Reportaje

Star Wars Legends: Imperio Carmesí - Reseña

Por Jesús Delgado
-

Continuamos nuestro ciclo de Star Wars Legends con Imperio Carmesí, el ciclo de cómics dedicados a la Guardia Carmesí del Emperador Palpantine en el viejo universo Expandido. 

Tras la reseña de Primeras Victorias de Star Wars Legends (el sello dedicado al viejo y descanonizado Universo Expandido de Star Wars), os ofrecemos una nueva reseña dedidaca a este material que durante aproximadamente mantuvo vivo el interés de los fans por La Guerra de las Galaxias. En esta ocasión, vamos más allá de El Retorno del Jedi y de sus secuelas en libro y en cómic, Imperio Oscuro y Herederos del Imperio. La obra que nos ocupa hoy es Imperio Carmesí.

Imperio Carmesí es una trilogía realizada por Mike Richardson y Randy Stradley, con ilustraciones de Paul Gulacy y P. Craig Russel. Esta historia sigue los pasos de Kir Kanos, el último guardia carmesí, quien busca venganza y pretende acabar con todos los implicados en la muerte del Emperador Palpatine. Tanto rebeldes (como Luke Skywalker) como traidores imperiales, que propiciaron la caída del poderoso Lord Sith. A lo largo de tres episodios, publicados entre 1997 y 2012, vemos a Kanos recorrer el camino de la venganza durante los primeros años de la Nueva Repúblico, tratando de encontrar a su vez su lugar en una galaxia que entiende cada vez menos. 

Ahora bien, ante este planteamiento de supuesto de western antiheroíco... ¿qué podemos decir de él? ¿Funciona o es contenido de relleno? ¿Tiene utilidad para el fan o sobra completamente? Os prometemos ser francos al cien por ciento sobre esta cuestión a continuacíón.

El hombre bajo la máscara de guardia

Quizá el mayor valor que se le deba atribuir en primera instancia a Imperio Carmesí es el de que Richardson y Stradley, sus guionistas, hacen algo que jamás se había realizado antes: la personalización de los guardias carmesíes. La primera vez que vemos a éstos es durante El Retorno del Jedi, acompañando a Palpatine, como su guardia de honor.

Diversos manuales del Universo Expandido y juegos de rol señalaban a la Guardia Carmesí como un corps de malas bestias, más cercanos a los marines espaciales de Warhammer 40 K que a los Stormtroopers, cuerpo del que habían sido extraídos sus miembros. Sin embargo, los detalles de su condicionamiento, entrenamiento y formación no se habían revelado hasta entonces. De hecho, en las películas, a pesar de su halo de misterio y soberana marcialidad, no eran más que elementos de fondo testimoniales del poder del Emperador. Valga como ejemplo su aparición puntual en La Venganza de los Sith

En 1997 esto cambió con Crimsom Empire. Richardson y Stradley arrancaban poco después de los eventos de Imperio Oscuro y la muerte del último clon de Palpatine y la desaparición de su Guardia Carmesí. Con este escenario nos presentarban a Kir Kanos, el último superviviente de la purga practicada a su organización. Nos reuníamos con él al principio del camino de su venganza, persiguiendo a Carnor Jax, un guardia renegado y sensible a la Fuerza que había aprovechado la muerte de Palpatine para montar su propia facción imperial. Huelga decir que Kanos no se lo iba a permitir. Este relato, servía a su vez como excusa para conocer el pasado de ambos personajes y profundizar en su periodo de formación y la importancia de la Guardia Carmesí en el Imperio.

De esta manera, este cuerpo de soldados leales se nos mostraba y humanizaba, revelando los detalles de su condicionamiento en el infernal mundo de Yinchorr, en donde los acólitos más débiles eran purgados en favor de los candidatos mas aptos para servir al Emperador. Este giro argumental servía para recordarnos que bajo los cascos rojos había hombres, con una visión propia y no mera carne de cañón, o villanos de opereta, cuyo fin era el de ser aniquiliados por los héroes. ¡Más aún! Se nos revelaba que incluso dentro del Imperio, ese "abominable régimen", había gente honrada, honorable y con principios. Un detalle que las películas nunca exploraban y que el nuevo canon de Disney prefiere no tocar en aras de la simplificación argumental.

Por otro lado, al jugar con el "último de su especie", el cómic de Imperio Carmesí se permitía el lujo de poner a su vez en duda el entrenamiento de Jax y señalar las flaquezas de su condicionamiento, en una búsqueda que se desgasta a medida que avanza, humanizando cada vez a un hombre perdido y sin lazos en la galaxia. Este acercamiento nos regalaba la vista con una historia de evolución, bien construída y argumentada, que más que de redención, hablaba de descubrimiento y madurez. 

Pero la cosa iba más allá, y a lo largo de tres capítulos, seguíamos a Kanos dando cuenta uno por uno de los traidores responsables de la muerte del Emperador, culminándo con su encuentro final con Luke Skywalker, cuyo desenlace no os revelamos. De este modo, también se nos ofrecía un relato ampliado de lo que iba a suceder en el Universo Expandido, y de los cambios que se estaban anunciado ya.  Desgraciadamente, la elocuencia argumental hemos de admtir que pierde fuelle a medida que la trama avanza. Y si bien su primer capítulo es muy brillante, el segundo entretenido, el tercero sencillamente es conclusivo, siendo más bien ramplón.

También se ha de mencionar el trabajo de Paul Gulacy, su dibujante, y el equipo de colororistas y entintandores, entre los que figuran P. Craig Russell, Dave Stewart y el portadista Dave Dorman. La reunión de estos talentos nos brinda uno de las mejores obras visuales del viejo Universo Expandido, con unos diseños de personajes claros, una ilustración bastante resultona (atendiendo al canon de la época) y un uso del color tan rico como apropiado.

En conjunto, podemos considerar que Imperio Carmesí es una de las mejores obras del Viejo Universo Expandido. Y por tanto hemos de recomendarosla a todos vosotros, a pesar de que a día de hoy no se considere canónica. Si picáis con nuestra propuesta, os diremos que Planeta Cómic edita un Omnibus con Imperio Carmesí I y II y un segundo tomo con todo Imperio Carmesí III

Lecturas recomendadas