Análisis

Análisis de CoD Black Ops II a sangre y fuego

Por David Martínez
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Treyarch, desarrolladores de Black Ops afronta la responsabilidad de superar los resultados del año pasado. Su apuesta consiste en una doble ambientación, el regreso de los zombies y el mejor multijugador del género. ¿Es suficiente?

Hemos echado más de veinte horas a Black Ops II hasta estar seguros de que podíamos escribir el análisis más completo. La saga Call of Duty arrastra polémica tras de sí (unas veces por niveles "salvajes" como Nada de ruso y otras por sus éxitos en ventas) y somos conscientes de que esta entrega no será una excepción. Pero se trataba de saber si Treyarch estaría a la altura de las circunstancias, o se limitaría a servirnos otra ración de lo mismo, envuelta en una nueva ambientación futurista. 

Os adelantamos que el juego es continuísta, ¿quién iba a matar la gallina de los huevos de oro? Pero también es la entrega que más ha evolucionado desde Modern Warfare. Es el "shooter" más equilibrado de la generación; con una campaña bien contada y narrada al estilo Hollywood, un modo zombies más profundo, que resulta entretenido tanto para un jugador como en compañía, y un multijugador que nos ha tenido varias noches en vela. Black Ops II es una explosión de entretenimiento capaz de reducir a cenizas las voces en su contra (y las críticas de "0" que se extienden por Internet).

La campaña

Parece evidente que el modo historia de Call of Duty necesitaba un empujón, y con Black Ops II se lo han dado. Dos ambientaciones (los años ochenta y el 2025) se van alternando en un interrogatorio, en que se nos presenta un argumento maduro y complejo, con la presencia de personajes históricos, como el general Noriega u Oliver North, y viejos conocidos de la entrega anterior. Por supuesto que encontramos niveles "pasilleros" con elementos "scriptados" (lo que caracteriza a la saga) pero en esta campaña hay mucho más.

Por un lado, las fases tienen un diseño más abierto, con diferentes caminos y planteamientos que dependen de la época: no es lo mismo un combate "tradicional" contra la milicia africana, que enfrentarse a drones y soldados con camuflaje óptico, a los que sólo detectamos utilizando una óptica determinada.También hay que tener en cuenta la combinación de mecánicas: escalada, caída libre, conducción de vehículos... y las zonas  puramente narrativas (como la incursión en una ciudad flotante). Sin llegar a niveles memorables, se trata de una gran campaña, que además cuenta con desafíos adicionales, distintos finales (aunque no es demasiado larga) y con la posibilidad de crear la clase de nuestro soldado, escogiendo armas y ventajas, como si fuera el modo multijugador. Estas ventajas consisten en herramientas (como un soplete o unas ganzúas) que nos permiten acceder a zonas específicas del escenario.

También hay que reseñar que Raúl Menéndez, nuestro principal enemigo, está definido con maestría, e incluso nos metemos en su piel en un momento, para entender sus motivaciones. Es un rival mucho más duro que Makarov o Imran Zakhaev, precisamente porque es más humano. Quizá es la muestra más evidente de que el modo historia es uno de los pilares de Black Ops II, y no un añadido más, como cabría esperar. 

¿Y los niveles Strikeforce? Son cinco misiones abiertas, en las que podemos cambiar el soldado (o el dron) que controlamos en cada momento, o incluso manejarlos todos desde un mapa, como si fuera un juego de estrategia en tiempo real. Estos escenarios sí que son toda una novedad, y determinan las distintas ramificaciones de la historia (podemos progresar incluso si somos derrotados) aportando una nueva forma de jugar a la saga.


El multijugador

Los números del modo online son apabullantes. Los 14 niveles se han diseñado con precisión quirúrgica para favorecer todos los estilos de juego, para un máximo de 18 jugadores simultáneos: desde el "runner and gunner" al francotirador, y cada uno destaca por algún elemento: grúas que cambian la configuración del terreno, niveles enormes llenos de "nidos de tirador", otros extremadamente pequeños...

La forma de jugar no ha variado en absoluto. La configuración de armas, ventajas y rachas se realiza mediante una tarjeta, que nos permite seleccionar 10 elementos, aunque a efectos prácticos no es muy distinto de los juegos anteriores. Y lo mismo ocurre con las rachas por puntos (en lugar de activarse por muertes/ bajas). Los rangos, prestigios y desbloqueos de armas y camuflajes  tampoco muestran diferencias sustanciales, pero nos dan motivos de sobra para estar jugando a Black Ops II durante muchos meses.

Pero la evolución llega a la hora de probar los nuevos modos (como el frenético combate en equipos de tres, los modos de entrenamiento con bots...) y la inclusión de ligas, para jugar contra otros soldados de nuestro nivel, subir en los rankings, mejorar de división... Y todo esto con una clara vocación de convertirnos en "estrellas", ya que podemos grabar y retransmitir nuestras partidas, como si se tratase de un programa deportivo, a través de CODTV

El único punto negro que hemos encontrado son los severos problemas de conexión que nos ha dado la versión de PlayStation 3 durante estos primeros días. Aunque Activision ya nos ha comunicado que están trabajando para solucionarlas. En cuanto lo hagan, será el "multiplayer" más sólido del género.

Salidos de la tumba

El modo zombies está planteado como si se tratase de un juego independiente. Podemos jugarlo de forma individual, en cooperativo para cuatro jugadores (también a pantalla partida) e incluso un enfrentamiento a tres bandas para dos equipos de cuatro, además de los zombies, en el que gana el que sobreviva durante más tiempo.

También echábamos en falta una historia independiente, que no se limitase a soportar oleadas de enemigos una tras otra, y gracias al modo Tranzit (en que un autobús nos lleva de un nivel a otro) esto se ha solucionado en parte. Eso sí, no esperéis un argumento tan complejo como en la campaña principal, sino, más bien una búsqueda de pistas y diálogos, como en el Black Ops anterior. La profundidad aumenta gracias a la posibilidad de construir armas con piezas que encontramos por el escenario.

Los aspectos técnicos

El motor gráfico de Black Ops II comienza a dar muestras de agotamiento. Esto no significa que los diseños o las texturas del juego sean malos, ni mucho menos, pero ya no sorprende. Además, el diseño de escenarios, más abierto (en oposición a los "pasillos" de las entregas anteriores) pone en evidencia algunas carencias, como la distancia de dibujado y el número de enemigos en pantalla. Por otro lado, los 60 Hz funcionan a la perfección: el juego se mueve con suavidad y el efecto de los disparos es contundente. La versión de PS3 permite instalar texturas en el disco duro, aunque la mejora no es muy dramática.

En el sonido, encontramos alguna irregularidad. Por una parte la música de Trent Reznor (compositor de Réquiem por un sueño) es excelente, aunque no tiene el tono épico al que estamos acostumbrados. Personalmente, creemos que funcionan mucho mejor los temas de Harry Gregson-Williams (Call of Duty Modern Warfare) Hans Zimmer (Modern Warfare 2) y Brian Tyler en la tercera entrega.  El doblaje al castellano es bueno, Jordi Mollá destaca en el papel del villano Raúl Menéndez, pero está desincronizado. Así que lo único que sobresale son unos efectos envolventes realistas y bien diseñados.

Black Ops II consigue, en definitiva, brillar a la altura de las mejores entregas de la saga. No rompe con la columna vertebral de Call of Duty pero sí innova en muchos aspectos (la narrativa y la ambientación, los escenarios abiertos, el modo zombies y algunos elementos del multijugador). La producción también es excelente (guión de David Goyer, asesoría de Oliver North, música de Trent Reznor...) y técnicamente no sorprende, pero sigue a un nivel más que notable. Más que un juego, ya se trata de un fenómeno, que va a encandilar a fans del género (aunque no cambie el rumbo de las últimas entregas).

Valoración

Se apoya en fórmulas de otras entregas, pero los niveles de la campaña son más abiertos, además de arriesgar con la ambientación futurista. El online es salvaje y está muy equilibrado, y los zombies ponen un broche perfecto a este "shooter".

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

El multijugador, el modo zombi, un argumento más complejo... sin renunciar a la acción frenética.

Lo peor

El motor gráfico estancado al nivel de entregas anteriores. Fallos en la sincronización del sonido.

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