Análisis

Análisis con mucho rol de The Last Story

Por Juan Carlos García
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Llega a Wii The Last Story, el juego de rol japonés de Nintendo, que se pone a la cabeza del género en esta generación de consolas. 

Ya llega a nuestras manos The Last Story, uno de los juegos más esperados por los nintenderos. Desde su anuncio, levantó grandes expectativas debido en gran parte a los imponentes nombres que tiene detrás: el creador Hironobu Sakaguchi y el compositor Nobuo Uematsu, conocidos por su trabajo en la saga Final Fantasy. ¿Está la nueva obra a la altura de tan célebre legado? Te daremos una pista: puedes seguir leyendo con optimismo.

Heredero espiritual de Final Fantasy

Lo cierto es que The Last Story podría considerarse el heredero espiritual de la más auténtica esencia Final Fantasy, ya que incluso el nombre parece un guiño a la saga que creó Sakaguchi. Hacía muchos años que el genio japonés no se involucraba tan activamente en un desarrollo, y su intención no ha sido otra que crear el título más ambicioso y brillante desde que dejó Square Enix. Para ello, junto con su actual estudio Mistwalker se ha encargado de combinar los ingredientes con los que él mismo contribuyó a definir el género del rol: un épico desarrollo de fantasía medieval hilado por una fuerte carga argumental, que al principio parece simple pero se va volviendo más compleja e interesante, y al que añade un sistema jugable novedoso y más dinámico que nunca.


La historia sigue pautas clásicas de los mejores juegos de rol: un cuento de castillos y caballeros en un mundo en guerra, en el que poco a poco nos vamos dando cuenta de una gran amenaza que pone en peligro a todos. Nuestro protagonista es Zael, un joven mercenario cuyos mayores sueños son convertirse en caballero y estar junto a cierta muchacha de noble cuna. Sin embargo, a lo largo de su aventura irá descubriendo que lo importante no es lograr dichos objetivos, sino recorrer el camino más digno para alcanzarlos.

Por suerte, Zael es un chico puro de corazón y fuerte de espíritu, y además será el elegido desde el principio del juego para poseer el inmenso poder de la Errante, el cual por cierto juega un papel fundamental en los combates.  Cada vez que activamos su poder (magnetismo) en el transcurso de una batalla, hacemos más daño a los enemigos y recuperamos energía al golpearlos, aunque también provocamos que los oponentes fijen toda su atención en nosotros. No obstante, esto último viene de perlas cuando queremos dar tiempo a nuestros compañeros para realizar sus conjuros sin ser incordiados.

El rol se hace grande en Wii

Lo cierto es que las batallas son una mezcla genial de estrategia y acción, todo un ejemplo a seguir para el futuro del género. Se desarrollan en tiempo real, y con la configuración por defecto atacamos automáticamente al acercarnos a un enemigo, pero también podemos escoger en el menú un ágil y recomendable control manual, ¡probadlo! En ambos casos tenemos también la elección de usar wiimote y nunchuk o el mando clásico; los dos funcionan muy bien, aunque el mando clásico proporciona un mayor control de la cámara.

Por otra parte, y como en todo buen juego de rol, los personajes disponen de diferentes conjuros y habilidades. Las magias se materializan como círculos en el campo de batalla, y si por ejemplo nos colocamos encima de un círculo de curación de un aliado recuperamos salud gradualmente. Así que más os vale no perder de vista a vuestros sanadores, ¿no os parece? La cosa no acaba ahí, ya que gracias al vendaval de Zael podemos dispersar estos círculos y así ampliar los efectos de las magias aliadas y anular las enemigas. Es un sistema sencillo de jugar, pero dominarlo supone todo un reto y lo mejor es que el ritmo jugable evoluciona de una manera en la que el jugador siempre está aprendiendo nuevos “trucos” para hacer frente a los enemigos con eficacia.


Desde luego, el juego se distingue porque no es como otros RPG en los que nos pasamos el juego luchando prácticamente igual: aquí cada combate tiene un planteamiento diferente y requiere unas estrategias u otras, y los numerosos jefes cuentan con distintos puntos débiles que debemos tener en cuenta para acabar con ellos.

Lo mejor para Wii en 2012

Otro elemento muy destacable es el terreno de batalla, que es más importante que nunca en un RPG de acción y añade mucha profundidad: cubrirse tras las paredes mientras apuntamos con la ballesta y destruir partes del techo para que caigan encima de los enemigos, son algunas de las posibilidades.

El modo online (cooperativo y competitivo hasta seis jugadores) pone la guinda, y lo único que echamos en falta de la aventura individual es un par de ciudades más que aporten mayor variedad y amplíen la duración, no tan extensa como otros RPG. Eso sí, su única ciudad (Lázulis) es probablemente la mejor que se ha construido en Wii, con un sinfín de detalles y personajes, y en torno a ella se desarrollan con maestría tanto los acontecimientos principales como las muchas misiones y capítulos opcionales. En definitiva, este análisis de The Last Story deja claro que se trata de un juego inspiradísimo e imprescindible. Tanto como lo es Wii para los aficionados al rol nipón porque, con este título y Xenoblade Chronicles, la consola puede presumir de tener dos de los más grandes J-RPG de esta generación. Ahora, ya sólo queda que nos de tu opinión, tanto en este análisis como en nuestro Post Oficial de The Last Story.

Valoración

The Last Story es un más que serio candidato a mejor juego para Wii de 2012 y una experiencia impecable en todos sus sentidos. La aventura individual por sí sola ya es una pasada, pero el online lo redondea aún más.

Hobby

95

Excelente

Lo mejor

Combates muy bien planteados, gráficos y banda sonora excelentes, buena trama.

Lo peor

No es tan largo como otros juegos del género, pero el multijugador lo compensa.

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