Reportaje

Los Mejores Cómics: Joker y Lex Luthor, de Azzarello

Por Jesús Delgado
-

Joker y Lex Luthor, las obras hermanas de Brian Azzarello y de Lee Bermejo, se dan un paseíto por Los Mejores Cómics. ¿Queréis descubrir cómo el guionista de 100 Balas llegó a lo más alto en el género de los superhéroes?

Hoy, en Los Mejores Cómics os traemos una doble reseña. Se trata de dos obras que consagraron a Brian Azzarello y a Lee Bermejo como autores de cómics de superhéroes con DC Comics durante la pasada década: Joker y Lex Luthor:Man of Steel.

En sendas obras el tándem Azzarello/Bermejo se adentran en las vidas de los dos villanos más retorcidos de la casa, los respectivos enemigos de Superman y Batman. Así, con Lex Luthor tenemos un acercamiento al mundo industrial y a las redes que teje el multimillonario científico con el fin de acabar con el Hombre de Acero. Con Joker nos adentramos en el mundo criminal, desde las perspectiva de uno de los matones del Príncipe Payaso del Crimen de Gotham. ¿Estáis listos para embarcaros en un viaje al mismísmo Corazón de las Tinieblas?

Lex Luthor: ¿filántropo o monstruo?

El título de este epígrafe prácticamente define de que va la obra dedicada al villano de Superman. La mayor parte del público está acostumbrado a ver a Lex Luthor como el envidioso enemigo del Hombre de Acero como un ser amargado, carente de moral y escrúpulos... Un gángster moderno, forrado de dinero y con genio y apetito suficiente para conseguir casi cualquier cosa que se proponga. Dicho de otro modo, un sociópata y un depredador sin ataduras ni límtes. Pero, ¿y si hubiera algo más detrás de ese personaje? ¿Y si Lex tuviera también algo que decir?

Precisamente a esa cuestión se refiere este Lex Luthor, publicado originalmente en EEUU como Lex Luthor: Man of Steel en formato de mini-serie de cinco números. Esta obra nos presenta una de las taimadas maquinaciones de Luthor para acabar con su eterno enemigo. Pero no esperéis ni rayos de la muerte, ni kryptonita, ni nada por el estilo. Esta obra se hunde en los farragosos entresijos del crimen empresarial, de las maquinaciones de Luthor como hombre de negocios y científico, que trata de poner a la opinión pública en contra de Superman. ¿Y por qué, si Superman es bueno?

¿Y si no lo fuera? He ahí el quid de la cuestión. Lex Luthor no propone una historia simplista de héroe vs villano, sino un discurso del hombre, con sus recursos, contra el superhombre. En un entorno de claros y oscuros, con montones de oscuros, Lex Luthor desarrolla su punto de vista de que Superman es un monstruo y una amenaza para la raza humana. No desea destruirlo por simple inquina, sino porque su presencia atenta contra el concepto mismo de la humanidad. Esta idea hace que Lex se vea a sí mismo como un filántropo que intenta erradicar una enfermedad del mundo: la dependencia de Superman. Con ello se da la vuelta a la tortilla y nos ayuda a entender mucho mejor al personaje en el mundo postmoderno, alejado del discurso maniqueo clásico de bien contra mal. 

A su vez, el cómic propone otra cuestión subyacente: ¿Y si Luthor se engañara a sí mismo, y si realmente no fuera más que un ansioso de poder, un monstruo que busca justificarse? ¿Y si no trata de liberar a la humanidad, sino cincelarla a su imagen y semejanza y de ahí que Superman sea lo único que se interpone entre él y sus fines? Y esa respuesta, amigos lectores, la dejamos a vuestro juicio una vez lo hayáis leído. No queremos destriparos nada más.

Principalmente, porque aún tenemos que hablar del otro maloso que hoy nos ocupa.  Y ese, creednos, trae cola. 

Joker: El cáncer de Gotham

Joker, a diferencia de la anterior obra, resulta mucho más simplista y sencilla de leer. Azzarello no propone un esfuerzo intelectual para hablarnos de doble moral ni puntos de vista. De hecho, la historia arranca con una idea clara: El Joker como enfermedad de la humanidad, y más particularmente de Gotham City.

A partir de ahí, nos centramos en el narrador de la historia es un tal Jonny Frost (sí, sin H). Frost es un matón del tres al cuarto que se acerca al Joker cuando éste sale de la cárcel y se convierte en un nuevo miembro de la banda, e incluso algo más, su mano derecha. Así, a lo largo del cómic, nosotros, los lectores, nos convertimos en Frost a través de este particular viaje de ida al infierno, abrazando el modo de vida del Joker, pasando de una adoración casi fanática y religiosa a un temor y una naúsea enfermiza, que acompaña al hecho de habernos vuelto prácticamente adictos a él, a su forma de vida y a sus nihilistas actos de destrucción gratuíta.


Recordemos, Joker no es un cómic de Batman. Aunque el Caballero Oscuro aparece y está presente, no es más que el convidado de piedra de esta obra. Su presencia es simbólica, como único remedio para lo que Joker es. No los otros villanos y gángsteres, ni siquiera nosotros como Frost, sino Batman es la única cura terminal para un cáncer destructivo como es el Príncipe Payaso del Crimen. Por tanto, si esperáis una historia de mafia y de detectives, de cine negro al estilo Largo Halloween, estáis muy equivocados con este cómic.

Joker es una historia siniestra, más cerca del gore y del thriller de bajos fondos que una historia sesuda de trama de investigación criminal. Pretende ser un retrato íntimo de la locura de un psicópata como el Joker, visto desde una óptica más cercana al realismo del Batman de Nolan que a la ficción grandilocuente de los videojuegos de Batman Arkham. De ahí que su tono sea especialmente crudo y no se ande por las ramas a la hora de describir los giros más grotescos de uno de de los golpes más sonados del Joker.

Dicho esto, hay que reconocer que este cómic es posiblemente una de las mejores obras centradas en un villano. Si os gusta el personaje y el mundo de Batman, no erraréis con su lectura.

Lee Bermejo, el lápiz prodigioso

No, no vamos a hablar del guionista, Brian Azzarello. De eso ya nos encargamos en otro Los Mejores Cómics, aquel dedicado a 100 Balas. En su lugar, vamos a hablar del dibujante de estos dos cómics, Lee Bermejo.

Lee Bermejo es uno de los lápices más valorados de la pasada década en el mundo del cómic debido a su estilo hiperrealista. Comenzó a finales de los 90 en el sello de DC Comics conocido como Wildstorm, ya desaparecido. Su primer trabajo, de hecho, fue para la serie Gen 13. Pero no sería hasta 2001 que coincidiría con Brian Azzarello en 100 Balas durante el número 26 de la serie. Les debió de ir muy bien en tan fugaz encuentro, porque no sería la última vez en repetir juntos un cómic.

En 2002 saldría su primer trabajo conjunto: Batman: Fuego Cruzado. Su asociación continuaría en 2005 cuando el dúo lanzara la mini-serie Lex Luthor: Man of Steel y en 2008 con la novela gráfica Joker, dos obras que hoy nos ocupan. 

Por supuesto, Bermejo ha volado también en solitario. Realizó cuatro números de la colección Resident Evil: Fire & Ice, así como someros trabajos de portadas. En los últimos años ha trabajado bastante con Batman, destacando su labor como guionista y dibujante en Batman: Noel, el cual ya os reseñamos en 2012.

¿Quién puede leer Joker y Lex Luthor?

Pregunta trampa. De entrada ya os decimos que no son lecturas aptas para pre-adolescentes. No os exageramos. Ni sus tramas ni cómo son contadas son aptas para menores. Ora por ser demasiado complicadas, ora por la violencia explícita que manejan. 

Además, aunque el estilo de Lee Bermejo sigue siendo excepcional (a veces, algo grotesco), no es un tipo de dibujo que fácilmente se adapte al gusto del consumidor de cómic novel. Por lo que hay que tener el ojo un poquito entrenado para sacarle partido.

En cuanto a los conocimientos comiqueros necesarios para leer estos títulos, prácticamente son nulos. Eso sí, es cierto que un lector avezado sacará mucha más chicha a la trama, los lectores novatos no tendrán mucho problema para situar quién es quién en el universo de DC Comics. Además, las  historias en sí están lo suficientemente bien construidas como para que al final la identificación de un villano o de un personaje secundario sea algo realmente poco importante. Las dos historias hablan por sí solas y, creednos, tienen mucho que decir. Por ello, tranquilos, no hay que ser la Wikipedia de Marvel o DC para disfrutarlos. 

¿Cómo y dónde  puedo adquirir estos cómics?

No resulta complicado. Cada uno de estos volúmenes fue en su día editado por Planeta DeAgostini, por lo que es posible encontrar ediciones descatalogadas en tiendas especializadas o en Internet. 

Ahora bien, si queréis ir a lo fácil, ECC Ediciones ha publicado en febrero estos dos cómics en sendos tomos, a un precio de 15,95 euros cada uno. Ambas ediciones son muy chulas y contienen montones de extras y notas de los autores. Pueden encontrarse tanto en librerías de cómics como en grandes superficies: Casa del Libro, El Corte Inglés, FNAC... Por lo tanto, si queréis adentraros en el mundo del mal de DC Comics, lo tenéis más bien fácil.


Otras entregas de Los Mejores Cómics:

¿Cómo, qué no habéis leído aun las otras reseñas de nuestra sección Los Mejores Cómics? ¡Pues muy mal! Ya podéis poneros al día con:


Lecturas recomendadas