Análisis

Análisis de Escape Dead Island

Por Álvaro Alonso
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Versión comentada: PS3

Una isla tropical, un grupo de supervivientes y un terrible secreto. ¿Perdidos? Sí... ¡Perdidos en la isla de los zombies! Esto es Escape Dead Island, la aventura que sirve de puente para conectar las historias del primer juego de la saga y el próximo Dead Island 2. Pero si continuáis leyendo descubriréis que el juego de Fatshark, aparte de tomar inspiración de la mítica serie, esconde un misterio sin resolver...

Lejos queda ya el verano, y sin embargo en hobbyconsolas.com hemos aprovechado el frío mes de noviembre para calzarnos nuestro bañador de flores más hortera y viajar hasta una isla tropical de arena blanca y playas cristalinas. Pero no penséis que hemos estado todo el día tirados a la bartola tomando el sol (¡ojalá!)... No, hemos pasado las horas explorando la isla, resolviendo misterios y... Masacrando zombies. Y es que Escape Dead Island se pone a la venta el día 21 de noviembre, pero nosotros ya hemos estado en Narapela investigando los orígenes del brote zombie que se desató en el primer Dead Island (ya sabéis, el juego cuyo tráiler invertido nos puso a todos los pelos de punta). ¿Queréis saber qué nos ha parecido? Pues coged el martillo, cuchillo jamonero o motosierra más cercana y acompañadnos... Pero no garantizamos que volváis sanos y salvos.

Las vacaciones de los muertos vivientes

Corren rumores por toda la red: los muertos han vuelto a la vida en el archipiélago de Banoi, y la epidemia se ha cebado con los desafortunados turistas que disfrutaban de sus vacaciones en uno de los muchos complejos hoteleros que pueblan las islas. Para descubrir si todo lo que cuentan es cierto, Cliff, Linda y Devan, tres jóvenes reporteros con pocos pelos en la lengua y ganas de darse a conocer, viajan en barco hasta Narapela, parte del archipiélago que aún no ha sido bloqueada por las autoridades. Sin embargo, lo que allí van a descubrir deja al apocalípsis zombie a la altura del betún...

Sin entrar demasiado en spoilers, la trama principal gira en torno a encontrar una cura para el virus, pues poco después de poner pie en la isla Linda es atacada por uno de los infectados. Cliff será el encargado de llevar a cabo semejante búsqueda y, de paso, sacar a la luz los secretos de la corporación Geo Pharm. Aunque no se llega a coger demasiado cariño a los personajes (de hecho, resultan bastante irritables desde el principio) el argumento es uno de los puntos fuertes de Escape Dead Island, que consigue mantenernos en vilo hasta el final de la aventura. Esto es gracias a los extraños misterios que se suceden en la isla, y no, no hablamos sólo de que los muertos hayan vuelto a la vida...

Una isla perdida en el mar

Escape Dead Island no se molesta en ocultar una clarísima inspiración en la serie Perdidos, la mítica obra con la que el director J. J. Abrams (Star Wars Episodio VII) saltó al estrellato. A pesar de tratarse de una aventura en una isla tropical, la intriga y el misterio son constantes: tenemos siempre la sensación de que hay algo que no cuadra, como si alguien nos estuviera vigilando en todo momento. Y no sólo eso, hay un buen número de guiños a la serie: desde el nombre de los trofeos (hay uno llamado vivir juntos, morir solos), hasta referencias a osos polares o incluso unas misteriosas escotillas que se parecen sospechosamente a la que trajo por la calle de la amargura a los protagonistas de la serie en las primeras temporadas (más sobre esto a continuación).

Pero aún hay más: al tratarse de una aventura con mucho cadáver errante, las referencias a Resident Evil son inevitables. Y es que el desarrollo de Escape Dead Island bebe de clásicos del Survival Horror, donde la exploración y la recolección de recursos primaban tanto o más que el combate contra hordas de no-muertos. Eso sí, aquí no encontaréis puzzles imposibles, en su lugar, la aventura goza de un estilo 'metroidvania': para acceder a nuevas zonas, hemos de conseguir antes un objeto concreto. Por ejemplo, para atravesar una zona a oscuras, primero necesitamos encontrar una linterna militar, y para llegar a lugares de difícil acceso, es obligatorio contar con una cuerda en el inventario. Todos estos objetos son visibles en el personaje a medida que los conseguimos, algo que aporta una grata sensación de progreso. Y además de los ítems "para avanzar", también encontraremos botiquines que aumentan nuestra salud máxima o un buen número de coleccionables (80 en total) que aportan nuevos datos sobre el trasfondo de la historia. Y como buen reportero que es, Cliff cuenta desde el principio con una cámara de fotos con la que puede tomar hasta 86 instantáneas de zonas y objetos de interés de Narapela. Pero un momento... ¿Esto no iba de zombies? ¿Qué pasa con las armas? Tranquilos muchachos, que tampoco iremos faltos de armamento.

El zombie bueno es el zombie muerto. Otra vez.

Olvidad los elementos RPG de Dead Island y Dead Island Riptide: aquí no se sube de nivel ni se ganan puntos de experiencia, solo importa nuestra habilidad a la hora de reventar cráneos en descomposición. En lugar de contar con un amplio abanico de armas blancas, disponemos de un hacha que sufrirá diversas actualizaciones a lo largo de la aventura, que aumentan el daño y le otorgan nuevas habilidades... Pero primero hay que encontrarlas, claro. El sistema de combate resulta un tanto tosco, algo que se convierte en una suerte de punto a favor y en contra: a favor porque es muy complicado sobrevivir a un encuentro con más de cuato zombies, aportando cierto realismo y evitando que se convierta en un hack 'n slash al uso. Y en contra porque... Bueno, porque si hay demasiados zombies y la única opción es combatir, resulta de lo más frustrante.

Por suerte, para sobrevivir a muchas de las situaciones en que nos vemos superados en número podemos usar el sigilo: caminar agachados y apuñalar un cuello putrefacto repetidas veces con un destornillador nunca pasará de moda. Y cuando todo lo demás falla, la pistola y la escopeta son las armás de fuego más eficaces para reducir la población zombie. Eso sí, mucho ojo al estruendo que causan, pues podría atraer a todos los indeseables que anden cerca. El ruido es un factor muy importante, y no siempre juega en nuestra contra: podemos activar radios que encontaremos en el escenario para atraer a los descerebrados hasta charcos electrificados o ventiladores gigantes, y disfrutar así de la lluvia de hemoglobina desde una distancia prudente y, lo que es mejor, sin mancharnos las manos.

En cuanto a los no-muertos, los encontramos de varios tipos: desde los clásicos "caminantes", hasta los recientes infectados (más rápidos y agresivos), pasando por una criatura escupe-ácido o un ser cuyos brazos han mutado adquiriendo la forma de afiladas cuchillas. Por separado todos caen con relativa facilidad aplicando el siempre eficiente "jarabe de hacha", pero cuando nos topamos con un grupo numeroso en el que se mezclan distintos tipos, las probabilidades de superviviencia son muuuuuy escasas (los escupidores son peor que un grano en el cu... erpo). Pero hay una cosa que no nos ha gustado en absoluto, y es que los cadáveres (nunca mejor dicho) desaparecen al instante: casi antes de tocar el suelo, los cuerpos habrán desaparecido del escenario dejando únicamente un charco de sangre como recordatorio de que ahí yació un zombie.

¡Flipa en colores!

Sin duda, uno de los aspectos más destacables de Escape Dead Island es su apartado gráfico, que en esta ocasión utiliza un estilo 'cel-shading' que lo convierte en un cómic en movimiento. Tanto es así, que la gran mayoría de secuencias de vídeo son en realidad dibujos a mano, dotando a la aventura de un estilo característico y mucho encanto. Eso sí, no penséis que por tratarse de un "cómic" se prescinde de elementos gore: la sangre a borbotones y los desmembramientos están a la orden del día.

Y hablando de aspectos característicos, una de las piezas fundamentales de la aventura, tanto jugablemente como argumentalmente, son las alucinaciones. A lo largo de la historia, Cliff será víctima de situaciones muy surrealistas, como una lluvia de contenedores de metal, un vagón de metro con tendencias persecutorias, habitaciones en las que el suelo se convierte en el techo, meteoritos... Y un largo etcétera de momentos que nos dejarán con la boca abierta y cara de "WTF". Esto funciona a las mil maravillas con la ya mencionada ambientación misteriosa estilo Perdidos, pero por desgracia, al terminar la aventura nos hemos quedado con la sensación de que muchas preguntas han quedado sin respuesta. ¿Quizás en vistas a resolverlas en Dead island 2? El tiempo lo dirá...

¿Suspiran los no-muertos?

Porque de ser así, un suspiro zombie equilvadría a la duración de Escape Dead Island. La aventura, si no os entretenéis demasiado buscando coleccionables (e incluso si lo hacéis), puede ser completada en apenas unas horas. A este punto flaco hay que sumarle también tiempos de carga bastante molestos (aunque poco comunes, todo sea dicho) y  bugs, algunos graciosos y otros no tanto: hemos visto como el suelo de una zona no se cargaba correctamente y al intentar avanzar, caíamos al vacío sin remedio. También experimentamos una situación de lo más curiosa en la que la textura de la vegetación, en lugar de hierba, mostraba cajas de cartón... Y mucho nos tememos que no se trataba de una alucinación... Para terminar, y aunque no resultará excesivamente molesto para la gran mayoría de jugadores, hay que señalar que el framerate (en la versión de PS3) deja bastante que desear, en especial cuando deambulamos por entornos abiertos.

El misterio de las escotillas

Como ya os hemos contado, una de las múltiples referencias a Perdidos son las escotillas que encontraremos repartidas por toda la isla. La gracia de estas escotillas es que... No sirven para nada. O, al menos, nosotros no les hemos encontrado uso aparente. Y no penséis que no hemos investigado lo suficiente: hemos encontrado todos los coleccionables, hecho todas las fotos y terminado la aventura ¡dos veces! Y en esas dos pasadas, no hemos conseguido abrir ninguna de las cuatro escotillas, aunque tampoco nos ha hecho falta... Podríamos pensar que están "de adorno", pero al lado de cada escotilla hay un terminal que nos exige una tarjeta (Alfa, Beta, Gamma o Delta) para acceder a su interior. Así que ahora es vuestro turno: si descubrís cuál es la respuesta a este misterio, dejadnos un mensaje. ¿Quién sabe? Quizás están ahí para que perdamos la cabeza igual que el protagonista...

Misterios aparte, Escape Dead Island es una gran aventura, con buenas ideas y una trama que consigue enganchar... Lo poco que dura. Los fans de la saga deberían ir reservando billete para viajar hasta Narapela, y no sólo para descubrir el origen del brote zombie: el juego incluye acceso anticipado a la beta de Dead island 2, y a nadie le amarga un dulce... Ni aunque esté podrido.

Valoración

Escape Dead Island propone algunas ideas bastante interesantes que, unidas a la intriga y el suspense de la trama, nos regalan una experiencia con sabor a clásico. Por desgracia, la duración pesa demasiado sobre el conjunto.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Historia que atrapa hasta el final. La isla y su aire de misterio. Las alucinaciones.

Lo peor

Corto, muy corto. El combate puede ser frustrante. El final no responde a todas las dudas.

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