Reportaje

Avance de Pikmin 3

Por Rubén Guzmán
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Nintenderos del mundo, fanáticos de Pikmin y demás gente de bien: el esperadísimo Pikmin 3 llegará a las tiendas el 26 de este mes. Nosotros ya lo estamos jugando y os  contamos nuestras impresiones en este avance.

¿Acaso no son emociones y sentimientos lo que se despierta en nosotros cuando jugamos a un videojuego, amigo lector? Pues por ello te vamos a contar lo que hemos sentido tras pasar unas cuantas horas con Pikmin 3, el juego más esperado del verano para Wii U. Y la tercera entrega de una saga de culto que Nintendo mima especialmente (tres entregas en 12 años. Para cuando Assassin's Creed cumpla 12 años, tendremos 12 entregas mínimo). Ah, y por cierto, como por SEO tengo que meter un enlace en el primer párrafo, aquí tienes una noticia sobre los diferentes tipos de pikmin.

Pikmin 3 tiene nuevos protagonistas: tres astronautas del planeta Koppai que, en el mundo de los Pikmin, buscan variedades de fruta para replantar en su yermo planeta. Si la exploración fuera un género de videojuegos, Pikmin 3 entraría de lleno en él, porque en el fondo va de eso: te sueltan en un gran escenario natural que tiene mucho de laberinto, y tú te buscas las castañas para conseguir dos cosas: frutas para alimentarte cada día y objetivos concretos que hacen avanzar la trama. En tu camino, te encuentras  enemigos y obstáculos que bloquean tu paso y, para superarlos… pues tienes a los pikmin: los lanzas contra los enemigos y atacan, o contra los objetos para que interactúen con ellos (si es una fruta la recogen y la llevan a tu nave, si es una barrera intentan destruirla…).

La estrategia está en qué hacer con tu tiempo. En el juego los días duran unos 20 minutos. Cuando pasa uno, la tripulación de la Drake consume una ración de zumo. Y, si te quedas sin raciones, se acabó la partida. Vale, en esta ocasión los días quedan grabados y puedes retomar la aventura desde cualquiera de ellos, pero aún así sí que notas siempre sensación de urgencia y de que no debes quedarte quieto en ningún momento. ¿A qué dedicarás el día?: a avanzar en la aventura, a criar pikmin, a recolectar fruta…

Astronautas y pikmin

Respecto a los Pikmin, ahí están, majos ellos. Tenemos a los rojos, a los amarillos y a los azules. Y también dos tipos nuevos: los pikmin roca, capaces de destruir barreras de cristal y que son los que más daño hacen en un impacto directo con un enemigo, y los voladores, poca cosa en combate pero los mejores para transportar objetos a nuestra base, ya que pueden ir directamente sobrevolando los obstáculos. En realidad, está siempre bastante claro qué tipo de Pikmin debes usar para cada acción, pero a ti te toca decir cuántos llevas de cada clase (puedes tener un máximo de 100 a la vez sobre el terreno).

Otra novedad es que ahora podemos manejar a los tres tripulantes de la nave a la vez. Solo tenemos que pulsar un botón para intercambiar en el control entre ellos. Hasta donde yo he jugado, esto vale más para alcanzar zonas de otro modo inaccesibles que para plantearnos una exploración a tres bandas de los escenarios. Una pena, habría sido un añadido interesante al desarrollo.

Con el mando de Wii

El control… pues muy bien, gracias. Al menos, si juegas con nunchuk y mando de Wii, porque dirigir el cursor apuntando a la pantalla es varios billones de veces más cómodo. Además, el mando de Wii U se convierte así en el kopPad, dispositivo que llevan los protas del juego y que, más que nada, nos sirve para ver el mapa. Y es muy necesario, no te creas: hay una cosa que me ha desconcertado un poco de las primeras horas de Pikmin 3, y es lo difícil que es orientarse por los escenarios. No es fácil quedarse con las zonas por las que ya has pasado y, si quieres volver a ellas, lo más normal es que tengas que mirar el mapa. La razón, aunque no tenga evidencias científicas, creo que es la cámara: sigue al personaje y siempre nos muestra una buena toma de la acción, pero esto implica constantes giros que no ayudan dentro del laberinto. Bueno, no pasa nada, a mirar el mapa… o a usar una opción que hace que nuestro astronauta y sus pikmin avancen controlados por la CPU hasta cualquier lugar que ya hayamos visitado.

Y estas son las primeras impresiones sobre el juego. Vale, no son gran cosa, las conclusiones las dejo para el análisis. Tan solo comentar una cosa más: el juego es muy, muy muy muy, muy adictivo. Como todos los Pikmin, avanzar se convierte en una obsesión, y va costarte mucho dejar la consola… siempre te parece que pueden alargar la partida unos minutos y jugar un día más, y otro día, y otro día… Vamos, que si has quedado, vas a llegar tarde seguro.

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