Reportaje

La antigua Hobby Consolas: Tribuna abierta

Por Daniel Quesada
-

Con esta nueva serie de reportajes queremos repasar junto a vosotros la historia de la revista Hobby Consolas. Hay muchas secciones que ya no existen en ella, pero que en el pasado eran todo un clásico. Vamos a empezar por una de las más recordadas...

Pensaréis que esta vuestra web lleva con vosotros toda una vida, pero resulta que en 1994 no existía HobbyConsolas.com. De hecho, ni siquiera existían Facebook o Twitter. En aquellos años, el ente más poderoso de España (con permiso de Jesús Gil) debía de ser la oficina de Correos.

La revista Hobby Consolas había nacido en 1991 y desde el principio había contado con secciones en las que los lectores podían participar, como ¡Qué locura! o Teléfono rojo. Suena a algo del Pleistoceno, pero lo más normal del mundo era escribir una carta a mano (¡algunos tenían impresoras! ¡qué pasada!), meterla en el sobre, ver cuántas pesetas en sellos había que poner y llevarla al buzón, con la esperanza de que un mes después hubiera suerte y se publicara de entre las decenas y decenas de misivas que se mandaban.

Al comenzar 1994, el sector "consolega" estaba revolucionado: se acercaba un cambio de generación y las máquinas de 32 bits prometían unos juegos ABSOLUTAMENTE REALES. ¡Gráficos poligonales! ¡Voces digitalizadas sin límite! ¡La capacidad de almacenamiento del Compact Disc! A la vez, las consolas de 16 bits seguían en plena batalla: Sega vs Nintendo, el duelo de titanes. Cada lector defendía su marca como si le fuera la vida en ello. ¿Os suena, no? No parece tan diferente de lo que vivimos actualmente...

Ah, pero sí era diferente. Al menos, en un aspecto fundamental: hacer llegar nuestra opinión a los demás era complicado, más allá del bar o el patio de turno. Por eso, Hobby Consolas creó la sección Tribuna Abierta, a la que se podían mandar cartas para debatir acerca del tema que se propusiera cada mes.

Cada mes, decenas y decenas de cartas llegaban a la redacción, pero solo unas pocas cabían en la maqueta de la sección. Aunque los chats por Internet aún no se habían popularizado (quedaba poco para el boom del MIRC), ya era común ponerse nicks para opinar... Con el estilo de la época, claro. Así, perfiles del tipo "el primo de Goku" o "Eric Cantona" eran lo más normal del mundo.

¿Y sobre qué se opinaba? Pues sobre las nuevas consolas, sobre si el formato cartucho estaba muerto, sobre si SEGA se había pasado con el Mega CD, si existían chicas "gamer" o no... ¡Había un mundo entero por descubrir y debatir! Tanto, que muchas veces se recibían cartas respondiendo a otros lectores, porque se estaba en ligero desacuerdo... O porque se saltaba a la yugular del "contertulio", directamente. Fue tal el flujo de cartas cruzadas que unos meses más adelante si incorporó a la sección un apartado llamado Contrapunto. Éste servía para que los lectores dieran la réplica a las misivas de otros lectores. Algunas discusiones se alargaron durante varios números. Ahora, que nos arden las manos para responder enseguida desde el móvil, nos tiene que parecer imposible esperar un mes para exponer nuestra opinión, como ocurría antes.

De hecho, el apartado dedicado a las réplicas entre lectores fue ganado cada vez más peso. Al principio, en Tribuna Abierta se planteaban temas concretos para que se opinara, pero dada esta tendencia, se optó por proponer "tema libre" para que cada uno soltara lo que le apeteciera... Lo cual solía implicar meter cizaña en un tema del mes anterior. Al final, la sección quedó dedicada por completo a los temas iniciados por los propios lectores.

 

La sección dio para grandes momentos para recordar. Por ejemplo, el propio José Ángel Sánchez, director de SEGA España en la época (y posterior director general del Real Madrid), escribió para calmar las ansias de los fans de la marca que se sentían decepcionados.

 

Pero si hubo un hito que marcó un antes y un después, ese fue la intervención de la llamada familia Sandoval. El tema del mes era el precio de las consolas y una carta de un tal Cuqui Sandoval decía, en contra de la opinión popular, que los precios de las consolas eran demasiado bajos. Que deberían ser más caros, para que la gente de a pie no pudiera acceder a consolas elitistas como Neo-Geo, aunque él las tenía todas. Por supuesto, toda la maniobra estaba plagada de humor e ironía, pero muchos de los lectores se lo tomaron en serio y comenzaron a mandar cartas iracundas en las que deseaban todos los males a él y al resto de su familia. De hecho, llegaron más cartas de otros miembros de los Sandoval, que seguían la misma línea. ¿Era siempre la misma persona? ¿Otros usuarios adoptaron esa identidad para seguir la moda? Nunca lo sabremos, pero lo cierto es que el asunto fue tan gordo que hasta tuvo que intervenir la redacción de la revista para aplacar los malos humos.

 

En la segunda mitad de los 90, con la ploriferación de los foros de opinión y los chats en Internet, la sección dejó de tener sentido y desapareció tímidamente de la revista. Pero nunca olvidaremos esa época en la que las grandes disputas se resolvían con un "lag" de 30 días...

 

¿Qué otras secciones recordáis de la revista y os gustaría que recuperáramos? Planteadlas en los comentarios de aquí abajo y os traeremos un pedacito de nostalgia en próximas entregas...

Lecturas recomendadas