Análisis

Análisis MMO de un gran Star Wars

Por José Luis Sanz
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Star Wars The Old Republic por fin ha llegado. Bioware y Electronic Arts le muestran a Blizzard lo que saben hacer con el objetivo en mente de ser una competencia real a ese coloso llamado World of Warcraft.

Y lo cierto es que la cosa estaba chunga porque la cantidad de muertos (con forma de free 2 play) que ha dejado el título de Blizzard es para nota: Star Wars Galaxies, EverQuest II, Lord of the Rings Online, Archlord, Champions Online, DC Universe Online, City of Heroes, City of Villains, Conan... todos empezaron cobrando cuotas mensuales y todos han tenido que emigrar a las áridas tierras del F2P (free to play).

Así que cuando Bioware anunció que Star Wars Knights of the Old Republic sería la base para desarrollar Star Wars The Old Republic con forma de MMORPG, los fans de la serie galáctica y los enemigos jurados de World of Warcraft aplaudieron con las orejas: ¡¡por fin podremos acabar con los hijos de la Horda y la Alianza!!

Pero, ¿podrá Star Wars The Old Republic acabar con el tiránico reinado de los chicos de Blizzard?

Hace muuuuuucho tiempo...

El título de Bioware revisita los acontecimientos ocurridos 4.000 años antes de la saga cinematográfica que empieza, argumentalmente, en Star Wars Episodio I La Amenaza Fantasma. Es decir, se remonta a los viejos tiempos de la República en su lucha contra un Imperio galáctico comandado por oscuros Sith. Así que toca olvidarse de los personajes más clásicos de la serie como Obi Wan, Anakin y Luke Skywalker, Leia, Darth Vader o Han Solo.

Star Wars The Old Republic nos deja crear un personaje en uno de los dos bandos (República e Imperio), eligiendo entre cuatro clases muy diferentes y que se reparten entre hijos de la Fuerza que son los Jedi y los Sith, y el resto, que son simples asalariados de la guerra: cazarrecompensas, troopers y agentes imperiales.

Cada uno es fiel a su rol en el juego y según cómo nos guste jugar en estos títulos, así tendremos que elegir. Hay personajes tankes, healers, damage, ranger... ¡¡lo de siempre!! Así que debemos ser muy certeros a la hora de elegir porque va a condicionar la manera de disfrutar de Star Wars the Old Republic.

Rol online con toques 'Bioware'

En Star Wars the Old Republic el arranque en los primeros escenarios es por clases y no por raza. Estas, además, son puramente anecdóticas ya que se limita a Humanos, Zabraks, Miraluka, Chiss, Rattaki, Mirialanos, Twi'lek o Cyborgs... ¿alguien de vosotros les pone cara así sin ayuda de la wikipedia? Ni un fan incondicional de la saga sabría de qué raza es Darth Maul. Si acaso, echamos en falta a los Mon Calamari, pero como Star Wars the Old Republic se desarrolla 4.000 años antes del asalto a la luna de Endor, lo mismo todavía el comandante Ackbar estaba en alguna piscifactoría de Tattoine nadando sin enterarse y por eso no sale...

El caso es que una vez creado nuestro char, el juego nos permitirá subir de nivel completando quests (y mejorando los premios con bonus adicionales a cada objetivo), recogiendo objetos, comerciando, crafteando con los Companions y, muy importante, tomando decisiones éticas que nos llevarán hacia la luz o la oscuridad. Así, podremos ser buenos en el bando malo (Imperio), o malos en el bueno (República), o malos en el malo y buenos en el bueno. Todo un lío que Bioware ha sabido resolver respetando el espíritu de los MMORPG y, a la vez, no desprendiéndose de su fama de grandes narradores de historias.

Y es que a los chicos de Ray Muzyka debió asaltarles un problema en el desarrollo de Star Wars the Old Republic: ¿cómo seguimos mostrando en pantalla a un personaje que un jugador ha decidido matar y otro no?  El dilema se resuelve con unas mini-instances privadas para cada jugador, independientes del mundo abiertos del juego. Así, en caso de que en una misión tengamos que deciridr si liquidamos a un NPC o no, al entrar en ese escenario exclusivamente nuestro se mantendrá la coherencia argumental de lo que hayamos decidido sin necesidad de que sea visible para lo demás.

Gracias a trucos como este, Star Wars the Old Republic se comporta en su desarrollo como un Dragon Age o un Mass Effect cualquiera, ya que cada quest nueva que cogemos viene precedida por una charla (o chapa) de un NPC que nos cuenta su vida y, además, nos exige tomar decisiones eligiendo una respuesta de tres opciones posibles. ¿Para qué sirve esto? Para forjar la relación (amor/odio) que tendremos con nuestro llamado Companion que es, ni más ni menos, que un acompañante al estilo de los que llevamos en los juegos de B

Pero la pregunta del millón es: "cuando un jugador quiere levear a saco, ¿tiene paciencia suficiente para tragarse ocho charlas seguidas con otros tantos NPC hasta que conseguimos coger todas las quest disponibles en un enclave?". La respuesta es NO. Un NO en mayúsculas porque no es lo mismo jugar con un MMORPG que con un Dragon Age o un Mass Effect (perdonad mi constante referencia a estos juegos, pero es obligada) desconectados.

El que suscribe, es decir yo, que solea mucho cuando juega a estos MMORPG, lo que quiere es coger rápido las quest y hacerlas para subir cuanto antes. Para ver qué habilidades nuevas puedo aprender y qué objetos comprar para subir armadura o armas. Tener que tragarse por sistema tantas charlas acaba por matar la emoción de hacer misiones sin descanso y va contra la diversión del juego. Eso sí, Bioware, sabedora de esta ansia viva de los roleros, nos permite desactivar esas conversaciones pero entonces, el juego ya no es el mismo porque nos perdemos algo muy importante: la historia. Es decir, si hay charlas porque hay charlas y si no  las hay porque no las hay. ¿Quién nos entiende?

Nuestro héroe, el que cogamos de la raza y clase que sea, tiene una historia personal que va evolucionando con cada diálogo, por lo que olvidarse de estas chapas puede significar que nos veamos perdidos en algún momento de la historia cuando nos recuerden algún pasaje que ya hemos vivido en Star Wars the Old Republic. Es en ese momento cuando uno se lamenta de no ser más paciente y de leer y escuchar atentamente lo que nos dicen.

Warzones y batallas galácticas...

A diferencia de World of Warcraft, Star Wars the Old Republic ha querido salir a la calle ya con muchas de las cualidades que han hecho del juego de Blizzard el mejor MMORPG del mundo a lo largo de los últimos 7 años. Así, las Battlegrounds y batallas PVP están disponibles desde el primer día en Star Wars the Old Republic en unos mapas realmente divertidos y espectaculares.

Desde el bombardeo de naves capitanas en un mapa con tres cañones de iones que, si llegamos a controlar, acabarán antes con el enemigo, a una especie de Speedball con una bola que debemos llevar a nuestra portería para marcar en un evento que bien podría ser un deporte futurista. Bioware ha pensado en todo y ya desde el principio tendremos recompensas PVP para obtener objetos, medallas de facciones para ganarnos items exclusivos, etc.

Pero sin duda, el modo de batalla más espectacular es el de los combates espaciales que nos recordarán a ese clásico de PC llamado X-Wing vs TIE Fighter. Manejamos una nave, nos metemos en plena escaramuza espacial entre cazas de combate y derribamos al enemigo mientras escuchamos los acordes épicos de John Williams. Un subidón 'starwarero' que no dejará indiferente a NADIE.

¡Mira mamá, soy como World of Warcraft!

Bioware no ha tenido el más mínimo reparo en coger World of Warcraft y analizar qué le hace tan especial para que 7 años después de su lanzamiento siga siendo el título más jugado del mundo y, lo más importante, que tenga a su legión de suscriptores pagando todos los meses 12 euros.

Star Wars the Old Republic es un calco en desarrollo a la estructura que da vida a World of Warcraft pero con la mejora del sello Bioware en apartados como la historia, las conversaciones o las secuencias de vídeo que son auténticas obras maestras. Encima, gráficamente han desarrollado un juego que es vistoso, bonito, espectacular por momentos y que funciona sin problemas en configuraciones de PC no muy modernas. Por ejemplo, hemos probado Star Wars the Old Republic en un Quad-Core a 2,4 GHZ, 4GB RAM y una tarjeta Radeon 6870 y hemos conseguido unas tasas de 40 fps a 1920x1080 a tope de calidad.

Si has jugado alguna vez con World of Warcraft podrás jugar sin problemas con Star Wars the Old Republic. Si has jugado con Dragon Age o Mass Effect también. Y si lo has hecho con todos, estás en condiciones de ser un maestro Sith o Jedi como un piano de grande sin conocimientos adicionales. Bueno sí, hay un conocimiento que debes manejar para JUGAR con Star Wars the Old Republic, o mejor dicho, un conocimiento que debes manejar para ENTERARTE de lo que ocurre: el inglés.

Bioware ha hecho la gracia de no traducirlo al español, lo que nos retrotrae a los primeros tiempos de la llegada de los MMORPG a España de manera oficial, allá por 2003 con Star Wars Galaxies, EverQuest II o el mismísimo World of Warcraft. Así, es de imaginar que Star Wars the Old Republic sólo será traducido si somos muchos los que compramos el juego y, sobre todo, nos suscribimos. Porque ese es un tema importante: el de la pasta.

El dinero también importa...

El juego de Bioware cuesta 12,99€ de cuota mensual, cantidad que se reduce sensiblemente si compramos de golpe seis meses de juego. Es una cantidad parecida a la de World of Warcraft y una apuesta arriesgada por parte de Bioware porque significa hacer pagar al que no lo hace por jugar a un MMORPG (¿cuántos juegos F2P hay en el mercado? ¿10, 20, 30...?), u obligar al que lo hace a quedarse con uno de los dos contendientes: World of Warcraft o Star Wars the Old Republic.

Bioware ha realizado un juego descomunal, completísimo, con menos errores de los que podríamos imaginar para un desarrollo tan gigantesco, con muy buenas ideas, que mejora los errores que tiene la competencia y todo eso, valiéndose de un universo tan rico y legendario como es el de Star Wars. Y todo, con el único objeto de pelearle el trono de los MMORPG a World of Warcraft.

El esfuerzo de Bioware ha sido titánico pero mucho nos tememos que, como ha ocurrido en otros órdenes de la tecnología o los juegos en los últimos tiempos, no sería la primera vez que un gran producto es un fracaso por culpa de su precio.

Y mucho nos tememos que Star Wars the Old Republic es un firme candidato a engrosar esa lista de loosers del F2P, porque cuando uno obliga a alguien a elegir entre el original y la copia (por muy increíblemente buena que sea), casi siempre la decisión cae del lado del primero (que lleva más tiempo). Y 7 años en el mercado y 11 millones de jugadores son muchos como para pensar que Star Wars the Old Republic puede disputarle de tú a tú el bolsillo de los roleros de PC a World of Warcraft. Aunque, eso sí, esperemos que lo haga por que el trabajo de Bioware ha sido espléndido y merece la mayor de las recompensas posibles...

Valoración

Un espectacular MMORPG que está, sin complejos, a la misma altura de World of Warcraft y que, encima, cuenta a sus espaldas con una licencia tan legendaria como es Star Wars.

Hobby

97

Obra maestra

Lo mejor

Gráficamente impecable es un producto 100% Bioware, lo que significa mucho.

Lo peor

Las cuotas mensuales de 12,99€ pueden condenarle al fracaso injustamente.

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