Reportaje

Club Chistendo: Lo que la censura esconde (II)

Por Gustavo Acero
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La violencia, la sangre, el sexo y los malos vicios han estado muy presentes en todos los medios de expresión artística, desde las pinturas rupestres, la tragedia griega o las carnicerías de Shakespeare, hasta la filmografía de genios como Kubrick, Coppola o Tarantino. Pero los censores aún no se han enterado de que los videojuegos ya son una industria que al año factura más que Ocho Apellidos Vascos. Vale, quizá no tanto, pero ya está aquí Lo que la censura esconde: Volumen 2.

Buenas tardes y bienvenidos a la nave del Chistendo. Si la semana pasada os quedasteis boquiabiertos con la mano dura... de los censores de videojuegos, nos complace comunicaros que esa primera parte fue sólo una merienda de abuelas en comparación con lo que se os viene hoy encima: escenas de violencia cercenadas, litros de sangre verde, barriles de alcohol 0,0, gore de serie Z, sexo pixelado y mucho menos en el reportaje más bestia que ha concebido esta sección. Aunque para sangría, la que practicaron los centinelas de la moral, recogida en este documento no apto para estómagos sensibles (al puritanismo yanqui). Sin más preambulancia, ¡que continúe el carnaval! Y atención, porque hay sorpresa final...


'Moral' Kombat: piensa en verde

El primer caso de nuestro dossier violento no podía ser otro que el de Mortal Kombat y sus borbotones de tejido conectivo líquido, por si nos lee algún médico. En la gran mayoría de ports para consolas, la sangre se tiñó de verde para evitar desmayos entre el respetable, aunque se podía desactivar mediante un legendario password (A-B-A-C-A-B-B) que desbloqueaba la sangre roja de la recreativa, aunque sólo en Mega Drive, por mucho que os contaran en el patio del colegio.

Si pretendían causar el efecto contrario, da bastante más grima la versión de la derecha, pues a saber qué sustancias químicas llevará Sindel (no confundir con Sinde) en el cuerpo para desteñir así. Pero nos asalta una duda: ¿se podría decir que los daltónicos no necesitaban contraseña para ver la sangre roja? Además, ¿no se supone que el objetivo de la ESRB era precisamente protegernos de contenidos verdes? No hay quien les entienda. Aunque aún peor fue el caso de Super Nintendo, donde los glóbulos rojos fueron remplazados por... sudores grises.
Mega Drive                                   SNES
sangre y sudor
Y qué decir de los brutales fatalities. En SNES se suavizaron mediante un fundido a negro que ni el de Los Soprano, y escenarios tan emblemáticos como The Pit fueron modificados a base de sustituir las cabezas empaladas a lo Vlad Tepes por pinchos mucho más solitarios. Como de costumbre, los nintenderos nos quedamos sin "pinchito".


Y como sabemos que os va el morbo, os ofrecemos un repaso a los fatalities más salvajes que fueron censurados en los noventa por exceso de violencia, y que hoy se quedan en una mera discusión de tráfico para todo lo que llevamos visto... Regocijaos, amigos de lo insano:

Ostrás, pues la verdad es que hay algunos bastante locos, pero aunque parezca increíble, Mortal Kombat Vs. DC Universe (2008) también sufrió unos cuantos recortes. En esta entrega, el fatality de Joker se suavizó mediante un zoom absurdo que deja a nuestro rival fuera del plano justo en el momento de recibir un disparo, y aunque lo vais a ver sin censura, en este enlace tenéis el vídeo del tijeretazo. Lo que habría que preguntarle a Midway es: Why so serious? 

La misma política fue aplicada en otros juegos de lucha como la versión americana de Samurai Showdown o la PAL(eta) de Super Street Fighter II The New Challengers para SNES, donde se borró la sangre de los luchadores tras los combates e incluso el manchón rojo del logo 'Versus', pero el caso más sangrante llegó con Street Fighter II Special Champion Edition, en cuya introducción se sustituyó a un luchador de raza negra por uno blanco para evitar tintes racistas, aunque mucho peor fue el que le echaron en el pelo al primo de Michael Jackson. ¿De verdad era necesario?
street

Left 4 Dead o cómo pillarse los dedos

Igualmente incomprensible fue lo de Valve con la carátula americana de Left 4 Dead. En un acto de surrealismo visual, se sustituyó la mano con el pulgar amputado de la carátula original por una con el dedito retraído. Pero nosotros tenemos en exclusiva la que en verdad deberían haber utilizado. Pasa el cursor sobre la imagen para verla...

El viejo truco del dedo arrancado. Mucho mejor así.

Las escenas mutiladas de Resident Evil

Marchando otra de gore fresco. En la presentación original de Resident Evil para PlayStation (1996), los por aquel entonces desconocidos Chris Redfield, Jill Valentine, Barry Burton, Rebecca Chambers y Albert Wesker protagonizaron un corto digno de nuestro Festival CosFAIL. Capcom se olía tan poco el futuro éxito de la saga, que no sólo pasaron de gastarse muchos cuartos en el casting, sino que da la sensación de que dejaron pagar a los "actores" para salir en cámara. Con todos vosotros, la desopilante escena sin censura y en alta definición para echarnos unas risas de serie B... o Z.

Estos miembros de la policía de Raccoon parecen sacados de la misma comisaría que estos dos policías locales (no os vais a arrepentir de pinchar el enlace), así que nos hicieron un favor cortando la escena, que por cierto se sustituyó por planos de portadas de periódicos, como el Twitter de Marhuenda. Pero no fue lo único que se mutiló en Resident Evil. ¿Os acordáis de la mítica escena del zombi calveras zampándose un cadáver mientras se daba la vuelta para mirar a Chris/Jill? Pues la parte del descuartizamiento también fue eliminada de las versiones posteriores para animarnos a actuar con cabeza en la vida.

A un príncipe no se le pega

Y menos al de Persia. Otro caso de pandereta fue el de la adaptación del Prince of Persia de 1989 a nuestra querida SNES. En 1992, Konami decidió proteger al público occidental suprimiendo una escena de la intro en la que los guardias del visir Jaffar (con una f) le propinaban una "somanta palos" al protagonista en las mazmorras del palacio, antes de intentar salvar a su princesa en menos de una hora, cuando los juegos duraban más que MSS V Ground Zeroes reptando. Pues bien, hemos localizado, recortado y colgado la escena prohibida, que por poco eclipsa a los Reservoir Dogs de Tarantino, película que estrenó ese mismo año. Mirad de reojo si sois muy sensibles.

¿Qué? Menuda paliza, ¿eh? Esto no se ha visto ni en Hostel. Por si no nos creéis, aquí tenéis la intro censurada para comparar.

Los silenciadores felinos de Postal 2

A diferencia de los casos citados, la desarrolladora de Postal 2 (sí, yo también había leído Portal) pareció buscar la censura intencionadamente como demuestra el reclamo publicitario que utilizaron: "censurado en 13 países". En este polémico shooter podíamos cometer las mayores barrabasadas que se os ocurran, como miccionar sobre el personal o... utilizar gatos como silenciadoresSi la ESRB no le cascó un "65+" es porque en Norteamérica la calificación va por letras. Aquí la prueba de la locura felina de Postal 2.

Ese gato no lo cuenta. Pero la lista de juegos "baneados" continúa: The Last of Us se prohibió en Indonesia por la forma en que Joel remata a sus enemigos con la escopeta, aparentemente inspirada en el personaje interpretado por Javier Bardem en No es País para Longevos. Hombre, el juego violento es, pero no más que coincidir con un vecino en el ascensor y todos lo hacemos. Por otra parte, Battlefield 3 se retiró en Irán por presentar a militares estadounidenses interviniendo en Teherán, lo que nos lleva a suponer que las ventas del juego no Irán muy bien por esos lares (chiste del día).

Prosigamos. En Pakistán se llegó a castigar con pena de cárcel a cualquier comerciante que vendiese CoD Black Ops 2 por retratar negativamente a los pakistaníes, y en Japón se han censurado las escenas de GTA V más subidas de tono que una canción de Pharrel Williams. Y qué decir de Conker's Bad Fur Day de Rare, a quien siempre le agradeceremos el logro de flexibilizar la férrea política de contenidos de Nintendo, abriendo las puertas a juegazos como Eternal Darkness, Resident Evil 1, Zero y 4, Killer 7, MadWorld o House of the Dead Overkill, que enterraron en el pasado la censura de los tiempos de S/NES.

Los "malditos bastardos" de Wolfenstein

Como os contamos la semana pasada, Alemania no perdona un símbolo referente a la época hitleriana, así que tuvo bastante trabajo con Wolfenstein 3D, que estaba repleto de esvásticas y jefes como un Mecha-Hitler. Los pastores alemanes fueron sustituidos por gigantescas ratas mutantes, aunque otros juegos de ambientación similar como Bionic Commando también tuvieron lo suyo...

Qué cruz de censura...

Como la sabéis, las cruces también estaban terminantemente prohibidas, lo que dio lugar a cambios tan curiosos como el de DuckTales, cuyas lápidas fueron modificadas con el epitafio R.I.P para evitar las referencias cristianas. No es de extrañar que la compañía acabase descartando el título 'La Trifuerza de los Dioses' en occidente para The Legend of Zelda, como de hecho se llama en Japón.

Requiescat in Pato

La incorrección política de Carmageddon

El juego de conducción que ahora vuelve reencarnado armó la de San Quintín en los noventa, por varios motivos, y no sólo por su inclasificable juego de palabras de su seguna entrega (Carpocalypse Now), sino por permitirnos conducir coches con los que atropellar indefensas, vacas, ancianitas y vehículos policiales, mucho antes de que lo hiciera Esperanza Aguirre.

En países como Alemania o Reino Unido se sustituyó a los transeúntes por zombis con sangre verde y robots repletos de aceite negro. La BBFC (el organismo responsable de calificar filmes y videojuegos) se negó a clasificar el juego (o sea, se negó a trabajar) si la desarrolladora SCi no retiraba todo el gore y la sangre que le habían metido. Al menos los ingleses lo cataron, porque en Brasil se prohibió por completo. Por cierto, ¿soy el único al que el tío de la carátula le recuerda a Antonio Lobato persiguiendo a Fernando Alonso para una entrevista?

Kojima haciendo amigos con Snatcher

Tras debutar con el Penguin Adventure, y justo un año después del primer Metal Gear, Hideo Kojima se atrevió a lanzar su propia reinterpretación de Blade Runner con el ultraviolento Snatcher, pero el mundo no estaba preparado para él. Nos hemos tomado la licencia de aplicar la censura a esta captura según el criterio de los censores norteamericanos. Por favor, no toques la imagen si no eres mayor de edad.

Si no tienes más de 18, nos vemos en los tribunales.

El psicotróspido caso de Metal Gear Solid

Llegamos a uno de nuestros casos preferidos. Como muchos recordaréis con cierta ternura, La Generalitat Valenciana solicitó la retirada de Metal Gear Solid por un "delito de inducción al consumo de drogas", por el uso de diazepam en el juego para relajar el pulso a la hora de disparar con el rifle de francotirador. Lo tronchante es que lo de disparar a la cabeza de un guardia les pareciese lo más normal del mundo. El asunto llegó a los siempre imparciales informativos de Antena 3, como demuestra este vídeo. Pedimos disculpas por su calidad. Y por la del vídeo también.

Atención al experto que dice: "incita al consumo de drogas INCLUSO legales". No me extraña que Snake vaya a sufrir daños psicológicos graves en MGS VMenos mal que ninguna asociación de Afectados por Exceso de Tiempo Libre se chivó a Matías de que Mario lleva toda la vida inflándose a setas y encima conduce. Así cualquiera vuela como en Mario Kart 8. Aunque bueno, peor es trabajar en Microsoft, que según Molyneux es como tomar antidepresivos. Escucharle desde luego que lo es.

Nintendo y su ley anti-botellón

Si en suiza prohibieron las menciones a toda bebida

energética, imaginad lo que pasó con las alcohólicas. Nintendo fue especialmente dura con el alchol en sus juegos. En Duke Nukem 64 se cambiaron las cervezas por Coca Colas, y porque no aparecían Menthos, que si no todavía nos lo cambian por Tang. Algo parecido ocurrió en Art of Fighting, donde una de las fases de bonificación vio sustituidos los botellines de cerveza por otros sin contenido ni etiqueta. Vamos, que el que quiera botellón se lo tendrá que montar en casa.

El tema dio lugar a este maravilloso guiño de los programadores del Duke: "Ciudad seca por orden del sheriff Ted Nindo". Eso es un juego de palabras y no el Scattergories. La palabra "club" también se sustituyó por "café" en juegos como Final Fantasy VI o Final Fight, por lo que, desde hoy mismo, esta sección queda rebautizada como Café Chistendo.

Igual de tontaca fue la censura en Super Punch-Out!!, el mítico arcade de boxeo de NES, donde se modificó el nombre del contrincante ruso por sus claras connotaciones alcohólicas. Así, el representante de la Unión Soviética, originalmente llamado Vodka Drunkenski (algo así como Vodka Borráchez) se cambió por Soda Popinski en Mike Thyson's Super Punch-out!!

Los ropajes de Soul Calibur IV

La semana pasada mencionamos unos pocos casos de censura por contenidos sexuales, pero nos guardamos lo mejor para cerrar este especial por todo lo alto. En la página web japonesa se publicó una imagen de Ivy ligeramente distinta a la de la web americana...


      Imagen japonesa            Imagen norteamericana

ivy calibur

Exacto, el fondo. En Japón es menos fogoso.

Dead or Alive Dimensions también armó una buena escandalera en Australia y Suiza por sus duras políticas contra la pornografía infantil, aunque aún más sorprendente fue la censura de la carátula nortemaericana del juego, donde se le tapó el muslamen a Kasumi con un pelín más de tela. Porque un centímetro puede marcar la diferencia entre la perversión y la decencia.

Pero no sólo Nintendo ha llamado al sastre de guardia: Ubisoft también vio modificada la carátula americana de Blades para Xbox 360 respecto a la versión de PS3. A ver si encontráis la diferencia antes de seguir bajando.

       PS3                                            XBOX 360

    Un minúsculo detalle marca la diferencia entre tongo y tanga

¿Con cuál os quedáis? Dada la diferencia, es un dilema equiparable al de Sheldon Cooper ante PS4 o Xbox One. Por cierto, yo creo que al final se pilla la Ouya. Dicho lo cual, a la ESRB debió de darle un ataque epiléptico cuando les llegó la beta de Senran Kagura Burst, un juego que ha levantado ampollas (perdón, se me ha colado un prefijo), entre los censores. Menos mal que hay periodistas ávidos de ocupar su puesto en cualquier momento, como el redactor de la Revista Oficial Nintendo británica que ha pedido el boicot al juego porque "denigra a la mujer" y perjudica a la industria en general. Como diría George R.R. Martin, nos escandalizamos más por ver una escena sexual que a un tío clávandole un hacha a otro en el cráneo.

Vaya concluyendo, señora

No podemos cerrar este especial sin brindar un cálido homenaje al señor Leland Yee, senador demócrata del estado de California, famoso por su incansable cruzada contra videojuegos "violentos", que proponía una ley para prohibirlos por su perniciosa influencia para la sociedad, un paradójico ejemplo de la doble moral que suele subyacer bajo la máscara de los moralistas más extremos. ¿Que por qué? Posad el cursor sobre la imagen para ver una foto más actual del senador...

"Mirad lo que me acabo de pillar en el Game. Os los vendo por una AK-47."

En efecto, el señor Yee fue arrestado por el FBI hace apenas dos semanas por tráfico de armas, junto a otros seis delitos como corrupción y soborno. Por suerte, quienes nos siguen tratando como a una industria clandestina son los que realmente están pasando a la clandestinidad, y Leland es sólo el ejemplo más visible, en este caso, entre rejas. Un saludo de parte de todos los jugadores libres, senador. Nosotros seguiremos dándole al GTA V desde este lado de su celda.

Como traca final de este canto a la libertad y como recompensa por llegar hasta aquí, os mostramos una imagen de SAMUS ARAN EN BOLAS y SIN CENSURA. Ya sabéis cómo va esto: cursor en la imagen para ver la foto del pecado, siempre y cuando estéis en presencia de un adúltero. Sin otro particular, nos vemos la semana (santa) que viene, chistenderos. Quién sabe, quizá recibáis la visita de algún conejito... de los que no requieren censura, ¡malpensados!

Os lo advertimos. El Club C nunca bromea.


¿Eh? ¿Qué hacéis aquí todavía? ¡Si ya nos hemos despedido! Esto no es una película de Marvel, aquí no hay sopresas después de los créditos. Bueno, vale, hoy sí, pero sólo para socios VIP. Y es que no podemos cerrar un reportaje sobre la nociva influencia de los videojuegos en la juventud sin recurrir a un documento histórico: el vídeo para el que nació el Club Chistendo, y puede de Hobby Consolas, y puede que Internet. Un clásico que muchos de vosotros sabréis recitar de memoria, pero que vale la pena rememorar como homenaje a todos aquellos señores que nos cortaron una escena, pixelaron un pecho u ocultaron lo que ellos disfrutaron al calor de su chimenea.

Con todos vosotros, el sujeto y predicador Josué Yrion, azote espiritual de LOS NINTENDOS del demonio. Disfrutad de esta joya del humor involuntario.

Por cosas como ésta, merece la pena vivir.


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