Reportaje

Avance de Dragon Quest Heroes para PS4

Por Alberto Lloret
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Ya hemos degustado las primeras horas de juego de Dragon Quest Heroes, el fruto de la colaboración entre Square Enix y el estudio Omega Force de Koei Tecmo, quienes han unido sus talentos para crear algo distinto en el universo ideado por Yuji Hori.

One Piece, Fist of the North Star, The Legend of Zelda, Arislan… cada vez son más los mangas y grandes nombres de los videojuegos que han pasado por el filtro “Musou” o “Dynasty Warriors”, para ofrecer una cara distinta de la licencia. Una cara que suele apostar por la acción multitudinaria, los combates “facilones” y asequibles para todo tipo de jugadores y, por supuesto, un gran cuidado del universo en cuestión. Lo hemos visto recientemente en One Piece Pirate Warriors 3, antes en Hyrule Warriors y otros títulos de corte similar…

Y, aunque a priori sería sencillo pensar que Dragon Quest Heroes para PS4 va a ser justo eso, más acción tipo Dynasty Warriors con el skin de Dragon Quest, lo cierto es que esa afirmación no puede estar más lejos de la realidad. La implicación de Yuji Hori y de Square Enix, deja un juego de acción con el sello del estudio Omega Force sí, pero con importantes toques de RPG y una jugabilidad que va un poquito más allá de lo que suele ofrecer el estudio.

La historia de Dragon Quest Heroes es tan directa y ligerita como cabría esperar en un spin off orientado a la acción: humanos y monstruos conviven en paz hasta que un misterioso personaje celebra un ritual que convierte a los monstruos en malvados. Defender las distintas zonas del reino de Arba y descubrir qué ha pasado serán nuestros objetivos principales, para lo que podremos elegir entre dos héroes: Luceus y Aurora, cada uno con un estilo y personalidad diferente, así como una serie de habilidades iniciales ligeramente distintas.

Como en otros juegos de corte similar, contamos con dos botones de ataque para realizar los combos, uno extra para desatar un poder especial (que requiere tener una barra de energía llena), otro para bloquear ataques, otro para rodar… Añade uno más para desplegar un menú que nos da acceso a técnicas especiales que consumen puntos de magia. Sí, puntos de magia. Es solo el primer detalle, pero como decimos, el factor RPG está muy presente.

De hecho, lo está tanto que, a medida que combatimos, vamos subiendo de nivel y vamos ganando puntos de destreza, que nos permiten habilitar más técnicas especiales, mejoras de vitalidad, fuerza o magia y otras características únicas del árbol de evolución de cada personaje. Tampoco faltan tiendas donde comprar equipo (armas, escudos…), ni un alquimista que nos creará nuevos ítems con los ingredientes que le llevemos, ni NPC con los que hablar en las zonas seguras (algunos nos encargarán misiones)…

Ninguno de estos elementos llega a ser demasiado plomizo o exigente, ni tendremos que visitar determinadas zonas para combatir y subir de nivel. Todo está orquestado e hilado de tal forma que la experiencia, al menos en sus primeras horas, resulta amena, con un buen ritmo, para que cualquiera pueda disfrutarlo. Y sin que sintamos que Dragon Quest Heroes es repetitivo. Este logro, a menudo olvidado en los clones de Dynasty Warriors, se debe a que las novedades se van dosificando perfectamente, logrando que su ritmo enganche.

Como hemos dicho, Dragon Quest Heroes es un juego de acción, pero hay muchos elementos que le dan un aire distinto al de otros juegos similares. Por un lado están el tipo de misiones: las hay de limpiar un mapeado de enemigos, proteger un objeto o personaje, llegar de un punto A a un punto B, cazar un monstruo concreto… Son variadas y, aunque la acción está siempre presente, no son siempre exactamente lo mismo. Como ya hemos dicho, al menos es así durante las primeras horas, que es de lo que os podemos hablar en este avance.

Sumado a esto está su carácter algo más estratégico. Disponemos de diversos elementos para superar las misiones y, en cierto modo, dejan cierto margen a la decisión del jugador. Por un lado está la posibilidad de cambiar de personaje. En casi todo momento estamos acompañados por varios aliados y, con tan solo pulsar un botón vamos alternando su control, accediendo así a sus habilidades, poder especial (si tienen la barra completa), etc. Mientras no los manejamos, la IA funciona correctamente, dejándonos casi todo el trabajo a nosotros cuando hay poco jaleo en pantalla y luchando a nuestro lado cuando hay “mogollón”.

Además, al derrotar a algunos enemigos, éstos sueltan una moneda, que tienen el don de invocar al enemigo derrotado, ya sean limos, esqueletos y otras muchas criaturas del bestiario ideado por Akira Toriyama. Los hay de diversos tipos: unos lucharán como uno de los nuestros hasta agotar su energía, otros actuarán como un “ataque especial” de un único uso... Decidir cuándo y cómo utilizarlos es parte de la estrategia para proteger, por ejemplo, una carreta en la confluencia de tres caminos (por las que vienen incesantes oleadas de enemigos).

En este sentido, lo único criticable por el momento es que los escenarios en los que combatimos suelen ser siempre relativamente pequeños. No esperes un gigantesco entorno abierto porque aquí no lo vas a encontrar: en su lugar hay pequeños “hubs” o mundos centrales que nos dan acceso a zonas no muy grandes donde llevamos a cabo las misiones. Eso ha permitido que el juego luzca de muerte, donde brillan con luz propia los diseños de Akira Toriyama. Es, por el momento, el juego con la etiqueta Dragon Quest que mejor luce.

Y, además, lo hace a 1080p y 60 frames por segundo; por regla general son estables aunque hemos visto alguna caída muy puntual al saltar de escena de vídeo a motor del juego. Donde nada falla es en el apartado sonoro. Da igual que elijamos entre el doblaje japonés o el inglés (los subtítulos están en castellano), porque las fabulosas e inolvidables composiciones de Koichi Sugiyama (que han acompañado a la serie desde sus inicios) roban todo el protagonismo sonoro.

¿Qué más podemos decir en este avance de Dragon Quest Heroes? Pues que el juego puede dar fácilmente para más de 40 horas, que incluye el DLC en el disco (algo bueno tenía que tener que nos llegara con casi 8 meses de retraso respecto al lanzamiento japonés), que la historia se las ingenia para reunir con acierto a personajes inolvidables de distintos juegos serie bajo un  mismo arco argumental…  Virtudes que, a falta de ver lo que da de sí el juego entero, apuntan ya a una gran experiencia.

Lo único que no acabamos de entender es porqué en Europa no sale en su versión PS3 (que si salió en Japón). Porque, como ya hemos adelantado, nos ha parecido un título muy entretenido, que no nos ha dejado la misma impresión que otros juegos con la etiqueta “Warriors”. Y es que una saga tan grande e importante como Dragon Quest se merecía algo más en su línea… y parece que Omega Force lo ha conseguido. En breve, en nuestro análisis. A falta de saber la nota y si merece la pena, parece seguro que sí batirá el récord en algo: en tener el subtítulo más largo. ¿O acaso El infortunio del Árbol del Mundo y la raíz del mal os parece corto?

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