Reportaje

Avance de Bayonetta 2

Por Rubén Guzmán
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La bruja Bayonetta va a desafiar a los ángeles del Paraíso y a los demonios del Infierno para rescatar el alma de su mejor amiga. Y encima lo hará dando un espectáculo con nunca se había visto en una Wii U.

En este avance de Bayonetta 2, te contamos nuestras primeras horas con uno de los títulos clave para el futuro de Wii U. La máquina se juega mucho en los próximos meses, un periodo decisivo que culminará con el lanzamiento de Super Smash Bros. (la fecha concreta aún no se conoce ya que, aunque ha habido diversas especulaciones, Nintendo mantiene como única información oficial que saldrá en invierno). Pero si el juego de lucha de Mario, Link y compañía está destinado a convertirse en superventas, Wii U recibirá antes, durante el mes de octubre, un título más minoritario pero igualmente prestigioso. Bayonetta 2 es la secuela del beat’em up de culto de Platinum Games, lanzado por SEGA en 2009. Toda una apuesta de la Gran N: el juego sale exclusivamente para Wii U porque Nintendo ha participado en la producción del mismo, dando así una segunda oportunidad a la bruja de Platinum de ganarse un puesto en el Olimpo de los videojuegos.

Un comienzo digno del cielo

El prólogo de Bayonetta 2 es absolutamente abrumador, un derroche de estilo, intensidad y espectáculo, uno de los mejores comienzos que jamás nos haya ofrecido un videojuego. Primero hay una secuencia jugable en la que, de fondo, escuchamos una narración sobre el mundo del juego (ya sabes, los tres reinos, la luz, la oscuridad y el caos, es decir la Tierra). Manejamos a Bayonetta y su amiga Jeanne la acompaña en una batalla contra ángeles en la que no podemos morir (no hay barra de vida), que además parece un adelanto del futuro: durante unos segundos, Bayonetta controla el mecha del que ya se habían mostrado imágenes, y que suponemos aparecerá en capítulos posteriores.

Después pasamos al presente. En una escena de vídeo que homenajea a Desayuno con Diamantes, Bayonetta es presentada con mucho encanto (y con poses tan provocativas como divertidas) y nos reencontramos con Enzo y Rodin, viejos conocidos de la primera aventura. Además, varias secuencias de acción nos sirven de tutorial básico del juego: los ángeles atacan a Bayonetta y Jeanne en peleas delirantes, que se desarrollan sobre un caza de combate o sobre un tren, con enemigos gigantes y un final inesperado: los ángeles atrapan el alma de Jeanne y la llevan al Infierno. Y una sorpresa aún mayor: Bayonetta pierde el control de una de sus invocaciones, el dragón Gomorrah, y tiene que lidiar con él. Después de todo esto, y cuando todavía estás sin aliento, aparece la pantalla del título: comienza Bayonetta 2.

Tras la tempestad viene la calma, con unas secuencias de vídeo que nos cuentan de qué va el juego: Bayonetta tiene 24 horas para rescatar el alma de su amiga. Para ello ha de localizar la Puerta al Infierno, oculta en algún lugar de la montaña de Fimbulvent, situada al norte del continente europeo. Así que la bruja viaja a Noatum, ciudad que a los pies de la montaña, y aquí se desarrollan los primeros cuatro capítulos de la aventura (los que Nintendo nos ha permitido jugar para este avance). Cuando volvemos a tomar el control de la protagonista es en sus calles, donde Bayonetta sigue siendo invisible para los humanos, pues habita en el plano paralelo del Purgatorio.

Bayonetta llega al climax

Así, en apenas 30 minutos, ya se nos han presentado casi todas las habilidades que Bayonetta tenía en su primera aventura, y alguna más. El sistema de combate prácticamente no se ha tocado (gran noticia, porque es uno de los mejores que nos ha ofrecido un beat’em up en los últimos 10 años): la base son dos botones, el de patada y el de puñetazo, que combinados dan lugar a decenas de ataques distintos. Y el otro elemento clave es el Tiempo Brujo: pulsando el botón de esquivar justo antes de recibir un golpe, el tiempo se ralentiza dejando así a los enemigos a merced de nuestros combos, y convirtiéndose en el elemento que marca las peleas. Todo esto se redondea con los Ataques Tortura y de Castigo, especie de brutales fatalities, y la posibilidad de recoger y usar durante unos segundos las armas que dejan caer algunos malos.

De hecho, todo esto ya era conocido, y la única novedad del sistema de combate es el

Climax de Umbra: disponemos de una nueva barra de magia que se rellena cuando golpeamos a los enemigos. Liberamos su poder con solo pulsar un botón: Bayonetta entra en una especie de modo berseker que dura unos segundos, durante los cuales se multiplica el poder de sus golpes. Suele ser un arma clave para vencer a los jefes y, de hecho, nos ha parecido que ayuda a suavizar la dificultad con respecto al primer juego, bastante dificil, aunque tendremos que jugar la aventura completa para asegurarnos.

Al principio del juego elegimos entre tres niveles de dificultad y, en el intermedio, pasar estos cuatro niveles con pocas muerte es fácil a poco que tengamos buenos reflejos para esquivar. Pero, eso sí, el juego sigue incentivándonos a dominar su sistema de combate, valorando con medallas nuestra actuación tras vencer a cada grupo de enemigos y recuperando los retos especiales a los que accedemos por portales diseminados por los escenarios: al cruzarlos pasamos al mundo de Muspelheim para superar una prueba del tipo de acabar con todos los enemigos usando determinados ataques o sin recibir daño alguno. Además de recompensarnos con ítems, estos desafíos optativos son cada vez más difíciles y están pensados para que profundicemos en el sistema de combate de Bayonetta, lleno de posibilidades que van mucho más allá de machacar botones.

Entre golpe y golpe...

Aunque la acción es la gran protagonista del juego, la exploración también tiene cierta importancia y ayuda a dar variedad al desarrollo. Por lo general el avance por los bonitos escenarios es bastante lineal, pero si nos molestamos en buscar recovecos (ya sea usando el doble salto de Bayonetta o su habilidad para convertirse en pantera y correr más deprisa o sobre las aguas) encontraremos ítems y objetos que nos sirven para aumentar el tamaño de nuestras barras de vida y magia.

Y es que el sistema de mejoras del personaje también es calcado al del primer juego: en la tienda sobrenatural que regenta Rodin, con los aros de oro que dejan caer nuestros enemigos compramos nuevos ataques para Bayonetta e ítems para recuperar vida o magia (que también podemos fabricar gratis si encontramos los materiales necesarios). Además Rodin también nos fabrica armas secundarias si encontramos los discos esparcidos por los escenarios.

Como veis, la esencia jugable de Bayonetta 2 es la misma de la primera parte. Y es que Platinum Games ha debido pensar que si algo es bueno (o casi perfecto), lo mejor es no tocarlo. Pero esto no significa que el estudio se haya dormido en los laureles, y parece que ha trabajado en dos aspectos para que la nueva aventura de su bruja mimada sea mejor que la anterior: la historia y el espectáculo.

Respecto a la trama, la aparición ya desde el capítulo 1 de un nuevo personaje añade misterio: se trata de un niño que dice llamarse Loki, que como Bayonetta habita en el Purgatorio y que también busca la entrada al Infierno… o quizá al Paraíso, ya que en  Fimbulvent se encuentran las dos. Pero Loki, que tiene el  poder de invocar imágenes del pasado, está amnésico y es perseguido por la ángeles, que le llaman el Soberano y quieren impedir a toda costa que pise Fimbulvent. Es aliado de Bayonetta, al menos en los primeros niveles, pero su verdadera identidad será una de las claves del argumento, y quién sabe en que bando luchará cuando se desvele.

Elevando el listón de espectáculo

Si has jugado al primer Bayonetta, sabes que destacaba por su sentido del espectáculo, gracias a la maravillosa estética de los enemigos, a su capacidad para hacer de cada batalla con un jefe un auténtico festín visual y sonoro y a los toques de humor desenfadado que contrastaban con la violencia del desarrollo. Pues Platimun Games ha subido el nivel en su segunda parte, aunque parecía imposible. En los cuatro capítulos que hemos jugado (además del sobrecogedor prólogo) destaca el capítulo tercero, todo el una batalla con un jefe en la que Bayonetta primero recorre una gigantesca ola usando escombros de madera como tabla de surf, y luego vuela con alas creadas por su propio pelo.

Y, sobre todo, la batalla del cuarto capítulo con un misterioso y enmascarado Sabio de Lumen: la intro de vídeo en la que se enfrenta a Bayonetta ya supera a casi cualquier pelea de las que nos ofrecen hoy en día las pelis de Hollywood, y cuando pasamos a controlar a la bruja el espectáculo no baja: mientras luchamos con el Sabio, de fondo contemplamos la pelea entre unas de las invocaciones de Bayonetta (concretamente Madame Butterfly) y un arcángel invocado por el sabio. Y en el final de la batalla pasamos a controlar directamente los puños de Madame Butterfly para, literalmente, hacerle una cada nueva al Arcángel.

Con escenas como esta, Bayonetta 2 demuestra que, por mucho que cada nueva escena nos asombre, siempre nos esperará después una secuencia aún más intensa y desmesurada. Un espectáculo alucinante, sí, pero no olvidemos que será el envoltorio de un  beat’em up de sólido corazón jugable, con una profundidad poco habitual en el género. Si Bayonetta alcanzó la categoría de juego de culto, todo parece indicar que esta segunda parte no le irá a la zaga. Y eso que aún nos queda por probar el modo Climax Multiple, multijugador online en el que elegiremos entre varios personajes y cuyas características aún se mantienen en secreto. Justo lo que hacia falta para que esperemos todavía con más ganas el lanzamiento del juego en octubre.

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