Reportaje

Dark Souls será una digna continuación

Por Óscar Díaz
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Hemos tenido oportunidad de jugar a Dark Souls. Sí, nos hemos atrevido con uno de esos títulos que llegan precedidos de cierto aire de dificultad extrema. Pero, tranquilos, que todo se puede superar, con algo de paciencia y muchas ganas. Tantas como las que tenemos de que el llamado heredero de Demon's Souls llegue a las tiendas.

   

Lo que nos vamos a encontrar, a partir del 7 de octubre en Europa y el 4 en Estados Unidos, es una nueva aventura, bastante larga. A lo largo de unas setenta horas, según nos han prometido, tendremos que pensar la forma de acabar con nuestros enemigos, dominar el arte de la espada y resolver algunas pruebas que nos pondrán de los nervios. Nos toparemos con un mundo extenso, donde la dificultad también será un ingrediente destacable.

Grande y con más rol que Demon's Souls

La libertad, con un mapeado variado, nos llevará a zonas en las que tendremos subidas interminables hasta lo más alto de las fortalezas. Los bosques ocultarán multitud de secretos y los pasadizos húmedos estarán llenos de criaturas que intentarán sorprendernos. El inframundo tampoco faltará a la cita y ahí veremos hasta dónde alcanza la imaginación en FROM Software. Las trampas, los pasajes estrechos y un control depurado frente a Demon's Souls nos pondrán a prueba con caídas realmente dolorosas. Todo un reto para los veteranos y una prueba de fuego para quien llegue de nuevas a Dark Souls.

Precisamente, las experiencias de los jugadores serán una constante durante cada partida. Podremos dejar mensajes a nuestros amigos, de forma que tengan una pista para enfrentarse a algún enemigo o trampa. Leerlos o seguir solos hacia lo desconocido será cosa nuestra. Por el contrario, también daremos con trampas puestas por otros usuarios, online, con lo que no siempre será buena idea fiarse. Los objetos, zonas descubiertas, fuegos de campamento y, en general, experiencias vividas serán parte del legado que podremos dejar a quien venga después. Incluso podemos coincidir con otros tres jugadores, en el mismo mundo, para colaborar o enfrentarnos a ellos. Se trata, pues, de un curioso estilo de multijugador que añade bastantes ingredientes a lo típico, entablar combates mano a mano.

Los enemigos finales, por ahora, se han mostrado con cuentagotas. Aunque creamos que ya conocemos buena parte del plantel, tanto el tamaño como la dificultad prometen ser enormes. Toda ayuda, incluido el típico sistema de prueba y error, será bienvenida para superar a las bestias más duras. En este sentido, el apartado online nos será de utilidad, sobre todo nuestros amigos, con los que seguramente tendremos ganas de contar para superar ciertos momentos críticos.

Sí, veremos clases en Dark Souls

En cuanto a las clases, la intención de los desarrolladores es que cualquiera se sienta identificado con sus personajes. De ahí que nos encontremos con gran libertad para adquirir habilidades y conseguir algo a nuestro gusto. Durante el pasado E3 2011 vimos perfiles predefinidos que dejaban adivinar qué podemos esperar en el juego final. Pero estos se limitaban a seis, soldado, caballero, mago, adinino, Solaire de Astora y caballero oscuro, de los diez que han comentado desde Namco Bandai. También pudimos comprobar el aspecto de alguno de nuestros acompañantes, que a modo de mascotas, nos echarán una mano en el modo historia.

Las armas se han duplicado desde Demon's Souls, con más opciones para modificarlas y todo un arsenal que nos hará disfrutar de un estilo muy personal. A una o dos manos, nos encontraremos muchas armas por el camino y podremos cambiar entre ellas en pleno combate. Es un apartado que se une a las opciones dedicadas a crear una aventura a medida de cada jugador y que, realmente, parece haberse convertido en el objetivo principal de FROM Software con Dark Souls. Eso sí, quedan patentes las tres bases del juego: acero, rol y exploración, que no distan mucho de lo que ya vimos en su antecesor no oficial. Sólo queda esperar un poco más, para ver qué orden de importancia tienen en el juego.

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