sangre corrompe las personas y éste poder puede ser usado para fines malvados, pero los actos de unos no justifican la muerte de todos. Yo me decanté por los magos por el simple hecho de ser rechazados por la dictadora que aprovechaba los actos macabros de unos pocos para condenarlos a todos. En cierto modo odiaba a los magos por su facilidad corrompiva, pero ostia, ¿si les culpan de usar magia de sangre para que insistir en seguir practicándola? En cierto modo los comprendo, respeto su causa pero no su método. 

 

75

Bueno

Lo mejor

Lo peor

Análisis de HobbyConsolas

    Análisis de un Dragon Age II espectacular

    Dragon Age es uno de esos éxitos que han visto los videojuegos en los últimos años y que sorprende con la rapidez que ha alcanzado la categoría de leyenda, obra maestra e, incluso, clásico. El caso es que a finales de 2009 salía la primera entrega, en marzo de 2010 la primera expansión y, ahora, un año después, la continuación que, dicho sea de paso, tiene algunas cosillas que Bioware debería explicarnos por qué las ha cambiado Dragon Age II es prácticamente idéntico que Dragon Age salvo por esos pequeños detalles: el argumento (del que se deriva el personaje), el interfaz general, la puesta en escena de la información que

    Hobby

    88

    Muy bueno

    Lo mejor

    Su puesta en escena, los combates, los nuevos personajes y la cantidad de horas de juego...

    Lo peor

    La historia es muy flojita, los recortes en razas de juego y el diseño de interfaz...

Más análisis de usuarios