Análisis

Análisis de Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014

Por Rafael Aznar
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Versión comentada: PS3

Entre el 12 de junio y el 13 de julio, se celebrará el torneo de selecciones más importante del panorama balompédico. Por suerte, desde este 16 de abril, EA Sports va a permitir a los futboleros calmar la espera con Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014, el juego oficial del campeonato, que sólo llega a PS3 y Xbox 360 en formato físico. Vicente del Bosque nos transfiere temporalmente su cargo para que conduzcamos a la Selección española hasta su segunda estrella.

EA Sports lleva dos décadas siendo la reina indiscutible del deporte virtual, merced a una extensísima nómina de licencias. Los derechos de la NBA, la NFL, la NHL y, sobre todo, el fútbol han permitido a la división deportiva de Electronic Arts lanzar decenas y decenas de títulos. Precisamente, dentro del ámbito futbolístico, la compañía posee en exclusiva el campeonato más preciado de todos, el Mundial de selecciones, que se disputa cada cuatro larguísimos años. Coexistiendo con las entregas de la saga FIFA, desde 1998 el gigante estadounidense ha sacado cuatro juegos independientes, para los Mundiales de Francia, Corea-Japón, Alemania y Sudáfrica. Ahora, llega el quinto, que recrea todo lo relativo al Mundial de Brasil 2014, que se celebrará entre el 12 de junio y el 13 de julio.

Un Mundial siempre es un acontecimiento especial, pero el de este año lo será incluso más, por varias razones. La primera es que se disputa en Brasil, un país donde el fútbol es casi una religión. No en vano, la selección “verdeamarelha” es la que más veces se ha proclamado campeona, con un total de cinco entorchados. A eso, se añade el hecho de que el país no organizaba el torneo desde la edición de 1950, la del mítico “maracanazo”, que supuso un duro golpe para toda una generación. La segunda razón es que España defiende el título por primera vez en su historia, tras el triunfo cosechado en Sudáfrica en 2010.

Con ese trasfondo, llega Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014, un título que se pone a la venta el 16 de abril, no sin algo de polémica. Por un lado, sólo llega a PlayStation 3 y Xbox 360, desdeñando a la nueva generación, que sí recibió un FIFA 14 hecho expresamente para ella. Por otro lado, el juego se lanza en formato físico a un precio de 69,95 euros, pues EA Sports ha rechazado la vía de que fuese un DLC para FIFA 14, cosa que sí hizo con la Eurocopa 2012, que fue un contenido descargable para FIFA 12. ¿Merece la pena comprar la entrada para acceder al estadio?

Con licencia para golear

El juego cuenta únicamente con selecciones nacionales. En total, hay 203, prácticamente todas las que reconoce la Federación Internacional. Así, junto a pesos pesados como España, Alemania, Italia, Brasil, Argentina y compañía, no faltan combinados modestos como San Marino o Liechtenstein. A diferencia de lo que sucedió con el DLC de la Euro 2012, donde faltaban algunos, todos los equipos están totalmente licenciados, con sus jugadores reales, sus himnos y sus equipaciones. Además, se muestran varias estadísticas de cada escuadra, como la cantidad de Mundiales en que han participado, el número de títulos y su posición actual en el ranking FIFA.

Respecto a los futbolistas, cabe destacar que se incluyen más de treinta por cada equipo, y no sólo veintitrés, que es la cantidad de convocados que pueden ir a un Mundial. Así, se incluyen jugadores que no son fijos (como puedan ser De Gea, Michu o Monreal en España, por ejemplo) para que podamos hacer de seleccionadores. No obstante, en el futuro, cuando cada selección anuncie su convocatoria oficial, el juego se actualizará debidamente, mediante la tecnología de Match Day, que, además, ajustará la forma física de cada jugador respecto a la realidad. El parecido de los más conocidos está bastante logrado, aunque apenas hay diferencias respecto a FIFA 14, lo que significa que las facciones y la expresividad siguen siendo bastante planas.

En cuanto a las equipaciones, todas las selecciones tienen, como mínimo, cuatro: las dos que tendrán en el Mundial y las dos que usaron en la fase de clasificación. Además, muchas tienen varias equipaciones clásicas, que se pueden adquirir a través de la tienda de EA Sports Football Club, con los puntos de experiencia que obtenemos a medida que jugamos. Por ejemplo, en el caso de España, están las de Sudáfrica 2010, Corea-Japón 2002, Estados Unidos 1994 y México 1986. Los nostálgicos del fútbol y los más entrados en canas agradecerán mucho este detalle. ¿Quién no recuerda aquella mítica camiseta blanca con una tres franjas de rombos rojigualdas? Sí, es la que vestía Luis Enrique cuando Mauro Tassotti le rompió la nariz de un codazo.

Otro elemento destacado de la licencia es la presencia de veintisiete estadios. Están todos los del Mundial, entre los que la estrella absoluta es el renovado Maracaná, pero también hay algunos templos internacionales, como Wembley, el Estadio Azteca, el Santiago Bernabéu, el Amsterdam Arena o el Olímpico de Berlín. Algunos de ellos dejan ver ligeramente su fachada en los vídeos de presentación, algo que introdujo la versión de nueva generación de FIFA 14, pero son una gran minoría.

La presencia de entrenadores no suele ser habitual en la saga FIFA, dado el gran volumen de equipos que hay que recrear. Sin embargo, como ya sucedió con el juego de Sudáfrica 2010, se han incluido algunos seleccionadores reales, como Vicente del Bosque, Joachim Löw, Louis Van Gaal o Cesare Prandelli. Por desgracia, no están los de todos los equipos, por lo que muchos están resueltos con monigotes clónicos, lo cual chirría un poco. Por ejemplo, no están Didier Deschamps… ¡ni tampoco Javier Clemente, que es el técnico de Libia en la actualidad! El gran valedor del “patapum” para arriba” se habría merecido lucir palmito en los aledaños del rectángulo de juego.

Un sistema táctico muy reconocible

Jugablemente, Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014 es prácticamente igual que FIFA 14, y eso es una buena noticia, pues ya dijimos en el análisis de hace unos meses que EA Sports había alcanzado la excelencia. Así, el control es muy familiar, con posibilidades como utilizar los brazos para proteger la posesión, pisar el balón o realizar “segadas consecutivas” desde el suelo. El esqueleto es idéntico, con un sistema de entradas “manual” que lleva siendo santo y seña desde FIFA 12, aunque los más novatos tienen la posibilidad de apostar por un sistema más automático, siempre que estén jugando “offline”. Eso sí, se han introducido algunas animaciones nuevas que hacen que el movimiento de los jugadores sobre el césped se sienta un poco más natural y estiloso a la hora de conducir la pelota. Del mismo modo, nos ha dado la impresión de que resulta más factible hacer contragolpes a la carrera, algo que se limitó mucho en el título de hace unos meses, donde primaban las luchas en el centro del campo.

Una de las mayores novedades se ha introducido en los saques de córner. Ahora, podemos activar hasta cuatro opciones para marcarles a los rematadores qué hacer: ir a por el portero, ir al primer palo, ir al segundo palo o quedarse al borde del área. Por lo demás, la jugabilidad es muy similar a la ya conocida. Es un “FIFA 14 1.5” en toda regla.

En total, hay seis niveles de dificultad: principiante, amateur, aficionado, profesional, clase mundial y leyenda. Los tres primeros son muy asequibles, mientras que, con los tres últimos, los partidos se complican, lo que permite contentar a todo tipo de usuarios. En este sentido, hemos notado un pequeño fallo, consistente en que, al tener la pelota, si nos quedamos estáticos, los rivales se quedan mirando, sin hacer ninguna entrada. No obstante, no es algo a lo que se le pueda sacar utilidad, pues, en cuanto nos movemos, defienden de forma normal.

Prolongando por una banda y recortando por la otra

El título cuenta con varios modos de juego que, de una forma u otra, tienen como trasfondo el torneo y su fase de clasificación. En ese sentido, intenta diferenciarse, pero no lo consigue del todo, pues acaba por ser una mezcolanza de los modos de FIFA 14 y los que ya tuvo el título del Mundial de Sudáfrica hace cuatro años, sin grandes novedades, pero sí algunas ausencias de consideración.

Entre los modos “offline”, hay dos que son muy similares: Copa Mundial de la FIFA 2014 y Rumbo a la Copa Mundial. El primero nos enfrenta directamente al cuadro de la fase final del torneo, la que empezará dentro de dos meses, con la posibilidad de hacer algunas modificaciones. El segundo, por su parte, permite elegir a cualquiera de las 203 selecciones y empezar desde la fase de clasificación, lo que implica el calendario sea mucho más largo. De hecho, si jugamos con España, empieza en 2011, con multitud de amistosos de relleno y el lapsus de que, cuando llegan las fechas en que se disputó la Eurocopa 2012, no hay ni rastro de ella. Podemos elegir entre seis regiones: Europa, Sudamérica, África, Asia, Oceanía y CONCACAF (Centroamérica y América del Norte), cada una con su propio sistema de clasificación.

Otro de los modos “offline” es Capitanea a tu selección, en el que controlamos a un solo jugador. Puede ser un álter ego que creemos desde cero, personalizado a nuestro gusto, o un futbolista real. Se ambienta en la fase de clasificación, de modo que debemos ir mejorando para ascender a lo largo de un ranking de puntos, dividido en 46 puestos. Empezamos en el último, jugando con una especie de selección B, pero, poco a poco, ascendemos hasta llegar a la lista de veintitrés convocados de la selección absoluta. El objetivo es llegar hasta el primer puesto del ranking, para que nos nombren capitanes.

Aprovechando la potencia de la licencia, el juego también ofrece dos modos en los que se recrean partidos reales y en los que hay que cumplir un objetivo principal y otro secundario. Por ejemplo, hay que remontar partidos en poco tiempo, lograr ‘hat tricks’ con un determinado futbolista, sobreponerse a una tarjeta roja… El primero de los modos es Historia de las clasificaciones, que incluye un centenar de eventos inspirados en la fase de clasificación y la repesca. El segundo es Historia del Mundial, que aún no está disponible, sino que se actualizará en cuanto empiece el campeonato real, en junio, recreando los momentos más destacados.

Vuelven también los Juegos de Habilidad, que son 52 minijuegos divididos en trece grupos, lo que permite practicar todos los controles del juego. Por ejemplo, hay que derribar dianas, conducir el balón por circuitos de obstáculos, meter el balón en porterías pequeñas… Hay mucho de copia-pega, pues casi todos los eventos estaban ya en FIFA 14. Eso sí, como novedad, en muchos modos de juego, se han introducido esos minijuegos como entrenamientos, lo que permite mejorar los atributos de los futbolistas. Asimismo, como no podía ser menos, también se pueden disputar partidos rápidos, sin más complicación.

Pasando a los modos online, además de amistosos, hay dos grandes modos. En primer lugar, está Copa Mundial de la FIFA online, que permite recrear el campeonato en partidos cara a cara. En segundo lugar, destaca el modo Rumbo a Río de Jainero, que es el equivalente al típico modo Temporadas. Así, debemos ganar partidos para ascender a lo largo de doce divisiones, que aquí tienen la forma de las doce sedes que acogerán el campeonato. Si perdemos, puede que bajemos de categoría, para que siempre juguemos contra gente de nuestro nivel.

Y ahí acaban los modos de juego que hay, que no son pocos. Ahora bien, a los conocedores de la saga FIFA no se les habrá pasado por alto una cosa. ¿Qué pasa con los modos Clubes Pro y Ultimate Team? Que no están, simple y llanamente. Para los que no lo sepan, Clubes Pro es un modo en el que podemos crear un equipo con nuestros amigos y jugar partidos de hasta once contra once, manejando cada uno a un solo jugador. Ultimate Team, por su parte, es un modo que nos invita a crearnos un equipo poco a poco, a base de jugar partidos y adquirir sobres de cromos. Sin duda, junto al modo Temporadas, han sido la clave del éxito de la saga en los últimos años, y es una lástima que se hayan escamoteado en este título paralelo. Del mismo modo, por la propia naturaleza del juego, se han perdido algunos aspectos de FIFA 14, como el sistema de negociaciones y el de ojeadores.

Engalanando el estadio para la ocasión

El apartado gráfico del juego raya a un nivel excelente. Es cierto que, técnicamente, no puede competir con lo que se vio en el FIFA 14 de PS4 y Xbox One, pero EA Sports ha hecho un grandísimo trabajo, imbuyendo al conjunto de una ambientación como la que sólo se ve en los Mundiales.

Los estadios lucen espectaculares, especialmente si jugamos con la cámara Pro, que permite ver las gradas y el cielo a la vez que se juega. Los partidos transcurren de manera muy fluida y continuada, con detalles como el de que los jugadores corran a por el balón cuando éste sale de banda, en contraste con los cortes de imagen que se producían hasta hace un par de años. Sin duda, nos quedamos con lo vivo que se muestra el público, que no se limita a ser una masa uniforme, sino que muestra numerosas pancartas y sostiene bufandas que dotan a las gradas de un colorido cautivador. Asimismo, hay que destacar la iluminación. Ya juguemos de día, de noche o al atardecer, los juegos de luces y las sombras que se proyectan según la arquitectura de los estadios son una maravilla. Del mismo modo, hay mucha vida alrededor del terreno de juego, gracias a la presencia de los entrenadores, los jugadores del banquillo o los operarios de cámara.

Sin llegar a los niveles que se vieron hace unos meses en la nueva generación, se han introducido algunos recursos televisivos que vienen muy al caso. Por ejemplo, durante algunas pausas, se pincha una cámara que nos traslada a una “fan zone” en la que se esté viendo el partido, en lugares tan emblemáticos como Trafalgar Square o la Plaza Mayor de Madrid. Los rótulos que aparecen en pantalla también cuentan con un estilo colorido, muy “brasileño”.

El sonido ambiente también nos hace sentir como en un partido mundialista, mediante cánticos, gritos o ruidos de tambores. En especial, destacamos que se ha dado una gran importancia a los himnos. En la presentación, suenan los de los dos equipos, en contraste con lo que solía suceder en la saga principal, donde sólo sonaba uno de ellos. A priori, se han incluido los de todas las selecciones nacionales y hasta se pueden oír en el menú principal. Eso sí, como curiosidad, parece que nadie le ha dicho a la gente de EA Sports que el himno español no tiene letra, así que preparaos para ver a Casillas, Xavi y compañía moviendo los labios al compás de la melodía. En cuanto a la banda sonora, hay muchos ritmos latinos que casan bien con el lugar de celebración del campeonato.

Los comentarios corren a cargo de Manolo Lama y Paco González. Los dos periodistas de la Cadena Cope llevan siglos al cargo de las retransmisiones de la saga FIFA, pero hay que destacar que no fueron ellos quienes se ocuparon de la entrega de Sudáfrica 2010, sino Pepe Domingo Castaño y Javier Lalaguna, que no lo hacían igual de bien. La base es la misma que la de FIFA 14, con Antonio Ruiz a pie de campo para hacer algunas observaciones sobre lesiones, fueras de juego y sustituciones, pero se han añadido diálogos adicionales, en los que, por ejemplo, se hacen alusiones a la derrota de España frente a Brasil en la Copa Confederaciones 2013 o al juego duro que utilizaron jugadores como De Jong y Van Bommel en aquel mítico Holanda-España disputado en el Soccer City de Johannesburgo. Eso sí, también hay algunos diálogos que están ya anticuados y que deberían haberse revisado, como el relativo a la cubierta retráctil del Bernabéu que Florentino Pérez prometió hace años. Paco González afirma que no se ha vuelto a saber nada de la remodelación del estadio, y no es cierto, pues hace unos meses se anunció el nuevo proyecto. Es una tontería, pero no está de más comentarla, sobre todo como curiosidad para los futboleros más informados.

¿La fórmula más adecuada?

Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014 es un excelente juego de fútbol, con una jugabilidad cautivadora y un envoltorio ambiental de postín, digno de Maracaná. Ahora bien, cabe preguntarse seriamente si EA Sports ha optado por la fórmula más apropiada para hacérselo llegar al público. El corazón del juego es casi idéntico al de FIFA 14 y muchos de los contenidos se repiten (modelado de los jugadores, juegos de habilidad, comentarios, diseño de los menús). Incluso se han eliminado dos contenidos esenciales, como son los modos Clubes Pro y Ultimate Team, y se ha optado por no lanzar una versión de nueva generación.

Los DLC han sido uno de los aspectos más criticados de la industria en los últimos años, por considerarse que muchos juegos se lanzaban inacabados o con contenidos escamoteados para luego rentabilizarlos por separado. Sin embargo, para un ámbito donde habría casado de maravilla, como es el de recrear un Mundial de fútbol, Electronic Arts se ha desdicho de lo que hizo con la Eurocopa 2012 y ha optado por lanzar un juego separado a precio de novedad, cuando podría haber sido perfectamente una expansión que redondeara la experiencia de FIFA 14. En el pasado, por los plazos temporales, era lógico que los juegos mundialistas se lanzaran por separado, ya que no había posibilidad de actualizaciones. Sin embargo, a día de hoy, para algo que pide a gritos ser un DLC, es curioso que se haya desdeñado la fórmula. Es un gran juego de fútbol, ideal para quienes quieran recrear la mejor de todas las competiciones balompédicas, pero no deja de ser un “FIFA 14 1.5”.

Valoración

EA Sports ha hecho un gran trabajo con la licencia del Mundial de Brasil. Ahora bien, no deja de ser una extensión de FIFA 14 que bien podría haber sido un DLC, como la Euro 2012.

Hobby

81

Muy bueno

Lo mejor

El control, igual al de FIFA 14. La licencia, con todos los nombres reales. La ambientación.

Lo peor

Debería ser un DLC. Es caro y no sale en PS4, One y PC. La ausencia de Clubes Pro y Ultimate Team.

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