Análisis

Análisis de Broken Age Acto 1

Por Daniel Quesada
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Versión comentada: PC

Ya está aquí la primera parte de Broken Age, una aventura que, a su vez, se divide en dos historias... Puede sonar confuso, pero os aseguramos que los veteranos de este juego se sentirán como en casa. ¡Vuelve la aventura (gráfica)!

Después de una laaarga espera, por fin tenemos aquí la nueva aventura de Double Fine. Tal y como prometió el director del proyecto Tim Schafer en su campaña de Kickstarter, éste juego supone un regreso a las aventuras gráficas clásicas, las de "point and click", como en su momento lo fueron Monkey Island o Day of the Tentacle. Así pues, el sistema de manejo se basa en señalar los personajes u objetos del escenario para que nuestro personaje se dirija a ese punto e interactúe.

De hecho, el control se ha simplificado a tope y resulta comodísimo. Nuestro cursor toma una forma en función de donde lo coloquemos: una flecha si es una salida o un círculo si es un objeto o personaje interactivo. Nada más. ¡Ay, con lo complejo que era al principio el SCUMM! En la parte inferior izquierda tenemos una pestañita. Si la pulsamos, se despliega un sencillo inventario con los objetos que hayamos recogido. Éstos pueden interactuar entre sí, con nuestro personaje o con elementos del mapeado, pero nunca tenemos una enorme cantidad de los mismos.

Dos héroes y... ¿un destino?

Como muchos sabréis, Broken Age tiene no uno, sino dos protagonistas. Por un lado está Shay, un jovencito que está atrapado en la rutina diaria de una nave espacial, la cual, creyendo ser su madre, lo manda a cumplir misiones "de juguete" en las que no puede ser herido pero se le alaba como si fuera un héroe. Él quiere algo más: busca salir al espacio, a vivir aventuras de verdad. La otra cara de la moneda es Vella, una chica que vive en Villa Sacarosa, un pueblo pastelero. En él, como en muchos otros, se rinde tributo al Mog Chothra, un temible monstruo al que se sacrifican las jóvenes más virtuosas. ¡Para ellas es un honor! Vella cree, en contra de la percepción general, que lo ideal sería derrotar al monstruo en vez de alabarlo.

A partir de esa base arrancan ambas aventuras, que vivimos más o menos en paralelo. Podemos comenzar a jugar con el personaje que queramos, para pasar al otro en cualquier momento. Sus peripecias se desarrollan en entornos muy diferentes. En ambos casos, el objetivo es resolver puzles para avanzar en la trama: mezclar un objeto con otro, buscar un item que un personaje necesita, etcétera. Por lo general, la resolución de éstos es bastante evidente, casi diría que más sencilla de lo que sería deseable. Ahora bien, conforme nos acercamos al final de la trama de cada personaje, los retos se vuelven mucho más ingeniosos. No os tendrán atascados demasiado tiempo, pero os harán discurrir un poco. Por supuesto, también hay diálogos con muchos personajes secundarios... Lo que nos lleva a otro pilar de las aventuras de antaño: el humor.

Por cada puzle, dos carcajadas

¿Qué sería de un juego de Tim Schafer sin su correspondiente dosis de chascarrillos? Broken Age tira del sarcasmo, el humor absurdo, el desenfado y los juegos de palabras para apuntalar la historia, lo que da pie a diálogos verdaderamente brillantes que os harán sentir como delante de vuestro 486 en los años 90. Por cierto, aunque el doblaje sólo está en inglés (con actores de la talla de Elijah Wood o Wil Wheaton), los menús y diálogos se pueden ver en castellano. La traducción es bastante buena, aunque ciertos juegos de palabras (como el del leñador y su taburete) quedan "lost in translation". Si sois duchos en el inglés, os recomendamos que directamente lo juguéis en ese idioma, lo disfrutaréis más.

Ojo, no todo es humor en esta aventura. El misterio juega un papel muy importante. ¿Qué relación hay entre los dos protagonistas? ¿Qué esconden algunos personajes secundarios? La narrativa es, en ese sentido, magistral y nos conduce casi sin darnos cuenta al final de este primer acto (dependerá de vuestra habilidad, pero os llevará unas 4 horas y media) el cual, desde luego, nos deja pensando sobre lo que ha sucedido. No os contamos más, es mejor que lo descubráis vosotros. Como decíamos, estas horas iniciales de juego corresponden solo al primer acto. Habrá dos en total, pero aún no hay fecha definitiva de lanzamiento para el segundo.

Tan viejo, tan nuevo

Tanto Shay como Vella se desplazan por el mapeado como hacían Guybrush o Bernard en juegos pasados: hay una especie de "falsas 3D" que permiten desplazar al personaje en profundidad en ciertos puntos, pero no podemos mover la cámara y el desarrollo del juego es principalmente bidimensional. Sin embargo (y como suele ser marca de la casa en Double Fine) la estética tiene una personalidad propia. Tanto, que en los primeros compases desconcierta: ¿los personajes están hechos con polígonos o con sprites? En realidad, éstos están compuestos de diferentes imágenes que se mueven independientemente, más o menos como en Drawn to Life o en series como Angela Anaconda y... ¿alguien se acuerda de Pepita Pulgarcita? De hecho, Schafer ya experimentó con técnicas parecidas en ese clasicazo llamado Grim Fandango.

Todo ello se conjuga con constantes pero suaves zooms, juegos de iluminación, personajes muy expresivos, fondos pintados "a mano"... El diseño de los personajes mezcla la estética de los libros de cuentos con salpicones de humor. Vamos, que os aseguramos que el apartado visual es una maravilla que hay que disfrutar con calma. Hemos detectado algún pequeño error ("articulaciones" que se superponen cuando no deberían, por ejemplo), pero en absoluto enturbian un conjunto realmente precioso.

Así pues, Broken Age es una aventura que atrapa de principio a fin, sobre todo por su divertida y enigmática historia, pero también por un desarrollo que nos manda 20 años al pasado, cuando nos encontrábamos con Chuck, la planta o hacíamos puenting desde el monte Rushmore. A los más puristas quizá no les guste que, en algunas ocasiones, se den más pistas de la cuenta, pero la experiencia es, en cualquier caso, atractiva, tronchante y adictiva por igual. ¡De hecho, se hace corta! ¡Demontre, que llegue el Acto 2 ya, por favor!

Nos encanta que las aventuras gráficas estén de vuelta. Primero ha sido Broken Sword y ahora ésta. Venga, Ron Gilbert, seguro que al final consigues volver a Monkey Island.

NOTA: Este análisis se ha realizado a partir de una versión adelantada que se ha facilitado a los "backers" del proyecto en Kickstarter, pero el juego estará disponible para el público general via Steam a partir del 28 de enero por 22,90 euros (el acto 2 será gratuito).

Valoración

Recupera todo lo que hacía grandes a las aventuras clásicas y lo reviste con una estética muy innovadora. Si os van los retos a la vieja usanza lo vais a pasar en grande.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

Visualmente, es una pasada. El genial sentido del humor.

Lo peor

No todos los puzles son igual de buenos. Algún fallito gráfico.

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