Reportaje

E3 2016 - Avance de Watch Dogs 2

Por David Martínez
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Watch Dogs 2 hackea el E3 2016 para demostrar que puede llegar mucho más allá de lo que nos mostró el primer juego. ¡Todo tiene más vida en San Francisco!

Ubisoft quiere recuperar el trono del hype con Watch Dogs 2, que ha tenido mucho protagonismo durante su conferencia del E3 2016. Así pues, no hemos querido perder la ocasión de probar una demo, tanto en modo individual como en cooperativo, mientras un miembro de Ubi respondía a nuestars preguntas. Eso sí, no han querido contarnos nada ni del argumento, ni del papel que juega DedSec en la trama, pero si del modo en el que se estructuran las misiones: en lugar de misiones largas, con fases de conducción, infiltración y disparo (así era el primer Watch Dogs), en esta ocasión los objetivos son más variados y las misiones, más rápidas.

 

Lo primero que hemos probado es el sistema para hackear los elementos del escenario: un cursor nos indica qué sistemas podemos intervenir (desde las cámaras de seguridad hasta los teléfonos móviles o los coches) y al mantener pulsado el botón hack podemos acceder a diferentes opciones. Por ejemplo, podemos hacer que un generador haga ruido para atraer la atención de un guardia, apagarlo o hacer que estalle. Si nos encontramos en una persecución o en medio de un tiroteo, basta con pulsar el botón una sola vez y se activa el hackeo "por defecto".

Después, hemos pasado a la fase de exploración. Tal y como se veía venir, los drones jugarán un papel importante. Nuestro protagonista contará con dos, un quadcóptero volador y un dron de tierra. Con ellos, podremos explorar la zona y marcar los puntos de interés. Sí, también podremos hackear circuitos desde los propios drones. Con estas nuevas mecánicas aprendidas, hemos "tomado prestado" un vehículo para comenzar nuestra misión.

Una ciudad con otro aire

La conducción es diferente a la del primer juego. nos ha parecido más exigente, pero también más realista. Los coches son más pesados, pero hay que tener en cuenta que las calles de San Francisco (la nueva ciudad del juego) son más anchas, así que podemos decir que la conducción está compensada. Y hablando de San Farncisco, nuestro "terreno de juego" es más amplio que en el anterior Watch Dogs: abarca la propia ciudad, Oakland, Marin County y, cómo no, la prisión de Alcatraz.

 

Si no queremos conducir, todas las tiendas del juego actúan como puntos de viaje rápido. Además, ojo a esto: todo el mapa estará abierto desde el principio. A la hora de afrontar las misiones, podremos optar por usar el sigilo, la fuerza (con el sencillo desarollo de disparos con coberturas al que ya estamos acostumbrados) o hackear cámaras y sistemas de seguridad para que nos ayuden. Por cierto, ya no hay que superar minijuegos para hackear los dispositivos, a menos que se trate de algunos gadgets especiales de alta seguridad.

 

Después de cumplir una misión, que consistía en obtener información de un ordenador portátil, custodiado por centinelas y perros guardianes, hemos podido jugar otra inserción en modo multijugador cooperativo.

Watch Dogs 2 no se interrumpe cuando entra en escena el segundo jugador. Para seleccionar misión, basta con desplegar el smartphone y que ambos acepten. El desarrollo es igual que el de las misiones para un jugador pero no afectan a la historia, sino que tendremos objetivos independientes para disfrutar por nuestra cuenta.

 

Tras probar esta sesión con Watch Dogs 2, hemos notado una mejora visual respecto al juego anterior y, esto es importante, una ciudad más viva y colorida. Una de als críticas del primer juego fue qu no parecía tan "real" como se nos prometió, pero parece que esa sensación si es más acertada en la secuela. Las animaciones también son más suaves y la interfaz, que señala los objtos que podemos hackear, da una personalidad especial a este sandbox.

¿Tendremos lo prometido en esta ocasión? Lo descubriremos cuando Watch Dogs 2 se ponga a la venta el próximo 15 de noviembre.

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