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Análisis de The Last of Us
Rudyard

De las cenizas de la devastación

Ahora que las notas perfectas y
el reconocimiento universal están acogiendo a The Last of Us como uno de
los mejores juegos de la presente generación, puede parecer fácil pensar que
todas las decisiones que Naughty Dog tomó en su momento para dar forma a este
proyecto estaban claras. No fue así, ni muchísimo menos. En primer lugar, en
contra del juego está una ambientación que, no nos engañemos, tanta serie de
televisión, cómic y película de zombies no ayuda precisamente a que resulte
original. El esquema de la novela de Cormac McCarthy The Road (que tiene
una estupenda adaptación al cine) ya plantea futuro apocalíptico con relación
paterno filial que se va enriqueciendo en un viaje por la supervivencia, que en
esencia es, más o menos, lo que viene a contar un The Last of Us
aderezado por virus infecciosos de carácter pandémico y, eso sí, una gama de
colores más variada y alegre que la novela en que está directamente inspirada.

 

La historia cuenta la peripecia
de Joel, un hombre atormentado por su pasado que sobrevive como puede en un
futuro devastado por la enfermedad. Su odisea de cruzar medio país en la
compañía de una misteriosa niña, Ellie, llevará a ambos a terrenos físicos y
emocionales sorprendentes, enganchando de manera irremediable a un jugador que
lo único que quiere es disfrutar con más aventuras, más personajes y más
escenarios ante los que poder deleitarse, pero que sobre todo establece un
fuerte vínculo con unos personajes que le importan, que no son simples carcasas
arquetípicas cuyo único sentido es acribillar zombies o infectados. Y ahí está,
quizá, una de las mayores virtudes del juego, y lo que la lleva a terrenos
donde no cabe lo previsible o el lugar común que cabría esperar en un principio.

 

Centrándonos ya en el juego en
sí, The Last of Us es una aventura de exploración y acción en tercera
persona, un género que sus desarrolladores conocen a la perfección gracias a
las aventuras de Nathan Drake, pero que la desarrolladora ha hecho evolucionar
hasta tal punto que cuesta creer que ambos sean su creación. Puede que su
mecánica de control no difiera de manera sustancial, si bien aquí los disparos,
saltos y explosiones están reflejados de un modo más realista y menos
“peliculero” que en las aventuras del arqueólogo, algo muy de agradecer por el
tono más sobrio de esta historia. Lo que evoluciona también, y de qué manera,
es un apartado técnico que lleva a PS3 a su límite: es tal la cantidad, calidad
y variedad de escenarios, situaciones y enemigos que uno no deja de asombrarse
con cada uno de los excelentes capítulos en que está dividido el juego. Sin
embargo, es en el terreno de la exploración, de la profundidad y el dramatismo
de la historia donde este juego avanza de manera cualitativa frente a otras
creaciones de la compañía.

 

Al margen de recorrer los
escenarios y explorarlos a fondo para obtener mejoras en habilidades y armas
(que conseguimos gracias al uso de nuestra mochila y de unas mesas de trabajo
donde podemos “tunear” nuestro equipo en tiempo real), la mecánica principal
del juego consiste en enfrentarnos a dos tipos de enemigos: humanos e
infectados. Para los primeros, es fundamental el uso de coberturas y estrategia
de ataque claro y preciso, mientras que los segundos nos dan más tiempo para
planificar la estrategia, rodearlos y emboscarlos, pero el ataque cuerpo a
cuerpo puede resultar letal en determinadas situaciones. Todo ello genera una
tensión excelentemente recogida en esa especie de “sexto sentido” de Joel y
Ellie, que les permite escuchar los pasos y voces y hacerse una configuración
del lugar en todo momento (algo que no está disponible en los niveles más altos
de dificultad, ojo). Estos encuentros son, con diferencia, de lo mejor de un
juego plagado de momentos brillantes, tanto de tensión como de emociones,
apoyados en unos diálogos fantásticos y bien interpretados.

 

El momento en el que el juego se
eleva muy por encima de la media, el momento en el que nos atrapa sin remedio,
es con la entrada de Ellie en escena. Es un personaje trazado con un carácter,
una fuerza y una inteligencia artificial muy buena. No obstante, hemos notado un fallo realmente grave respecto a este personaje: los enemigos
no la detectan, aunque literalmente se choquen con ella. Esto es algo que se
debería haber evitado, porque lastra la experiencia de juego. Ahora bien,
salvando ese detalle, lo cierto es que resulta imposible jugar a este juego y
no encariñarse de sus protagonistas, llenos de carisma y matices, algo que a
nosotros no nos sucedió con casos similares en los últimos tiempos, como Bioshock
Infinite.

 

Las animaciones de los
personajes, en especial las de los protagonistas, son espectaculares. A nivel
facial responden de maravilla, y gestos tan aparentemente insignificantes como
las coberturas, donde Ellie se refugia bajo nuestro brazo de un modo tan
natural como sorprendente, muestran el gusto por el detalle de un Naughty Dog
en estado de gracia. Los personajes secundarios, tan importantes para el
desarrollo del juego, están hechos con igual mimo, algo a lo que ayuda un
apartado sonoro, de doblaje y efectos, casi perfecto. La guinda la pone la
banda sonora de Gustavo Santaolalla, ganador del oscar por Brokeback Mountain, que con su guitarra pone los pelos de punta en
momentos clave del juego.

 

The Last of Us ofrece una experiencia de juego intensa, dinámica y muy
variada. Las secciones de buceo, de ruta a caballo, las persecuciones o los
enfrentamientos con humanos e infectados poseen un componente estratégico
maravilloso, apoyado en un apartado técnico sólido como muy pocas hemos visto.
Que nadie se engañe: estamos ante una superproducción en toda regla, con unos
valores de producción altísimos, sin fisuras a nivel audiovisual y que solo en
detalles mínimos, como el volumen de los diálogos en algunos momentos o
pequeños errores en la inteligencia artificial empañan un resultado final que
podía haber sido inmaculado.

 

Hacía mucho tiempo que no
disfrutábamos tanto de un juego, que no sentíamos como propios a sus personajes
y que no devorábamos cada hora de juego, cada implementación de cada arma y
cada pasaje de la historia con tanto entusiasmo. Teníamos muchas esperanzas
puestas en este juego, y podemos decir sin titubeos que las ha cumplido, y con
creces. Ligeros defectos de forma y fondo impiden una nota perfecta, pero no
tenemos ningún problema en decir que este juego es, de largo, nuestro firme
candidato a GOTY de 2013, y que es la joya de la corona del catálogo de PS3.
Todo el que tenga este sistema debe jugar sí o sí a este juego, aunque solo sea
para comprobar el nivel de excelencia, profesionalidad y calidad al que nos
tiene acostumbrados, y cada vez más, la gente de Naughty Dog.

 

Valoración final:

Gráficos (99): Los efectos de luces y sombras, movimiento de partículas,
texturas, distancia de dibujado y número de polígonos excede con creces los méritos
de cualquier otro juego del sistema. No hay nada más pulido, fluido, detallado
hasta la obsesión y complejo que este juego. Es, con diferencia, el juego más
espectacular a nivel técnico que hemos visto en PS3, y eso es decir mucho.
Atención especial para los paisajes urbanos y naturales, con tal cantidad de
detalles que uno tiene que frotarse los ojos y recordar que está ante un simple
juego, y no ante una imagen real. Es una barbaridad.

Sonido (98): A un doblaje magnífico, tanto en inglés como en español, se
unen unos efectos de sonido que en los chasqueadores encuentran un punto
culminante cercano al pánico, así como una banda sonora que acompaña, sin
excesivo protagonismo pero con suficiente calidad, los puntos de giro clave de
la trama. La ambientación sonora es magnífica, desoladora, excelente y adecuada
para la historia que cuenta el juego.

Jugabilidad (98): El control es algo duro al principio, sobre todo si se viene
acostumbrado de la facilidad de gatillo de Uncharted. No obstante, con el tiempo
se aprecia el esfuerzo por dotar de realismo un sistema de combate mucho más
cercano a la realidad, donde los disparos no siempre van entre ceja y ceja al
primer intento. Pelear en este juego cuesta sudor y sangre (literalmente en
nuestras pantallas con cada golpe), ya sea con armas blancas o de fuego. Y
atención a los inventos de la mochila, en especial las bombas de cuchillas o
los cócteles molotov, con los que uno se puede llegar a sentir dueño y señor
del universo. Magnífico, por otro lado, todo el aspecto de sigilo e
infiltración, con el sistema de escucha como máximo exponente. Todo en este
juego está hecho para el disfrute.

Duración (97): El juego consta de diez misiones principales, de entre una
hora y media y dos horas de duración cada una, además de un prólogo y un
epílogo mucho más breves (pero no menos intensos, ojo). En total, entre 15 y 20
horas de juego, a lo que se suma la posibilidad de una segunda partida + con
todas las habilidades y cuatro modos de dificultad (el juego ya de por sí es bastante
difícil en modo normal, así que el modo superviviente debe ser ya para mentes
enfermas, nos tememos). Además de eso  el juego cuenta con un multijugador
que, aunque está bien y cumple su cometido, no es tan completo ni tan complejo
como el que ofrecen otros juegos. Aun así, es un valor positivo más del juego, como
todos.

Resultado final (98): A diferencia de todas esas morrallas que la prensa nos vende
constantemente como la obra maestra que cambiará nuestras vidas, The Last of
Us es un juego que da lo que promete: acción y exploración de la buena y, sobre todo, una historia apasionante. No
inventa nada, no revoluciona nada, y sin embargo proporciona una experiencia de
juego sólida, entretenidísima y adictiva que te tendrá pegado al mando una
buena temporada. Pero lo mejor de todo es que este juego permanecerá en la
memoria, y en la historia del sistema, como uno de los mejores juegos de esta
generación. Hay otros juegos, pero solo unos pocos están a la altura de The
Last of Us.

98

Obra maestra

Lo mejor

Lo peor

Análisis de HobbyConsolas

    Análisis de The Last of Us: Left Behind

    Tras un par de paquetes de contenido para los modos multijugador, llega Left Behind, el que para muchos es el plato fuerte del DLC anunciado para The Last of Us. Se trata del primer y último contenido para el modo individual, pero antes de que os frotéis las manos, no continúa de la historia, sino que amplía algunos hechos que en el juego original se pasaron por alto. En este contenido descargable, el único personaje controlable es Ellie, y con ella desvelaremos uno de los acontecimientos de la aventura original cómo salvó a Joel, dónde encontró las medicinas y cómo lo mantuvo a salvo de sus perseguidores. Y no solo eso.

    Hobby

    70

    Bueno

    Lo mejor

    Volver al universo de TLOU, la relación entre Ellie y Riley, gráficos, sonido... todo es TLOU puro.

    Lo peor

    ¿15 euros por 2-3 horas de juego? Y, salvo detallitos, no hay excesivas novedades jugables.

    Análisis de The Last of Us

    ACTUALIZADO 14-06-13: hemos añadido clips de vídeo a la review, para que podáis verlo en movimiento. Eso sí, si no queréis destriparos nada del juego, no los veáis... Conocidos en esta generación por haberse sacado de la chistera a Nathan Drake y su espectacular trio de aventuras, Naughty Dog ha vuelto por la puerta grande para ofrecer algo muy distinto a lo que nos tienen acostumbrados. Una visión apocalítptica del mundo, con una base científica, que se aleja y mucho de las explosivas aventuras del saqueador de tumbas, en las que siempre está presente el arquetípico héroe salvador y el malvado villano de turno. Aquí no verás nada de eso. En

    Hobby

    95

    Excelente

    Lo mejor

    Una superproducción cuidada en todo, incluido el doblaje. Técnicamente no hay nada más bestia.

    Lo peor

    Multijugador escaso en opciones, leves problemas en audio e inteligencia artificial.

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