Ghost Recon Wildlands Gameplay
Reportaje

Tom Clancy's Ghost Recon Wildlands - Gameplay e impresiones

Por Álvaro Alonso
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Hemos jugado a Tom Clancy's Ghost Recon Wildlands, última entrega de esta saga de shooters tácticos que presenta, por primera vez en más de diez años de historia, un gigantesco mundo abierto y el -tan habitual hoy en día- enfoque estilo 'sandbox'. Mientras que los últimos juegos nos han mostrado la cara futurista de los conflictos bélicos, Wildlands supone un regreso a la actualidad y a la ambientación de la primera entrega (lanzada en 2001). Pero esta vez, Bolivia es el campo de batalla de los Ghosts.

El país se ha convertido en el mayor productor de cocaína del mundo gracias al cártel Santa Blanca y, especialmente, a su líder, El Sueño. El gobierno de los Estados Unidos decide entonces enviar a una unidad especial, compuesta por cuatro agentes, para poner fin al narcotráfico. Aprovechando que la segunda temporada de Narcos ha sido un rotundo éxito, y que comparte una temática similar con Ghost Recon Wildlands, las referencias o incluso la jerga que tan de moda ha puesto el personaje de Pablo Escobar, son habituales dentro del juego. Algo que seguro servirá como gancho para los millones de seguidores que cuenta la serie.

A continuación podéis ver 12 minutos de gameplay de Ghost Recon Wildlands capturados durante nuestra sesión de juego.

La aventura se puede jugar tanto en solitario como en compañía de otros tres jugadores a través de Internet. Si jugamos en solitario, tres Ghosts controlados por la I.A. nos acompañan en todo momento, y disponemos de un amplio abanico de órdenes que confieren ese aspecto táctico que siempre ha estado presente en la saga. Esta entrega profundiza al incluir un sistema de habilidades, que podemos ir desbloqueando con los puntos que obtenemos al subir de nivel y recursos que encontraremos repartidos por Bolivia.

La gran mayoría de habilidades están enfocadas a mejorar a nuestro personaje, ampliando el tiempo que puede esprintar, mejorando la estabilidad al disparar... Pero también contamos con un apartado dedicado a las opciones tácticas, permitiéndonos, por ejemplo, aumentar el número de objetivos que podemos ejecutar de forma sincronizada, una acción especialmente útil cuando queremos llevar a cabo una operación haciendo honor al nombre del equipo ('ghosts' o fantasmas).

Porque, dado su carácter sandbox, Ghost Recon Wildlands pone sobre la mesa un buen número de opciones y posibilidades para que resolvamos cada situación de la forma que consideremos apropiada. El sigilo es sin duda la más satisfactoria, y además de las mentadas órdenes tácticas, también contamos con aparejos habituales, como silenciadores o rifles de francotirador, prismáticos y un dron para marcar a los enemigos, o un ataque cuerpo a cuerpo muy eficaz... Tanto, que no vendría mal que revisasen su efectividad en la versión final.

Pero si sois más de pegar una patada en la puerta y llenar la habitación de casquillos, tranquilos, que también es una opción válida. De hecho, los tiroteos están muy cuidados y resultan bastante satisfactorios, debido sobre todo al comportamiento de las armas, que consiguen transmitir el peso y el impacto de los distintos tipos de munición. En muchos casos, incluso es necesario recurrir a virguerías como ajustar el tiro para compensar el arco de descenso de la bala.

Ghost Recon Wildlands

Lo cierto es que la libertad de acción que ofrece Ghost Recon Wildlands es uno de sus puntos fuertes, y tan pronto estamos conduciendo una lancha a través de un río para infiltrarnos en un campamento, como lanzándonos en paracaídas sobre una base enemiga en mitad de la jungla, o robando un tanque y arrasando con todo. A esto hay que unirle también las opciones que presenta el mundo abierto, pudiendo elegir si realizar misiones a plena luz del día (mejor visibilidad, tanto para nosotros como para el enemigo) o bajo el cobijo de las estrellas (contamos con dos modos de visión especial, nocturna y térmica).

Además, el nivel de personalización (en todos los aspectos) es sensacional. A la hora de crear a nuestro Ghost, disponemos de decenas de opciones, destacando la increíble cantidad de tipos de ropa disponible. Las armas no se quedan atrás, y podemos hacer un despiece (de forma literal) para personalizar cada parte, cambiando el color o acoplando accesorios. Y hablando de armas, el arsenal a nuestra disposición no es moco de pavo, y presenta un listado (con los tipos habituales) muy abundante. Eso sí, para conseguir las armas más potentes es necesario explorar el escenario o completar misiones secundarias para conseguir las piezas necesarias.

Ghost Recon Wildlands

El terreno también trae consigo una buena ración de posibilidades, debido a la gran variedad de escenarios que componen la Bolivia virtual de Ghost Recon Wildlands: bosques, desiertos, selvas, montañas nevadas, lagos, aldeas... Es un mundo diverso y visualmente impactante, aunque la parcela técnica presenta altibajos: aspectos como la vegetación, la iluminación sobre distintos tipos de texturas o la distancia de dibujado están a un nivel sorprendente (incluso al utilizar vehículos aéreos, veréis bosques y aldeas a kilómetros de distancia), pero también tiene taras inevitablemente ligadas a los juegos de mundo abierto, como texturas de menor calidad y algo de popping.

También hemos detectado algunas problemillas con las físicas (sobre todo en vehículos) y algunas animaciones que no se comportaban como era debido, pero sus desarrolladores nos han asegurado que son muy conscientes de estos problemas y están trabajando para solucionarlos de cara al lanzamiento. Cabe destacar que toda la sesión de juego se realizó en el modelo base de PlayStation 4.

Otro de los aspectos que más nos han gustado es lo bien ambientado que está el mundo, aspecto donde la fantástica San Francisco de Watch Dogs 2 seguro que ha tenido algo que ver. Cuando nos desplazamos de un lado a otro utilizando medios de transporte terrestres, nos cruzamos con otros vehículos o con NPCs a ambos lados de la carretera. En los pequeños pueblos que hay repartidos por el mapa, también veremos ciudadanos siguiendo distintos patrones de comportamiento, que además reaccionan a nuestras acciones. 

Ghost Recon Wildlands

Y dado que el ecosistema es tan variado, también encontraremos distinta fauna en función de la región donde nos encontremos (aunque todos los animales que vimos eran inofensivos). Para rematar, en muchas misiones la banda sonora no era otra que las canciones que sonaban en los radio cassettes del cártel, un pequeño toque que nos sumerge de lleno en la experiencia (ahora bien, como no os guste el reggaeton o el rap, vais listos).

Se podía decir que Ghost Recon Wildlands es el resultado de unir algunas de las mejores ideas que se han visto en otras franquicias de Ubisoft: tiene un poco The Division, un mucho de Far Cry y un gran componente táctico que funciona a las mil maravillas, tanto en solitario como en compañía. El próximo 7 de marzo comprobaremos el resultado final, pero antes vosotros también podréis saber qué se siente al ser un Ghost gracias a la beta cerrada de Ghost Recon Wildlands para PS4, Xbox One y PC, que estará activa del 3 al 6 de febrero. 

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