Reportaje

Avance de Starcraft II Legacy Of The Void para PC

Por Jorge S. Fernández
-

La nueva expansión de Starcraft II llega con un fase Beta en la que muchos de sus futuros jugadores han podido disfrutar de una pequeña trilogía de misiones. Nosotros también las hemos jugado, y sin ánimo de destripar nada, os transmitimos las sensaciones que nos ha proporcionado esta nueva entrega de uno de los títulos de estrategia en tiempo real más épicos de la historia.

Hablar de Starcarft, es hacerlo de uno de los máximos exponentes de la estrategia que hemos conocido en PC en los últimos 20 años. Desde su primera entrega, a finales de los 90, hasta esta nueva expansión de su segunda parte, que llegó nada menos que 13 años después, ha llovido mucho en este género, y en el mundo de los videojuegos en general.

Cuando nos movemos en un entorno donde las generaciones de consolas exigen cada vez juegos más y más espectaculares, muchos títulos de PC se pueden permitir mantener las líneas generales de un juego que en el año 1998 revolucionó la estrategia en tiempo real. Y es que este Starcraft II Legacy Of The Void, llega para ofrecernos más de lo mismo, pero mejor.

Hemos podido jugar el prólogo que contiene tres misiones. Estas conforman los murmullos de muerte que servirán de preámbulo de toda la campaña que esperamos ver en la versión final de Starcraft II Legacy Of The Void. Todos aquellos que ya han podido reservar el juego están disfrutando de estas tres misiones, que a algunos les parecerán pocas, pero que sin duda nos devuelven todo un clásico a los monitores de nuestros PC´s.

Una nueva historia por descubrir

Las tres misiones que hemos podido jugar en esta Beta de Starcraft II Legacy Of The Void sirven de bisagra para las tramas ocurridas al final de El corazón del enjambre (Heart of the Swarm) y lo que veremos en la campaña final de Starcraft II Legacy Of The Void. Para lo breve de estas tres misiones tampoco vamos a hacer un spoiler de su trama, pero lo que es realmente importante, es que en este juego, da lo mismo si para ti cobra importancia la historia que hay detrás de sus cinemáticas o de lo contrario te gusta centrarte única y exclusivamente en el desarrollo del juego, porque en cualquiera de los dos casos no te vas a sentir defraudado. Dejando de lado la historia, y para aquellos que a estas alturas no conozcan Starcraft, vamos a hacer una pequeña introducción.

Básicamente se trata de un juego de estrategia en tiempo real, al estilo del originario Command & Conquer. El desarrollo de Starcraft II es realmente clásico y continuista con lo que nos ofreció su primera parte en 1998. Y es que la base del juego es crear un ejército en tiempo real a partir de los recursos que iremos encontrando en los distintos planetas y naves espaciales que se van a cruzar en nuestro proplo interestelar. No podemos construir así como así una unidad cualquiera, sino que necesitaremos determinadas materias primas para según qué unidad estemos desarrollando. Con este tipo de condicionantes, nos lanzamos al campo de batalla, donde debemos controlar a todas nuestras unidades en tiempo real, asignando objetivos de forma individual o colectiva contra el enemigo.

En las tres misiones que hemos podido jugar de Starcraft II Legacy Of The Void, se sintetizan un poco estas virtudes de la saga, y es que no nos encontramos con niveles clónicos en los que sólo cambia a nuestro alrededor el escenario y el paisaje, sino que hay una serie de condicionantes en cada una de ellas que nos obligan a jugar de una forma diferente. Desde la primera, donde tenemos a nuestro alcance recursos y una base bastante decente para comenzar a construir unidades de todo tipo desde el minuto uno, pero en la que tendremos que darnos prisa antes de que el enemigo no acabe con nuestro reactor, hasta la última de las tres, en la que tendremos que apañarnos con muy pocas unidades, aunque eso sí, con bastante poder destructivo. La misión intermedia nos obliga a ser ingeniosos, ya que nos encontraremos sin vespeno, ese recurso natural ineludible para poder construir determinadas unidades y que nos obligará a luchar contra el enemigo con tal de poder hacernos con el control de sus recursos por la fuerza. Cada una de estas misiones nos condiciona en gran manera a la hora de jugar, ya que en ellas podemos ver resumidas buena parte de las virtudes de este Starcraft II Legacy Of The Void.

Como volver a montar en bici

Dicen que montar en bici es algo que no se olvida a lo largo de toda nuestra vida, que por muchos años que pasen, si lo hemos aprendido, nos será fácil retomarlo. Y algo así nos ocurre cuando jugamos a Starcraft II Legacy Of The Void. Nos recorre primero un halo de nostalgia en el que somos bastante escépticos respecto de lo que nos pueda ofrecer esta nueva entrega, a la vez que mientras pasan los minutos jugando, vamos comprobando que esta nueva expansión nos ofrece el jeugo tal cual la recordábamos y tal cual la hemos jugado durante tantos años. Este es precisamente el secreto de Starcraft II Legacy Of The Void, y en general de las buenas secuelas, ofrecer contenidos nuevos pero no mecánicas revolucionarias de juego.

Y es que a este juego sólo se le notan ciertas diferencias gráficas respecto de sus predecesores, como es lógico, pero en la esencia del juego todo sigue siendo tan sencillo y a la vez emocionante de utilizar. Su mecánica de juego es igual a la de otros clásicos de los 90, pero lo que hace diferente a Starcraft en general es lo bien que están diseñadas sus unidades, lo equilibrado de cada misión y combate y el ingenio con el que Blizzard sabe sacar lo mejor de nosotros en cada misión gracias a sus increíbles giros, en lo que a obtención de recursos y abundancia de estos se refiere. Estas claves siguen intactas en Starcraft II Legacy Of The Void y hacen, al menos de este prólogo, un juego imprescindible para los amantes de la estrategia en tiempo real y por supuesto de Starcraft. Desde nuestro punto de vista, al menos en lo que se refiere a estas tres misiones, nadie se va a sentir decepcionado, salvo evidentemente por la corta duración de este prólogo, que por otro lado, podremos jugar las veces que queramos para saciarnos.

Apartado técnico

Cuando hablamos de Blizzard, normalmente este es un aspecto de 10, y en Starcraft II Legacy Of The Void no va a ser menos. Partiendo de sus gráficos, que a pesar de que guardan el encanto de su falsa perspectiva en 2D, sí se notan más pulidos y a unas resoluciones mayores. Y lo que es más importante y sello de la casa, es un juego muy bien optimizado para multitud de configuraciones, en las que podemos jugar sin problemas aunque estas sean modestas.

Como es tradición en Blizzard, las cinemáticas, traducción al español y sobre todo el espectacular doblaje profesional del juego siguen siendo de sobresaliente, un apartado simplemente perfecto. Durante este prólogo y Beta no hemos acusado ningún fallo digno de mención, por lo que la experiencia ha sido muy satisfactoria.

Primeras conclusiones

Starcraft II Legacy Of The Void es lo que todos esperábamos de una nueva expansión, al menos en este prólogo, misiones con objetivos desafiantes, una gestión de nuestras fuerzas de un manejo sencillo pero a la vez muy adictivo y sobre todo, el genial universo que rodea todo Starcraft desde sus inicios. Sus carismáticos personajes y las espectaculares unidades que podremos construir, unido a las increíbles escaramuzas en tiempo real, que son el auténtico atractivo de Starcraft II Legacy Of The Void, hacen de él un juego que sin ofrecer nada revolucionario, sigue mostrándose como lo mejor de su género, salvo que a Blizzard le dé por revivir el original Warcraft, algo que siempre puede ocurrir. Lo importante es que se respete la esencia del juego, y esto es algo que vamos a encontrar en Starcraft II Legacy Of The Void sin ningún género de dudas. Ya estamos impacientes por conocer todos los contenidos y modos de juego a los que tendremos acceso en la versión final, seguramente a finales de este año.

Lecturas recomendadas