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Análisis de The Legend of Zelda Majora's Mask
Megaman 64 Remastered

Sáname

“¡Te quedarás en esa apariencia por siempre… HIIIIHIHIHI”

“¡Hermana!”

“Consumiré… Consumiré todo…”

“Sólo tres días…”

“¡Si no recuperas pronto mi máscara, sucederán cosas
terribles!”

“Tú… Hehehe… Tú vendes máscaras…”

“¡Si es algo que se pueda detener, detenlo!”

“Te has encontrado con un destino terrible, ¿no?”

 

Los videojuegos son, en esencia, viajes. Viajes a lugares
muy diversos, muy variados. Viajes cargados de aventuras, de emociones, de
sonrisas, de penas, de epicidad, de sentimientos… Y cada viaje es diferente,
cada uno te hace experimentar algo distinto (a no ser que sea un AC). Y cada
viaje te puede gustar más o menos, como es lógico. Muchas veces, un determinado
número de personas hacen el mismo viaje que tú, y cada una de esas personas
sale con una sensación muy diferente acerca del propio viaje. Unas saldrán
maravilladas por las grandes experiencias vividas, otras saldrán decepcionadas.
Muchos son los sentimientos que cada viaje te puede transmitir… Pero… Hay un
sentimiento “especial”, único de cada persona, que se experimenta en un
determinado viaje. Es ese sentimiento de haber presenciado el mayor viaje de tu
vida, el sentimiento de que jamás volverás a vivir nada igual, el sentimiento
de que volverías a repetir ese viaje una vez, y otra, y otra, y otra, y otra, y
otra… Debido al impacto que ese viaje ha causado en ti. O al menos esa es la
teoría.

 

¿Yo? Yo también he vivido ese gran y prodigioso viaje del
que tanto estoy hablando. Por tanto, dejadme que os explique todo ese tochaco
que he escrito mediante un caso práctico, el mío propio. Y es que estoy aquí,
escribiendo, con la intención de compartir con vosotros esa gran sensación que
sentí en su día, de hablaros de ese viaje tan emocionante que viví. Así pues,
querido lector, tome asiento, abróchese el cinturón, recline el asiento, cierre
los ojos y cruce los dedos, pues comienza un viaje movidito. Un viaje que a mí
me marcó, y que me gustaría compartir contigo, un viaje que nos llevará por
ponzoñosos pantanos, por grandes montañas nevadas, por un inmenso mar y por un
siniestro cañón.

 

Bienvenido a Términa, amigo mío.

 

FICHA DEL JUEGO

 

COMPAÑÍA: Nintendo (k x zierto es pa veves este juejo lo
demueftra ekisde)

CONSOLA: Nintendo 64

FECHA DE LANZAMIENTO: 17 de noviembre del 2000

GÉNERO: Aventuras

 

Todo sucede después de Ocarina of Time. Ya sabéis, el juego
ése que dicen que es el mejor de la historia y demás. Tras haber derrotado al
maligno Ganondorf y convertirse en leyenda, Link decide partir de Hyrule en la
busca de un “amigo”. Acompañado de su fiel yegua Epona, Link se pone en marcha.
Pasan por un siniestro bosque. Dos extrañas hadas los vigilan. Dichas hadas le
pegan un susto a Epona, y Link se cae del caballo, cayendo inconsciente. Y
entonces, aparece él.

 

“Ese niño robó mi máscara…”

 

Un Skull Kid, con una tétrica máscara puesta. Te lo roba
todo, incluso a Epona y la Ocarina. Persiguiéndole, usa sus siniestros poderes
para convertirte en un Deku, y te deja tirado a tu suerte, dejando atrás
también a una de las hadas, Taya, la cual decide acompañarte. Te encuentras con
un misterioso hombre, que afirma poder devolverte tu cuerpo. Necesita la
máscara de ese Skull Kid, la máscara que le fue robada.

 

“Recupérala y te devolveré a tu apariencia original”

 

Llegas a la Ciudad Reloj. Un lugar con mucho ambiente. En
vísperas de fiestas, por lo que parece ser. Miras al cielo, puesto que te
parece ver una extraña figura ahí arriba, y quieres corroborar que lo que estás
viendo es real. Y sí, es muy real. Una espantosa luna de ojos rojos,
acercándose sin pausa, sin nada que la detenga. El pánico se adueña de ti. Acto
seguido, te calmas. Debes descubrir qué está pasando, por qué está ese pedrusco
gigante sobre la ciudad. Y a base de atar cabos, lo descubres. Ese Skull Kid ha
usado esa máscara endiablada para invocar esa horrible luna, y en tan sólo tres
días, caerá, y consumirá… consumirá… Tres días… ¿Tres días? Espera, ¿TRES DÍAS?
El pánico se adueña nuevamente de ti. ¿Cómo cojones voy a detener ese pedrolo
en tan sólo tres días? Debes encontrar a ese Skull Kid, debes, pues poco más
puedes hacer. Pasan las horas, pasa el tiempo, y con tus propios ojos ves
impotente cómo la luna se va acercando más, lista para consumirlo todo… Llega
el Día Final. Ahora o nunca. Subes a la Torre del Reloj, y allí está Skull Kid,
con tu Ocarina. Logras arrebatársela. Es cuestión de minutos que la luna caiga.
Y en un acto desesperado, tocas la Ocarina, y…

 

Sorpresa. Todo ha vuelto a empezar. Has ido atrás en el
tiempo. Vaya. Quién lo diría.

 

“Pantano. Montaña. Mar. Cañón. Los cuatro que están allí…
Tráelos…”

 

Jugablemente, hablamos de una de las aventuras más variadas
de Link hasta la fecha. En este juego Link adquiere habilidades mágicas
mediante máscaras que (mediante un proceso que tiene pinta de doler un poco),
le transforman en Deku, Goron y Zora, adquiriendo las habilidades respectivas
de cada raza. Link Deku puede… Puede… Hum… Bueno… Lanza burbujas… Y… Se puede
meter en flores para… Planear… Y… Bueno. Eso. Luego está Link Goron, con el
cual podrás atravesar Términa con el estilazo de un Goron. La velocidad que
llegas a alcanzar cuando ruedas es endemoniada, y te da un chute de adrenalina
cuando usas esta transformación para recorrer Términa. Y por último, Link Zora
usa sus escamas a modo de boomerangs y, por primera vez en la saga, nos permite
bucear a nuestro libre albedrío, sin límite de oxígeno ni botas de hierro de
mierda. Nadar a toda pastilla por la Gran Bahía como un Zora es una sensación
única, indescriptible… Cojones, te hace sentir bien.

 

Como he explicado con anterioridad, nuestras acciones son
limitadas temporalmente por la luna, teniendo tan solo 3 días (no reales,
obviamente) para detener esta catástrofe. Pero tenemos en nuestro poder la
Ocarina del Tiempo. Y cada vez que toquemos la ya mítica Canción del Tiempo,
los 3 días empezarán de nuevo. ¿Qué significa esto? Que perderemos todas las
rupias que no tuviésemos guardadas en el banco de Ciudad Reloj, además de todas
las municiones, como bombas, flechas (objetos clave como el Hookshot o el Arco
permanecen en el inventario por siempre)… También significa que hasta que
arreglemos este berenjenal, Términa se hallará sumida en un bucle temporal, y
te verás obligado a ver como los eventos que presenciaste se repiten. Ves a
gente haciendo cosas, preguntándose qué sucederá en los próximos días. Y tú
sabes perfectamente lo que va a pasar, lo que les va a pasar a todos y cada uno
de ellos, a no ser que lo impidas.

 

Ese bucle de tres días que se repiten también afecta a las
mazmorras. Es decir, que si se agota el tiempo y estás en mitad de la mazmorra,
mala suerte, tienes que volver a empezar desde el principio la mazmorra. Que
esto no te altere, tienes tiempo suficiente para hacer cada mazmorra a tiempo;
no obstante, esta circunstancia te obliga a organizar tu tiempo. Has de pensar
en qué hacer durante los tres días, pensar si vas a tener tiempo, organizártelo
bien y, después, ejecutar tu plan de acción con la mayor brevedad y efectividad
posible. Esto no es tan necesario si te pasas el juego “a saco”. Pero si te
propones sacar todas las side quests… Estamos hablando del Zelda que
posiblemente tenga la mayor cantidad y calidad de side quests de la saga. Y en
muchísimas ocasiones, para avanzar en estas side quests tienes que estar en un
determinado sitio a una determinada hora. Por eso hablaba de planificar antes,
porque si algo se tuerce, si no te da tiempo a lo que sea, tienes que empezarlo
absolutamente todo desde el principio, y ese es el momento en el que te cagas
en la puta, en Aonuma y en Nintendo entera.

 

Atmosféricamente, es bestial. Vayas donde vayas, ves cosas
bastante perturbadoras. Una tribu de Gorons a punto de extinguirse por el frío,
sobreviviendo a duras penas. Un Zora moribundo que te canta una canción en su
lecho de muerte suplicándote que completes su misión y, acto seguido, fallece.
Un rey Deku furioso, a punto de castigar a un inocente mono sospechoso de haber
raptado a su hija cuando no es cierto en absoluto. Y lo que posiblemente sea lo
más perturbador, ver a las altas esferas de Ciudad Reloj en una confrontación,
desesperados sobre si han de evacuar la ciudad o si por el contrario no es una
opción viable estando en vísperas del Carnaval del Tiempo, mientras que los
ciudadanos viven tranquilamente, sin imaginar lo que les espera. Y luego llega
el Día Final, donde la atmósfera en Ciudad Reloj es simplemente brutal. La
mayoría de ciudadanos se han largado cagando leches, y los que quedan
simplemente están ahí, esperando a que llegue el final. Sencillamente único.

 

Antes os he hablado de las side quests. Algunas de ellas
también cuentan con una gran atmósfera. Por ejemplo, Anju y Kafei. Sí, tenía
que mencionarles por cojones. Es duro ver cómo, al final de la side quest, los
dos se abrazan en el Día Final, los dos saben que les quedan literalmente
minutos de vida, y tú te ves obligado a tocar la Canción del Tiempo, borrando
esa escena de la historia, pero quedándote con el premio. O el que, a mi modo
de ver, es el mejor momento de todo el juego, por su emotividad. Yo llegué a
soltar una lágrima, me acuerdo. No puedo describirlo con palabras, simplemente
vedlo (no he logrado encontrarlo en español, aviso).

 

https://www.youtube.com/watch?v=5IFWOgOtCFU

 

A estas alturas, ya deberías tener claro que estamos ante un
título atmosférico a más no poder. Si no, entonces enhorabuena, eres especial.
Ni que decir tiene que un título atmosférico necesita un gran soundtrack que
pueda atribuir algo a esa atmósfera. Majora’s Mask cumple con creces en ese
aspecto, con unas piezas inolvidables, desde las canciones de la Ocarina (no
sólo la Canción de Curación, que nos conocemos) hasta otras piezas sublimes. No
puedo poner sólo una, el soundtrack entero de este juego es bellísimo.

 

Y es que además, también es un juego de un trasfondo
acojonante. Te sugiero que navegues por las entrañas de internet en busca de
teorías acerca de este juego, encontrarás una cantidad impresionante de una
calidad todavía más impresionante.

 

Y aquí es donde acaba nuestro viaje, querido lector. No me
refiero obviamente al viaje del juego en sí, esto que acabas de leer puedes
considerarlo una… Introducción. Pero en este cartucho hay muchas más experiencias
esperando a ser descubiertas, esperando que tú, tú que me estás leyendo las
vivas. Me es difícil plasmar lo que yo, personalmente, siento por este juego.
No sé si esto que estás leyendo será siquiera una review medianamente decente.
Simplemente he escrito lo que me salía, lo que sentía, he intentado
transmitirlo todo. No sé si lo habré conseguido. Lo intenté, de todas maneras.
Sólo puedo decirte lo que ya te he dicho y repetido múltiples veces: un juego
con una atmósfera increíble y espeluznante, unos momentos tristísimos, un
gameplay variado y exquisito… Oh, bueno. Poco más hay que añadir. Bueno, en
realidad podría seguir hablando maravillas. Podría estar horas. Pero no lo
haré. Hice lo que pude. Ya sabes a qué te enfrentas. ¿Seguirás mis pasos y
emprenderás este viaje para vivir tu propia experiencia? Es cosa tuya. Lo único
que puedo hacer es recomendarte encarecidamente que lo hagas.

 

A no ser que seas Josué Yrion, en cuyo caso te recomiendo
encarecidamente que te alejes de este juego. No, en serio, ni lo toques.

100

Obra maestra

Lo mejor

Lo peor

Análisis de HobbyConsolas

    Análisis de Zelda: Majora's Mask 3D

    Actualización: Dos semanas después del lanzamiento, Nintendo ha lanzado la actualización 1.1 de Zelda Majora's Mask 3D que corrige algunos de los glitches mencionados al final de este análisis, así como la aparición de un mensaje de error en algunas consolas. Texto original: Los galos de cierta aldea vivieron atemorizados por la idea de que el cielo cayese sobre sus cabezas; los fans de Zelda morimos de ilusión por que nos caiga la Luna. Es la extraña paradoja masoquista de Majora's Mask, que ha vuelto a adelantarse a su tiempo catorce años y tres meses después de convertirse en mito: aunque aún quedan nueve días para que llegue a las tiendas de Ciudad Reloj y otros establecimientos,

    Hobby

    93

    Excelente

    Lo mejor

    Su estremecedora atmósfera y amor por los detalles. Los cambios destinados a mejorar la experiencia.

    Lo peor

    Tener que repetir ciertas acciones puede seguir frustrando. Fallos de cámara puntuales.

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The Legend of Zelda Majora's Mask