Reportaje

El Supergrupo: el superretorno... ya lo hemos leído

Por Jesús Delgado
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EDT revive a un viejo mito de los tebeos españoles: El Supergrupo. Los héroes castizos que debutaron en el segundo álbum de Superlópez vuelven a la carga tres décadas después.

En 1979 Jan, creador de Superlópez, comenzó a colaborar con el guionista Francisco Pérez Navarro "Efepé" en la reinvención del personaje para Bruguera. Esta hermosa colaboración dio a luz a 3 de los álbumes más portentosos de la historia del tebeo hispano: Las Aventuras de Superlópez, el Supergrupo y Uno contra todos y todos contra Uno, todos ellos auspiciados por la mente de Efepé, quien concebía la colección como una parodia del género de supertipos.

 

 

Este tono era palpable sobre todo en el segundo y tercer volumen, en los que un elenco de héroes españoles se juntaban con Superlópez para formar el llamado Supergrupo. Al final del tercer tomo, el protagonista abandonaba la agrupación, de la que poco más se supo, salvo por una leve aparición en La semana más larga.

 

Desde 2009, Efepé acariciaba la idea de traerlos de vuelta. Pero eso nos sucedió hasta que en 2012 él y Nacho Fernández (Dragon Fall) decidieron unir fuerzas para resucitarlos. Y he aquí el resultado: El Supergrupo: el superretorno.

 

En esta parodia, editada por EDT en formato álbum, vemos cómo la edad ha pasado factura a la alineación formada por El Capitán Hispania (parodia del Capitán América), el Bruto (La Cosa), La Chica Increíble (Jean Grey y Batgirl), Latas (Iron Man) y el Mago (Dr. Extraño). Y lo cierto es que la cosa no va muy bien. El conjunto sabe que les falta un sexto miembro (cuyo nombre no dicen por problemas de copyright) y que en un mercado saturado por superhéroes, tienen que reinventarse o morir. ¿Lo conseguirán?

 

 

La respuesta a esa pregunta la encontraréis dentro de las 55 páginas de este tomito, editadas a todo color entre cuyas páginas podréis admirar los bocetos de Nacho Fernández, en los que muestra su particular visión de los personajes. Su precio es de 12 euros y sus medidas cuadran perfectamente con los tomos de Asterix y Superlopez de vuestras bibliotecas. Así que no tenéis excusa para no comprarlo.

 

¿Ah? ¿Pero que queréis que os diga que por qué más allá de las medidas? Bueno, venga, va. Por ser vosotros.

Un puente entre el pasado y el futuro

Lo primero: El Supergrupo es un mito del tebeo español. Es como si hablamos de Zipi-Zape, Pafman, Sporty o los Xunguis. Salvo por la salvedad de que nunca tuvieron colección propia. ¿El motivo? Principalmente porque es un cómic escrito por y para geeks. Dicho de otro modo, ha llegado en su momento adecuado.

 

 

Efepé demuestra que, al igual que hace treinta años, domina perfectamente el mundillo del cómic y está al tanto de todas sus continuidades. Esto hace que su texto sea genial, pero desgraciadamente restringido a un público friki. Esto es, vuestra madre no va entender sus gracias. Por lo tanto, su grandeza es a su vez su debilidad y se puede explicar que hasta ahora no haya tenido cabida en el mercado. Pero los geeks y su cultura ya no son algo tan minoritario...

 

A partir de ahí, hay que decir que el guión es fluido, bien hilado, y remezcla los tópicos del cómic original con el sentido del humor actual. Dicho de otro modo: une trompazos a malsalva y castañazos con humor friki, parodias canallas y comentarios tajantes sobre la sociedad del momento. Con ello Efepé tiende un puente tremendo entre los 30 años que separan la última aparición de sus criaturas y la presente obra.

 

 

Quizá la única pega es que si no habéis leído los álbumes originales, ciertos gags no se disfrutan con la misma intensidad y podéis andar un tanto perdidos acerca de la quintaesencia de los personajes y su idiosincrasia. Pero nada que no se supere a menos de mitad de tebeo.

 

Por otra parte, hablemos del trabajo de Nacho Fernández. En primer lugar, hay que agradecerle el hecho de que haya adaptado su estilo pseudo manga al modelo de tebeo español. Aunque en su trazo sucio aún se aventuran las influencias japo de su estilo, el modo en que combina ambas estéticas es muy encomiable y logra dos objetivos que deben ser reconocidos:

 

  1. Acercar a los lectores más jóvenes e inexpertos a este cómic mediante una estética atractiva y facilonga para ellos.
  2. Respetar perfectamente la esencia de los personajes originales, conservando incluso su personalidad, gestos y peculiaridades (la faceta de chacha de Latas, las expresiones faciales del Capi o la pedantería del Mago, por citar algunos). Además, detalle de perro viejo, el modo en que combina personajes completamente coloreados y escenas a todo color con planos monocromos es excelente, ya que recuerda al estilo utilizado en las aventuras originales.

 

 

En definitiva, lo que tenemos en nuestras manos es un cómic que aúna la vieja tradición de la historieta española con la moderna, convirtiéndose en un matrimonio ideal hacia donde las historias sencillas pero entretenidas de factoría nacional deberían ir. Por ello, como ya dijimos en su momento, El Supergrupo es uno de los mejores regalos de reyes que podeís hacer a jóvenes y a mayores. Y si no, un regalo que debéis haceros a vosotros mismos.

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