Análisis

Análisis Metro Last Light

Por Francisco Javier Gomez
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Olvida la acción de gatillo fácil de “Call of Duty”: aquí tanta importancia tienen la acción y los tiroteos, como la ambientación y la trama del juego.

En el año 2033, los habitantes de Moscú sobreviven en los túneles del metro después de una guerra nuclear. Cada estación del suburbano tiene su propia comunidad e ideología, y el exterior es una zona contaminada por la radiación donde pululan peligrosos seres mutantes. Ésta es la ambientación general de "Metro 2033", la exitosa novela de Dmitri Glujovski, que además tuvo su correspondiente videojuego homónimo aparecido en Xbox 360 y PC. Ahora esta segunda entrega (también disponible para PS3), recupera todos esos elementos para ofrecernos un original shooter subjetivo centrado más en la historia y la ambientación que en disparar a todo lo que se mueva.

Escrito por el autor de las novelas en exclusiva para el juego (no sigue tramas de "Metro 2033" o "Metro 2034"), el guion nos pone en el papel de Artyom, un ranger de la Orden Espartana que tiene entre sus manos la clave para la pacificación entre las diferentes facciones militares que pugnan por el control del metro. Y hasta aquí os contamos, porque preferimos no desvelaros más acerca del argumento para no estropearos uno de los elementos más importantes del juego. Y es que a diferencia de otros shooter en primera persona, la trama cobra aquí una importancia capital y el guion está perfectamente imbricado con la acción.

Todo ello acompañado por una ambientación extraordinaria que logra captar el original universo de los libros. Y aunque muchas veces nuestro objetivo no sea más que deambular por los escenarios siendo testigos pasivos de lo que sucede a nuestro alrededor o escuchar las conversaciones de los supervivientes, la puesta en escena y la realista ambientación logran cautiva al jugador.

Después de leer todo lo comentado, seguro que una pregunta ronda tu cabeza: ¿y qué pasa con la acción? Tranquilo, que como buen shooter subjetivo, también ofrece una buena ración de tiroteos.

Para encarar los enfrentamientos contra soldados y todo tipo de criaturas mutantes, podemos elegir entre la acción directa o, en determinados casos, hacer uso del sigilo. Los tiroteos están bien resueltos y, aunque el control podía estar más pulido y los niveles son demasiado lineales, resultan divertidos. Lamentablemente, toda esa jugabilidad se viene abajo cuando optamos por el sigilo, debido a una desastrosa IA enemiga: soldados que a un palmo de nosotros no consiguen vernos, enemigos que ven como eliminamos a un compañero y no reaccionan, etc. Una lástima porque estos momentos de infiltración ofrecen amplias posibilidades (disparar a los focos de luz para evitar ser vistos, aturdir o acuchillar a los enemigos…).

Tampoco los escasos modos de juego (solo hay una Campaña de 9-10 horas de duración) y un irregular ritmo de juego que solo explota en las dos últimas horas de la campaña, ayudan a mejorar situación. Además, tampoco presenta novedades de peso en su desarrollo respecto a la primera parte, más allá de situaciones más variadas o una mayor presencia de la fases en el exterior.

En PS3 (es la versión que analizamos en ésta review), y pese a algunos efectos que “cantan” y algo de clipping, Metro Last Light cuenta con un apartado gráfico muy vistoso y lleno de detalles impresionantes. Así, por ejemplo, llama la atención la recreación de los rostros de los personajes o ciertos juegos de luces y sombras. Además, el acabado artístico resulta muy atractivo y saca gran partido a las "visiones" de nuestro personaje fundiendo el mundo real y los paisajes oníricos.

En lo técnico, remata con un potente componente sonoro (hay doblaje en castellano), que solo presenta el ocasional problemilla de ciertos personajes que hablan delante de nosotros y parecen estar en otra posición.

Con todos estos elementos, Metro Last Light se perfila como un shooter subjetivo que escapa a los estándares de lo habitual en el género: no tiene tanta acción como otros juegos de este tipo, ha perdido el efecto sorpresa del original y además tiene serios problemas de IA, pero a cambio ofrece una interesante trama y una ambientación insuperable.

Si quieres probar algo diferente (sabiendo que no es un juego perfecto y que tiene altibajos en su desarrollo) puede que su puesta en escena y realismo te cautiven. En cambio, si buscas tiroteos sin tregua éste no es tu juego…

Valoración

Además de ser muy parecido a la anterior entrega, sigue presentado graves problemas de IA y un desarrollo con altibajos. Eso sí, su ambientación y algunos momentos resultan insuperables.

Hobby

79

Bueno

Lo mejor

Una ambientación soberbia, repleta de detalles realistas. Las últimas dos horas de juego.

Lo peor

Le falta ritmo de juego y un control más depurado. La IA en los momentos de sigilo es horrible.