Reportaje

Avance Sonic & All-Stars Racing (Wii U)

Por Rubén Guzmán
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Nuestras primeras carreras en Wii U al nuevo juego de velocidad de SEGA han sido divertidas, pero no nos hemos despeinado.

Había ganas de probar la versión Wii U de Sonic & All-Stars Racing Tranformed. Recientemente, Steve Lycett de Sumo Digital (el equipo inglés que está desarrollando el juego) aseguró que, gracias a la memoria RAM de la consola (que se ha confirmado como de 1 GB para juegos y otro para la gestión del sistema operativo de la máquina) permitiría una menor compresión de texturas y que esta versión fuera la más brillante.

Nuestro primer contacto ha sido con una versión aún en desarrollo del juego, pero ya hemos podido sacar algunas conclusiones. Solo había un circuito disponible, inspirado en Sonic Adventure, y precisamente jugábamos con el erizo, que pilotaba su superdeportivo compitiendo con otros siete rivales controlados por la CPU.

El estilo de conducción es exactamente igual que el del primer Sonic & SEGA Racing, derrapando con los botones laterales y acumulando turbo que se libera al soltar el botón. También había ítems, como bolas de hielo que congelan a los rivales o un supermotor que te da turbo y suelta una abrasadora honda expansiva cuando dejamos de acelerar, capaz de torrar a los otros vehículos. Pero, cuidado... Si lo usas demasiado acaba quemándose y frenándote en seco.

El circuito es de pistas amplias, incluye loopings impresinantes y bandas turbo que aumentan la velocidad cuando pasamos sobre ellas. Y, claro, está la gran novedad del juego: cuando llegamos a la zona acuática, el coche se convierte automáticamente en lancha motora.

Sobre el agua la sensación de pilotaje cambia, ya que la inercia sobre el agua hace los giros más lentos y tenemos que predecir nuestros movimientos. El trazado acuático es mas abierto, pero si cruzamos los check-points que lo jalonan ganamos un impulso turbo, lo que nos incita a cogerlos todos y trazar en plan slalom con gran precisión. Por desgracia, no probamos ningún momento de vuelo (ya sabéis que los vehículos también se transformarán automáticamente en máquinas voladoras cuando lleguen a las zonas aéreas de los circuitos).

La experiencia fue divertida, sin duda, y además ganar la carrera no era fácil. Y el juego es bonito, pero el framerate debe ser mejorado. Había cierta brusquedad perceptible que, aunque no afectaba nada a la conducción del vehículo, si que restaba sensación de velocidad. Esperamos que el problema desaparezca en la versión final.

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