Reportaje

Club Chistendo: Sexo y sexismo y viceversa

Por Gustavo Acero
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Imaginad que sólo podéis elegir una opción para toda la vida: sexo o videojuegos, ¿con qué os quedaríais? Por suerte, algunos desarrolladores menos maquiavélicos que el Club Chistendo tuvieron el detalle de ofrecernos ambas opciones por el precio de una: juegos protagonizados por chicas imposibles, diseñadas para deleitar al homo erectus mientras el homo sapiens buscaba un mensaje más profundo detrás de sus minúsculas telas. Averigüemos cuál de los dos salió ganando en un artículo ligero, pero de ropa.

Decía Nietzsche que el sexo es una trampa de la naturaleza para no extinguirse, aunque si ahora mismo levantase la cabeza y se comprase una consola, quizá lo calificaría como una trampa de la industria para vender videojuegos o cualquier otro producto que se "precie", o sea, que se venda. Por ello, hoy nos hemos propuesto analizar a las protagonistas más "sexualizadas" de las consolas y abordar un tema tan complejo como interesante¿se ha superado el machismo en los videojuegos? ¿Estamos los jugadores más calientes que un balonazo en la oreja? ¿Presentan juegos como Bayonetta una visión cosificada de la mujer o el verdadero sexismo lo practican quienes sólo se fijan en el dedo cuando les señalan a la luna? Y perdón por lo del dedo, no iba con segundas. Sacamos la lupa de aumento de pecho para separar lo sexy de lo sexista en lo que a mujeres pixeladas se refiere, y eso que no las hemos pixelado.

 

¿Tiran más 2 "Bayonettas" que Bayonetta 2?

Juego: Bayonetta 2

Consola y año: Wii U, 2014
¿Sexy o sexista?: Sexy para todos menos uno

 

Abrimos debate con la verdadera instigadora de este artí-culo el mismo día en que publicamos nuestro explosivo análisis de Bayonetta 2No es broma, explosiona al abrirlo, estamos intentando arreglar el problema. El incorregible ideólogo de la corta saga, Hideki Kamiya, decidió despedirse de su larga melena -la de la bruja, no la suya- para envolver su cuerpo de polémica desde el anuncio de la exclusividad total para Wii U (si aún no te has enterado, "ask your mom") hasta la publicación de los análisis norteamericanos, a pocos días de su lanzamiento occidental: 24 de octubre en España, dos días menos en Game. Y es precisamente una de esas reviews la que ha reabierto el melón que hoy nos pre/ocupa, o los melones, si nos fijamos en lo mismo que su autor.

 

 

Mientras la gran mayoría de medios lo ha encumbrado como uno de los juegos más sólidos de la generación, a cierto portal de nombre poligonero le ha parecido uno de los más sórdidos de la degeneración. Sus argumentos se resumen en la "exagerada hipersexualización", el innecesario exhibicionismo y la flagrante lascivia de la bruja, que trunca la experiencia con "planos de cámara gratuitos de culos y tetas", tal cual. El analista firmante del texto, Arthur Gies (Padre Arturo, para los feligreses), parece ignorar que esa fantasía hiperbólica y desproporcionada es la que precisamente da sentido al personaje: una mujer dominante, autosuficiente y orgullosa de su extrema sexualidad, que utiliza su cuerpo como arma y no como cebo para que algún macho ibérico como los de 8 Apellidos Patrios la defienda de los ángeles y demonios a los que ella solita se merienda.

 

En otras palabrerías, la heroína diseñada por la japonesa Mari Shimazaki es una diosa en sí misma, una sublimación de la sensualidad femenina concebida no como culo sino como vehí-culo para dominar su entorno y no para ser dominada. Como personaje, Bayonetta es el paradigma de la liberación total de la mujer en un mundo tradicionalmente masculino, y quizá sea eso lo que le ha ofendido tanto al Padre Gies, más acostumbrado a las chicas dóciles y calladitas de la web porno Suicide Girls de la que es miembro viril, a las que no parece criticar por su "innecesaria hipersexualización" como sí hace en su review, "for the views". No se me ocurre mejor momento para insertar la espectacular intro de Bayonetta 2 como mejor respuesta a la hipocresía de ciertos periodistas de videojuegos, que deberían practicar más el sexo y menos el sexismo. Procede, querida Bayo:



En este caso concreto, penalizar a un juego como Bayonetta 2 por su desmedida sexualidad sería coherente si se aplicase el mismo criterio a juegos no menos "sexualizados" como GTA, pero el anal-listo de Polygon parece más preocupado por los encantos de la bruja que por sus encantamientos, su sistema de combate o la calidad técnica y artística del juego. Su nota de castigo: un 7,5 para un juego que lleva una media de 91 en Metacritic. Lo llamativo no es la nota en sí, sino el notas que se la ha cascado (la puntuación) esgrimiendo unos argumentos más propios de Ned Flanders perdido en un sex shop que de un medio del siglo XXI conocido por penalizar otras "japonesadas" como Killer is Dead por los mismos excesos que aplaude si el estudio se llama RockstarViva el doble (t)rasero.

Samus Aran: De la arma dura a los tacones

Juego: Metroid: Other M

Consola y año: Wii, 2010

¿Sexy o sexista?: Sexista para más de uno

 

 

Si hay una chica que ha sufrido un cambio radical de personalidad en los últimos años, esa es, sin duda, Doña Letiz... perdón, Samus Aran. Aunque me duela reconocerlo como amante (más quisiera) del personaje, la tímida evolución de la cazarrecompensas intergaláctica ha sido inversa a la de la mayoría de sus compañeras. Su personaje del Metroid de NES en 1986 era una especie de Teniente Ripley independiente, indómita y capaz de destruir planetas enteros con su brazo de cañón -en los dos sentidos-, sin necesidad de desvelar su sexo hasta el final del juego, cuando se despojaba de su armadura a través de un cliffhanger histórico que puso a prueba los prejuicios del jugador, acostumbrado a controlar protagonistas masculinos y salvar frágiles princesas. Ver a Samus (¡retrospoiler!) rompiendo su cárcel de metal fue una brillante manera de empezar a normalizar el papel de la mujer en los videojuegos, un logro sobre el que se siguió trabajando en los sucesivos capítulos de la saga (algo menos en Metroid Fusion) hasta que, de pronto, todo se fue al garete en Metroid: Other M.

 


 

La implacable cazadora se convirtió, de la noche a la mañana, en una mojigata sumisa, vulnerable e incapaz de tomar decisiones por sí misma sin la autorización de su superior Adam Malkovich, una extraña fusión entre comandante y padre (o sea, un compadre) al que obedecía sin rechistar incluso cuando la orden ponía en serio peligro su vida. "¡Pero tonta-lava (con 'v'), que te estás chamuscando viva, usa el Traje Climático y dile al tío ese que le den por chulo!", pensábamos los más puristas. A esa total falta de iniciativa supeditada a la autoridad masculina se sumaban los ataques de pánico que sufría al enfrentarse al dragón Ridley, al que se había cargado siete veces sin pestañear en juegos anteriores, o su obsesión maternalista provocada por el llanto de un pequeño Metroide al que llama "El Bebé", por quien siente la imperiosa necesidad de atender, cuidar y amamantar cual loba a Rómulo y Remo, "como toda buena mujer en edad fértil", debieron de pensar los guionistas. ¡Esa no era Samus, carbones!

 

Tal fue la decepción de numerosos fans y medios ante esta reinvención del mito, que el Team Ninja le echó todas las culpas al productor de la saga, Yoshio Sakamoto, cuyas dotes como escritor dejaban bastante que desear. Lo más inquietante es pensar que la saga se vino abajo cuando Samus abrió la boca, ya que fue el primer juego en el que tuvo voz propia, así que mejor dejamos a Link calladito y recordamos al citado Bebé Metroide en este vídeo. ¡Si es que dan ganas de adoptarlo, llevarlo al cole todos los días y darle el bocata a la salida!

 

 

Oye, qué graficazos tenía el Other M, ¿¡no!? Antes de pasar al siguiente caso, es inevitable hablar del último paso en la evolución de Samus en el plano físico, menos plano que nunca: la Samus Zero de Super Smash Bros Wii U / 3DS ha experimentado un considerable aumento de su "atribustos" y su culamen (ahora que la RAE ha aceptado la palabra), aunque Sakurai parece haberla concebido más bien como la "amigovia" (en serio, RAE, parad ya) que todo jugador desearía tener. Lo más impactante son esos taconazos que le han calzado, comprados en el mismo Bershka de Bayonetta y pintados con un subrayador fluorescente de los que se usan para destacar lo importante en los apuntes de clase, o sea, todo. Al menos, le elevan el Tallon 4 pulgadas o más para clavar sus ataques aéreos mejor que nunca, mientras estira las piernas más largas de su carrera (sin carreras en las medias) y luce más curvas que la Senda Arcoiris. Estos ajustes estéticos dan forma a la chica más sexy de todo el elenco, con permiso de Palutena y Kirby, que va en pelota picada, aunque hay quien podría detectar tintes sexistas en la gratuidad de plantarle un calzado que nunca había necesitado para reivindicar su femineidad. Por cierto, si dices "Samus" muchas veces seguidas, sale la mejor palabra para definir al personaje.

Lara Croft: La arqueóloga que se volvió arquera

Juego: Tomb Raider

Consola y año: PSX1996 / PS3, Xbox 360, 2013

Sexy o sexista: Fifty-fifty

 

 

A ver cómo hablo de Lara Croft sin caer en el tópico de "la arqueóloga más famosa de los videojuegos". Mierda, lo acabo de hacer. En fin, la señorita Croft representa el caso contrario al de Samus: lejos de esconder sus sugerentes proporciones tras un armazón, Lara presentaba la figura más estereotipada de "mujer perfecta" para los púberes de los noventa hasta hoy (de qué radio me sonará ese eslogan): los labios de Angelina Jolie, las "bufacas" de Pamela Anderson, la cintura de Bo Derek, las caderas de Alf y las piernas de Sharon Stone. Con estas medidas de escandalera, la sex symbol de imposible silueta que quemó los circuitos de PlayStation en 1996 ha mantenido su cuerpazo de lady pin-up sin demasiadas variaciones hasta transformarse en una chica casi normal hace un año, gracias al reboot de Tomb Raider que nos trajo Square-Enix, donde ya no necesitaba enseñar el ombligo ni el muslamen (en serio, RAE, último aviso) para dejarnos boquiabiertos. Repasemos la evolución física de Lara Croft en los últimos 18 años para comprobar cómo la idealización del mito ha dado paso al realismo más terrenal, y no sólo por cuestiones poligonales. ¿Cuál es el diseño que más os seduce? No vale responder "todos menos la pequeñaja".

 


 

Aunque su belleza nunca ha estado reñida con su inteligencia para explorar ruinas ancestrales, resolver todo tipo de puzles y enfrentarse a las bestias más salvajes, su reciente cambio de look ha traído consigo una debilitación del personaje similar a la de Samus en Other M: Lara se convierte en un mar de lágrimas cuando se enfrenta a determinadas situaciones traumáticas, y vale que el juego narre el origen de la saga, pero si Frank de la Jungla se hubiese echado a llorar cada vez que se ha encontrado una serpiente en el váter, habría muerto de deshidratación al tercer capítulo.

 

Es decir, ¿por qué no vemos esa tendencia lacrimógena en los orígenes de Nathan DrakeGordon Freeman o Indiana Jones? Pues porque en los videojuegos, al igual que en el cine, los hombres no lloran. Pero las chicas sí. Ya lo decía el título de aquella novela de Jane Austen: Sexismo y sensibilidad. O algo por el estilo. Veámoslo más claramente en la escena más polémica del último Tomb Raider, donde Croft sufre un ataque de histeria con amago de vomitona tras cargarse a un agresor sexual de un tiro en la mollera. ¿Os imagináis la misma reacción en un personaje masculino de Call of Duty? Lo echarían del ejército de un plumazo; el que le atribuiría su comandante.

 


Dead or Alive: Señoras que van a la playa en pelotas... de voley

Juego: Dead or Alive Paradise

Consola y año: PSP, 2010

Sexy o sexista: Un 100% de cada

 

 

Aunque parezca el juego más machista de todos los tiempos, Dead or Alive lo es. Pero su erotismo parece algo más "inocente" que en otros casos, ya que, al menos, muestra lo que ofrece desde la propia carátula: chicas en bikini jugando al voley playa, como el Ibiza Mix o los informativos de cualquier fin de semana anticiclónico. Aunque la saga de Tecmo y el Team Ninja empezó como un juego de lucha en 1996, sus chicas se tomaron unas vacaciones a lo Gandía Shore en varios spin-offs como el primer Dead or Alive: Xtreme Beach Voleyball para 'XXX' Box, seguido del remake Dead or Alive Paradise para PSP, donde nos encontramos una isla repleta de féminas esculturales a las que agasajar con sugerentes tops, complementos playeros y toda suerte de regalos, mientras asistíamos a un libidinoso bailoteo de pechos vivos y nalgas más grandes que sus balones de voley. Prestad atención a las huellas de dos manazas sobre las copas del top de esta muchacha. Ahí, dejando volar la imaginación.

 

 

Pero no todo Occidente recibe esta visión materialista del sexo con los mismos ojos rasgados de los japoneses: para que os hagáis una idea del revuelo que montó Dead or Alive Paradise en su día, la propia ESRB (los que califican los juegos por edades) lo definió como una "visión grotesca y distorsionada de los verdaderos deseos de las mujeres, reducidos a unas vacaciones pagadas en un resort tropical". En efecto, eso también lo queremos los hombres. Además, el citado organismo advirtió a los padres del "espeluznante voyeurismo" del juego, por el que llegó a llevarse un cero por parte de algunos medios que lo tacharon de "patético". El vídeo que vais a ver pertenece a la intro de Dead or Alive Xtreme 2, pero no miréis si no sois participantes de Adán y Eva, el reality ese de nudistas salidos, por favor.

 

 

A pesar de todo, las feroces críticas no parecieron preocupar lo más mínimo a su director de arte, Yasushi Nakamura, pues en una delirante entrevista afirmó que "si algún jugador se había masturbado jugando a Dead or Alive Paradise, el Team Ninja podría considerarlo un triunfo". Como empecemos a implementar este método de análisis en el sector, no vuelvo a comprar una revista impresa sin guantes. Y os recomiendo que hagáis lo mismo.

Madison Paige: El club de la "ducha"

Juego: Heavy Rain

Consola y año: PS32010 

Sexy o sexista: Sexista

 


 

Chicas del mundo: no os duchéis. No sólo ahorraréis agua, sino muerte. Si hay un tópico extendido en las películas de suspense o terror y en aventuras gráficas como Heavy Rain, es que salir de la ducha sin un hombre en casa es sinónimo de acabar en Urgencias, como mínimo. David Cage, director del "juegaso" de Quantic Dream, contrató a una modelo inglesa llamada Jacqui Ainsley para reproducir los movimientos del personaje Madison Paige, una periodista con problemas de insomnio que se acaba viendo involucrada en la trama del Asesino del Origami tras conocer al "prota" Ethan Mars. Para amortizar el viaje de la modelo, Cage y sus guionistas se sacaron de la manga (o de algún manga que estarían leyendo) varias escenas de corte erótico destinadas únicamente a lucir la anatomía de Madison, entre ellas, una sesión de ducha que termina, cómo no, en un violento asalto de dos encapuchados dispuestos a matarla a cuchillazo límpido. Aquí la escena de la ducha, y aquí la del asalto.

 

Si os parece que el aseo personal de Madison aporta poco a la trama, esperad a conocer la resolución del tenso enfrentamiento (spoiler): ¡todo era una pesadilla de Antonio Resines! O sea, que resulta totalmente prescindible en el contexto narrativo de la historia, a menos que queramos presenciar la típica escena de violencia sexualizada que tanto lo peta en las series de época y TV movies con títulos como "Atrapada", "El enemigo en casa" o "Pánico en la ducha". Pero aún hay más: otra de las escenas protagonizadas por Madison Paige incluyen un striptease a lo Saints Row que además acaba con "aires" de decepción, y en seguida sabréis a qué viene el entrecomillado. Esta chica sí que es letal y no las de Soul Calibur.

 

Peach: La princesa consorte -y con suerte- del reino

Juego: Super Mario Bros

Consola y año: NES, 1985

¿Sexy o sexista?: Sexista hasta decir basta

 

La princesa Toadstool podría considerarse la primera Princesa Disney de los videojuegos, con todo lo que ello conlleva: a excepción de Super Mario Bros 2Super Mario Land y Super Mario 3D World, Peach lleva 29 años acomodada en el papel de damisela desvalida eternamente rescatada por su hombre (que encima porta bigote como máxima manifestación física de la testosterona), pero lo más grave y denigrante para la mujer es que lleve 29 años dejándose secuestrar por una tortuga gigante, en vez de soltarla en el estanque de la Estación de Atocha sin que te vean los seguratas, como hacemos todos. Peach es la viva imagen de la cosificación del rol femenino como meta y recompensa por un trabajo sucio que a ella se le niega, si obviamos el título Super Princess Peach, donde se ponía a llorar para regar plantas trepadoras y así poder avanzar en su dulcificada aventura. En lugar de tomar las riendas de su propia salvación, la frágil infanta cede las llaves de su libertad al macho alfa, mientras le prepara una tarta en las cocinas del castillo (Super Mario 64). Esta trasnochada filosofía de vida se resume con maestría en la siguiente obra que pasamos a traducir: "Primero consigues el dinero, después el poder y, por último, las mujeres". La lógica de todo Mario... y Zelda, si lo pensamos con igual detenimiento.

 

 

Tranquilos, estaba emulando la línea editorial de Sor Polygon. Como era de esperar, este último párrafo es más falso que los monos de Jumanji, pero sirve para comprobar que todo personaje femenino de videojuego puede tacharse de sexista con argumentos absurdos y pedantes como los del castigador de Bayonetta, aunque también existe una tercera opción: dedicar el poco tiempo que tenemos a disfrutar de los videojuegos en vez de escandalizarnos por las piernas de una bruja, los tacones de una cazarrecompensas o el bikini de una jugadora de voley. En su lugar, quizá debamos centrar todos esos esfuerzos reivindicativos en luchar contra el sexismo que nos rodea en el mundo real, que no es la sombra de lo que jugamos, leemos o vemos en el cine, sino lo que la proyecta en todos esos soportes.


Y antes de echar el cierre por esta semana, hagámonos una última pregunta: ¿cuánto debería costar una entrada de la 
Madrid Games Week para que el año que viene pongan una puñetera moqueta? Lo de ese suelo desnudo sí que es pornográfico, y no lo de estas damiselas. En fin, me voy a ir vistiendo, que la semana que viene toca un especial que os va a poner los bellos de punta, y los feos también. Sólo daré una pista: os vamos a dar calabazas...

 

 


 

Me gustaría aprovechar este rincón que nadie lee para expresar mi más sincero agradecimiento a todos los chistenderos que os acercasteis al stand de Axel Springer este fin de semana para mostrar vuestro apoyo, cariño y fidelidad a esta humilde sección y a Hobby Consolas en general. Vosotros sabéis quiénes sois porque lo pone en vuestro DNI. Gracias a todos, de contenedor de corazón. Y cuidado al salir de la ducha, que las carga el diablo.

 


  

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