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Análisis de Red Dead Redemption
josepht_92

Bienvenido al viejo oeste.

Analizar un juego tan grande como Red Dead Redemption es complicado. Lanzado en 2010, consolidó, perfeccionó y adaptó las mecánicas ya vistas en GTA IV en un ambiente totalmente distinto. Ambiente que pocos sandbox se atrevieron a tratar en el pasado, siendo la honrosa excepción y prácticamente el único juego similar el ya añejo Gun, un juego notable que se lanzó a caballo entre la anterior generación y la actual.

 

De todos modos, conviene centrarse Red Dead Redemption. Estamos aquí muy lejos de la civilización, en los últimos tiempos de un ya decadente, pero no menos salvaje, Oeste. Nos encontramos en 1911, bajo un contexto  donde quedan representados y superpuestos  los grandes contrastes entre las invenciones más modernas de la época y las todavía vigentes prácticas decimonónicas. En Red Dead Redemption, ello resulta evidente: una pequeña ciudad en auge como es Blackwater, en la que se dan cita lujos como la luz eléctrica o los primitivos primeros automóviles; y un extensísimo paisaje donde la modernidad aún no ha aparecido, territorios coloniales donde la forma de vida parece no haber cambiado demasiado con respecto a cuando el Imperio Español, muchos siglos atrás, comenzó a ocupar esas tierras. En nuestro contexto, los españoles se fueron hace tiempo, constituyendo este espacioso territorio la frontera entre EEUU y México, naciones ambas donde transcurre el juego.

 

Y será en esta época de transición donde encarnaremos a John Marston, que busca empezar una nueva vida lejos del crimen y las malas artes, aunque para ello deba volver a las andadas, deba volver a ser, por última vez, un forajido.  Deberemos dar caza a viejos amigos, deberemos colaborar con los que hasta hace poco eran hostiles, para conseguir la madurez y la estabilidad requeridas para poder sobrellevar una vida tranquila con la familia, un lujo del que nuestro protagonista se  verá privado al principio del juego. John Marston busca cumplir un último encargo, una exigencia que, una vez cumplida, le permitirá recuperar lo que antes fue suyo.

 

De ello cabe deducir que la historia juega un papel esencial en este título, y no meramente anecdótico como ocurre en otros sandbox . Es una historia que, con sus lógicos altibajos, no baja nunca de un nivel notable durante todo el desarrollo del juego. Un apartado que, después de los duros comienzos donde es normal sentirse quizá algo confuso, consigue enganchar, cada vez más, hasta el final. Transmite muy bien esa amarga sensación de estar vinculado por nuestras acciones anteriores, de no poder dejar atrás el pasado y empezar de cero una vida completamente diferente, ó al menos no poder hacerlo sin ningún tipo de consecuencia. No es una historia, por lo general, de buenos y de malos como de vez en cuando repite nuestro protagonista, sino en general de simple supervivencia. Es algo que crea muy bien el juego, nos vemos envueltos en multitud de conflictos de cuestionable moralidad, que deberemos afrontar para que nos otorguen algún medio o facilidad para conseguir nuestro objetivo final...Nos vemos constantemente superados por las circunstancias que acontecen en el juego, sin que, a pesar de nuestros éxitos, se establezca claramente una línea entre vencedores y vencidos. Contar ésto es complicado, y el juego se logra desenvolver con bastante naturalidad. Para ello, cuenta con un plantel de personajes, muy bien recreados y en su mayoría dotados de un sarcasmo y una mala baba tronchante (especial mención a Mr. West Dickens) que en ocasiones se confronta con la seriedad y gravedad de nuestra misión principal, con los que John deberá colaborar para finalmente dar caza a sus enemigos.

 

Al buen hacer de la historia contribuyen unas misiones que, apartándose de lo visto en GTA IV, consiguen una sensación general de heterogeneidad. No engaño a nadie con la afirmación de que lo esencial casi siempre será pegar tiros, pero la mecánica y el contexto de los encargos que nos ofrecen logra, por lo general, diferenciarse entre sí. Por supuesto, hay misiones de puro relleno que no contribuyen a demasiado, pero su presencia es marginal. El nivel general es plenamente satisfactorio, contando, además, con la presencia de algunas que consiguen ir un paso más allá, al paso de la epicidad, sea por mécanica, sea simplemente por la emoción que consiguen transmitir. Es gratificante sentirnos como una reencarnacion de John Wayne, haciendo las tareas que normalmente vemos durante un domingo por la tarde resacoso en los westerns que de vez en cuando aparecen en Cinematrix. Asaltaremos protegidos fuertes, correremos frenéticas carreras de caballos, incluso intentaremos derrocar un régimen militar.

 

Evidentemente, fuera de la historia principal también hay cosas que hacer. Existirán encargos secundarios, que nos pedirán determinados personajes. Son tareas por lo general sencillas, en las que actuaremos como un mero recadero, pero cuyo descubrimiento conseguirá otorgarnos una distracción adicional, pues al fin y al cabo abren nuevas historias que aunque bastante primitivas y poco extensas, despiertan el interés de un jugador en ocasiones cansado de salvar el mundo a gran escala.

 

No obstante, resulta más importante el aspecto de los eventos aleatorios.  El mapeado predominante rural del juego, con presencia marginal de
pequeños pueblecitos donde la civilización intenta refugiarse del
salvaje mundo exterior, permite en definitiva una serie de acciones quizá más complicadas de representar en en entornos urbanos. Mientras estemos pateando caminos, valles ó desiertos ocurrirán, a veces, determinados sucesos, en los que podremos o no colaborar. Podremos salvar a personas de una muerte segura, podremos detener a bandidos que nos atraquen, competir contra herbolarios o cazadores para ver como se nos da la tarea de la recolección de vegetales ó la caza...El envoltorio de situaciones es bastante variado, y servirá para hacer más interesantes los grandes trayectos a caballo que deberemos afrontar. Quizá con esto se logre paliar en parte uno de los principales problemas de la saga GTA y de todos los sandbox en general y es que en definitiva, los trayectos (en coche, a pie, o por los medios que sean)  se acaban haciendo un coñazo. Red Dead Redemption, no nos engañemos, también sufre este síndrome, pero en un grado mucho menor. Rockstar ha logrado, utilizando los eventos aleatorios y, sobre todo, valiéndose de una gran recreación de la naturaleza del entorno jugable, dotar de cierto interés esos trayectos interminables. Resultan buenas medidas para ello el que aparezcan lobos, coyotes ú ositos amorosos que intenten comernos mientras recorremos inocentemente el mundo. De no ser así, siempre podemos ser nosotros los que contribuyamos a una extinción animal masiva en nuestro afan capitalista ó simplemente violento.

 

Más allá de ésto, el juego no se acaba. Para intentar mejorar nuestra la delicada situación económica podemos trabajar en nobles oficios como el de vigilante, ó si nos sentimos vagos podemos intentar ganar ese necesario oro mediante el juego. Sea el póquer, sea el black jack, el dado mentiroso ú otros más peligrosos para nuestra integridad corporal como el juego del cuchillo, podemos sacarnos unos ahorrillos acudiendo a ellos. En todo caso, siempre quedará la vida de cazador o recolector de plantas, cuyas pieles, flores ó frutos podemos vender. Incluso podemos dedicarnos a buscar tesoros, ó a asaltar fuertes de bandas con tal de contribuir de alguna forma positiva a la sociedad, etc...O al revés, podemos ser los malos de la película asesinando a venerables personas de a pie para saciar nuestro apetito capitalista. La variedad de situaciones es bastante amplia, y para hacerlo quizá algo más interesante surge el sistema de la fama y el honor. A medida que vayamos haciendo cierto tipo de trabajos ganaremos fama, lo que nos ayudará a ser conocidos y respetados en la región. Ganaremos o perderemos honor, en función de si somos buenos o malo. Todo ello puede dar lugar a ventajas, como un mejor trato por parte de la ciudadanía y las fuerzas policiales si no hemos roto un plato, ó por el contrario cierto respeto entre los bandidos si somos despiadados asesinos. Este sistema es bastante coherente y pese a que no se consiguen unas ventajas significativas más allá de las económicas por actuar bien o mal, un desarrollo de este procedimiento en los posteriores juegos de Rockstar puede hacer que el elemento moral quede en primer plano, alejándose del carácter meramente residual o reservado a un par de misiones donde elijamos si somos ángeles o demonios que caracteriza a la mayoría de juegos anteriores de la compañía.

 

Cabe mencionar, en última instancia, el apartado gráfico y sonoro, del que realmente no cabe explayonarse mucho pues siempre están a un click de youtube de vuestra disponibilidad. Soy un jodido inculto en cuanto a lo primero, por lo que me limitaré a decir que este juego sigue el mismo motor que GTA IV. Ello contribuye a que se logre una notable impresión general y una fantástica recreación del mundo, si bien, eso sí, este motor quizá luzca algo mejor en entornos modernos y urbanos que en los mayoritariamente campestres que recrea Red Dead. Los problemas en este juego son ciertos bugs ocasionales que lamentablemente lastiman en parte la experiencia jugable, que han sido en cierta medida paliados a base de parches pero que a veces aparecen en forma de, sobre todo, comportamiento exhorbitante de ciertas personas y animales que te hacen plantearte si la ley de la gravedad es una leyenda urbana ó si el síndrome de las vacas locas ya se extendió en plena era del blanco y negro a todo tipo de especies animales. En todo caso, son problemáticas marginales que no debieran lastrar en gran medida la calidad global del juego.

 

En cuanto al apartado sonoro, sin detenerme en sí las armas suenan bien o si son del Toy´R´s, cabe mencionar el espléndido reparto que, como siempre en los juegos de Rockstar,  da a voz a los personajes. Se presenta un problema en los subtítulos ya acontecido en otros títulos como Dead Rising y que ya conoceréis, y es que son microscópicos, de forma que al acabar el juego probablemente acabes con dos grados extra de miopía.

 

Nos encontramos, en conclusión, ante un juego excelente. Quizá sea el sandbox mejor parido en lo que llevamos de generación. Una historia notable, una fantástica recreación del lejano oeste, y una real percepción de que esta vez el mundo está muy bien aprovechado, logran una de las mejores experiencias videojueguiles que servidor ha tenido.

 

 

 

 

95

Excelente

Lo mejor

Lo peor

Análisis de HobbyConsolas

    Review con zombies en Undead nightmare

    Un juego sin zombis, por muy fiel que intente ser a la realidad, parece cojo en tiempos de desastres naturales, guerra bacteriológica y, por qué negarlo, apocalipsis. Por eso mismo, Red Dead Redemption tampoco es inmune a la plaga y los no muertos han llegado al Oeste americano. Desde un principio, es necesario tener claro que Undead Nightmare es algo opcional en Red Dead Redemption, con lo que nadie que huya de los zombis puede permanecer ajeno a ellos. Pero, a diferencia de otras descargas o complementos, esta incluye hasta sus propias escenas de presentación. Por supuesto, con una excelente entonación y gran profesionalidad, en inglés, of course. Hasta aquí, cualquier objeción

    Hobby

    93

    Excelente

    Lo mejor

    Es largo para ser una descarga y aporta momentos memorables.

    Lo peor

    Mantiene los defectos de Red Dead Redemption.

    Review 2.0 de Red Dead Redemption

    Han sido muchas las alabanzas que Red Dead Redemption ha recibido. Nosotros, también, nos hemos deshecho en elogios y prueba de ello es la cobertura que ha recibido en nuestras páginas. Noticias, avances, preestrenos, vídeos, reviews. ¡¡De todo!!, con tal de cortejar a la nueva criatura de Rockstar. Ya sabéis, esos magos del sandbox que andan detrás de los GTA y compañía. Pues bien, una vez superada la primera semana desde el lanzamiento de Red Dead Redemption, una vez confirmado que es un éxito rotundo (en Xbox 360 y PS3) y aplacados los ánimos, ha llegado el momento de hablar de esta maravilla sin las limitaciones de un embargo, del empacho de haberlo jugado

    Hobby

    99

    Obra maestra

    Lo mejor

    La libertad que da, lo real que parece el Salvaje Oeste y lo mucho que te atrapa cuando lo pruebas.

    Lo peor

    Es tan gigantesco que terminarlo puede ser el objetivo mismo de una vida. ¡¡Brutal!!

    La mejor review de Red Dead Redemption

    Rockstar lo ha vuelto a conseguir. Mira que era difícil mejorar lo que habíamos visto con GTA pero, en Red Dead Redemption, además de hacer un sentido homenaje a las 'pelis' de vaqueros (los westerns), se ha sacado de la manga un mundo consistente, original y tan grande que muy pocos serán los privilegiados de recorrerlo al 100%. La historia de Red Dead Redemption nos sitúa en los estertores de Salvaje Oeste. Concretamente, a principios del siglo XX, cuando ya son evidentes los nuevos avances tecnológicos que se han producido en el mundo (como la aparición de los automóviles y el teléfono), las escasas tribus indias que aún quedan están apartadas

    Hobby

    98

    Obra maestra

    Lo mejor

    El argumento, los gráficos, la ambientación 'western', la variedad de las misiones... ¡¡Todo!!

    Lo peor

    Pues por pedir, que no tenga 1.000 misiones más. Y en PS3, algún fallito técnico como el 'popping'.

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