Reportaje

Dishonored: los Combates del juego

Por Paco Delgado
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Cuando tienes un juego como Dishonored en el que puedes experimentar con total libertad, existen multitud de opciones con las que trabajar y te puedes crear un estilo propio, ¿cómo consigues disfrutar plenamente de todas las posibilidades que te ofrece, sin limitarte a ir a lo más sencillo, acomodándote en dos o tres opciones básicas?

Ese es el trabajo y el desafío de Arkane con Dishonored: motivarte a disfrutar de un juego inmenso y a descubrir un enorme abánico de posibilidades.

Más allá del cuerpo a cuerpo

Diseñar un juego donde el combate no se ciñera a un enfrentamiento directo se ha considerado el primer objetivo del desarrollo de Dishonored. El juego se ajusta, afina y equilibra constantemente, reaccionando a cada paso que darás como jugador. Y aunque siempre te dará la posibilidad de jugarlo así, nunca –o casi– potenciará el enfrentamiento directo con los enemigos.

Tan es así, que Colantonio comenta que aunque existe una estrategia básica de juego en Dishonored –usar el sigilo, utilizar el entorno, asesinar con discreción, avanzar– existirán opciones más sutiles para condicionar todo el desarrollo de la acción. ¿Será mejor eliminar a algunos personajes o dejarlos vivir? ¿Deberás usar la Plaga en tu favor, manejarte con brutalidad, asesinar de forma quirúrgica y precisa? Las posibilidades serán muchas y sólo tú decidirás qué hacer. Y eso afectará el nivel de Caos del mundo, un concepto en el que abundaremos mañana.

No te quedes en la solución más sencilla

La flexibilidad, la libertad de movimientos y acción, las decisiones… todo eso forma parte del entramado del diseño de Dishonored, pero es difícil –todos lo hacemos en todos los juegos– no acomodarse. Siempre tenemos un arma preferida. O un hechizo preferido. O nos gusta utilizar la misma táctica que sabemos que siempre funciona. ¿Cómo te dará Arkane algo más para disfrutar de Dishonored de otra manera?

Harvey Smith habla del coste para el diseñador en su trabajo en Dishonored y, en este sentido, y de la economía con que se maneja el jugador de forma habitual. Cualquier jugador en cualquier juego. Las opciones que maneja Dishonored en este sentido no son pocas: armas demoledoras, como el Spring Razor, un aparato capaz de hacer filetes –¡literalmente!– a tus enemigos; habilidades tácticas, como el sigilo, el uso de las sombras, el entorno y sus posibilidades, el sonido –¡el sonido que puede alertar a los enemigos!– y, por supuesto, tus decisiones… y tus poderes sobrenaturales.

Recuerda que en Dishonored, Corvo será un personaje casi legendario en Dunwall y no sin razón. Algunos poderes de Corvo irán de lo más mágico, como la Posesión –de enemigos humanos… ¡o animales como las ratas!–, que le permitirá moverse de forma disimulada por el entorno asumiendo la envoltura carnal de otro ser, hasta otros más sofisticados, como ralentizar el tiempo, lo que le permitirá masacrar a sus enemigos sin que puedan reaccionar, o huir si se ve rodeado por un excesivo número de personajes; o también podrá transportarse de un punto a otro de la escena en un parpadeo –Blink–, pudiendo incluso aparecer justo detrás de su enemigo. O subirse en lo alto de una lámpara de techo. O escapar por una ventana mientras sus perseguidores se preguntan dónde está…

La IA, los límites de Corvo y la herencia de Arkane

Si ayer hablamos de los posibles excesos de Corvo en Dishonored como personaje y la limitación que le impondría la IA, esto se traduce en la descripción del combate por Colantonio: la IA será brutal en Dishonored y nunca te recomendarán usar el enfrentamiento directo como táctica básica. Será, sencillamente, la manera más rápida de morir.

Dishonored será un juego donde casi nada estará fijado. Ni los diálogos de muchos personajes, ni su reacción ante ti, ni el modo en que la IA usará el entorno frente a Corvo en combate. Y, claro, tú también te podrás aprovechar de ello. ¿Cumplirás misiones secundarias? ¿Espiarás a los personajes para oír lo que hablen y abrir nuevos caminos a explorar? ¿Usarás el sigilo, los poderes sobrenaturales, las armas, poseerás a tus enemigos?

En el combate de Dishonored también podrás descubrir guiños a los jugadores más veteranos y conocedores de los títulos de Arkane, como Dark Messiah. El Adrenaline Kill de Dishonored, por ejemplo, te sonará del juego ambientado en el universo Might & Magic: el tiempo se ralentiza y todo transcurre a cámara lenta mientras realizas un movimiento de ejecución de tu enemigo, brutal y explícito: cabezas cortadas, el Spring Razor haciendo trizas a tus rivales…

Sí, Dishonored no es un juego de combate, pero sí de Acción, donde todo será posible. Incluso, que tú mismo compliques tu existencia gracias al Sistema de Caos. Pero eso lo veremos mañana.

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