Análisis

Análisis de Star Trek para PS3, 360 y PC

Por Rafael Aznar
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El longevo universo de Star Trek no se cansa de expandirse. En 2009, se estrenó la película de J. J. Abrams, y el 5 de julio, llegará la secuela, titulada En la Oscuridad. Como aperitivo, llega este juego, con soporte cooperativo y protagonizado por los personajes de la USS Enterprise, la nave insignia de la Flota Estelar. El capitán Kirk y el comandante Spock no se habían visto jamás en una misión tan farragosa como ésta.

Los matrimonios de conveniencia entre el cine y los videojuegos son una tradición recurrente en nuestro días. En ciertas ocasiones, el enlace ha contado con la bendición del cielo, pero, por lo general, la convivencia ha tendido al desastre. Star Trek desafía al destino y se atreve a hacer aterrizar la USS Enterprise en el hangar de PlayStation 3, Xbox 360 y PC. ¿Habrán conseguido el capitán Kirk y el comandante Spock guiar apropiadamente su rumbo para que no se estrelle contra el suelo?

En 2009, el director J.J. Abrams revitalizó una de las sagas de ciencia ficción más emblemáticas de la historia. Esta misma semana, se ha estrenado la secuela, titulada En la Oscuridad, que llegará a los cines españoles el próximo 5 de julio. Aprovechando el tirón de las películas, Paramount Pictures y Namco Bandai han lanzado Star Trek: El videojuego, que se ambienta entre los dos filmes. El capitán James Tiberius Kirk y el comandante Spock son los protagonistas de la aventura, en la que también aparecen otros personajes conocidos, como Uhura, Bones, Chekov, Scottie y Sulu.

El juego es independiente de las películas, pero está relacionado con ellas. Así, veremos cómo los vulcanos están intentando refugiarse en un nuevo planeta, después de que el suyo fuera destruido por los romulanos del capitán Nero, en la película de 2009. Sin embargo, sus planes pronto se pondrán en peligro, debido a la irrupción de los gorn, una raza de lagartos que robarán el dispositivo Helios, una potente arma con la que podrían sembrar el pánico en el universo, abriendo brechas en el espacio-tiempo. La misión de los miembros de la USS Enterprise será ir en su búsqueda.

Intentando emular a Marcus Fénix y al comandante Shepard

La aventura cuenta con un desarrollo de acción en tercera persona, similar al de Gears of War y Mass Effect, pues los disparos y las coberturas son la piedra angular del edificio. Podemos elegir entre Kirk y Spock, con la posibilidad de jugar en cooperativo online o local, que es el mayor encanto del título. Predominan los tiroteos, pero también tiene una gran importancia el tricorder, una especie de PDA con la que podemos escanear los escenarios y piratear puertas. Para ello, de vez en cuando, hay que superar tres tipos de minijuegos: comparar frecuencias de onda (uniéndolas por parejas), unir dos frecuencias de onda con ayuda del joystick y dirigir una especie de serpiente, muy similar a la del mítico juego que había en los primeros móviles en blanco y negro.

No es obligatorio, pero algunas partes se pueden superar de manera sigilosa, evitando el enfrentamiento. De hecho, hay un sistema de condecoraciones que nos otorga bonificaciones especiales si superamos ciertas secciones de la forma que se nos pida: sin matar a humanos infectados, sin hacer sonar las alarmas, rescatando a un soldado de las llamas…

Aunque son escasas, hay también algunas zonas de plataformas, en las que debemos saltar, trepar y avanzar por diversos salientes. Asimismo, hay alguna batalla espacial, en la que sólo debemos preocuparnos por disparar los phasers de la USS Enterprise, y secciones de caída libre, que resultan bastante teledirigidas.

Ahí acaba, prácticamente el encanto del juego, pues la jugabilidad está plagada de fallos que serían capaces de enervar al mismísimo Spock, pese a que los vulcanos no están “comprometidos emocionalmente”. Para empezar, el sistema de coberturas es muy deficiente y resulta difícil cambiar de unos parapetos a otros con fluidez. Cualquier comparación con Gears of War sería odiosa. Del mismo modo, el sistema de combate dista mucho de ser satisfactorio: no hay diferencia entre disparar a los rivales a los pies o a la cabeza, y ni siquiera disponemos de golpes cuerpo a cuerpo para derribar a los enemigos que estén cerca. De hecho, apenas hay variedad de enemigos: infectados y unos cuantos gorn, que siguen los mismos patrones alocados de comportamiento.

Fallo aquí y fallo allá, y sin maquillaje

El juego está pensado para disfrutarlo en cooperativo, pero, si decidimos jugar solos, es la CPU la que maneja a nuestro acompañante. Si cae, podemos reanimarlo, algo que también puede hacer él si somos nosotros los que mordemos el polvo. Ahora bien, la IA es de juzgado de guardia. En ocasiones, puede suceder que nuestro compañero pase por delante de las narices de un enemigo y decidan ignorarse mutuamente. Pero, sin duda, lo peor es ver cómo algún “bug” nos obliga a reiniciar la sección: por ejemplo, puede suceder que, sin saber cómo, nuestro compañero acabe “preso” debajo de una escalera a la que es materialmente imposible acceder y que ya no salga de ahí. Igualmente, puede que caigamos heridos y que decline prestarnos su ayuda, por algún extraño motivo.

El diseño de los niveles de Star Trek también cuenta con algún que otro “bug”. Hay zonas por las que, a priori, se podría avanzar, pero, de repente, sin que haya ningún obstáculo aparente, un muro invisible nos lo impide. Lo peor que nos ha pasado es acercarnos al borde de una plataforma espacial, empezar a caminar por el vacío… y caer durante minutos y minutos, sin llegar a morir jamás.

El juego consta de once capítulos y dura unas nueve horas. En circunstancias normales, sería una cifra más o menos digna, pero aquí sólo supone alargar el sufrimiento. Además, da la impresión de que el desenlace del guión se ha escrito deprisa y corriendo. Por supuesto, no hay ningún tipo de multijugador competitivo, aunque la dicotomía entre humanos-vulcanos y gorn habría dado pie a ello.

Gráficamente, el juego alterna luces y sombras. El parecido de los personajes con sus homónimos de las películas es digno de mención. Kirk, Spock y toda la tripulación de la USS Enterprise son perfectamente reconocibles. Sin embargo, el grado de detalle no es ninguna maravilla, hay texturas que tardan en cargarse y no falta el “tearing” cuando se acumulan varias explosiones en pantalla. Como compensación, la banda sonora, inspirada en la de la película de 2009 y firmada por Michael Giacchino, sí raya a un gran nivel. Las voces son también las de los actores reales, lo cual está bien, salvo por el detalle de que eso implica que no haya doblaje al castellano.

Los muy entusiastas de Star Trek quizás lleguen a encontrar algo de encanto en el juego, pero lo cierto es que el tedioso desarrollo y los numerosos fallos lo convierten en otro exponente más del fallido matrimonio de conveniencia entre cine y videojuegos. El capitán Kirk y el comandante Spock no se merecían cambiar el poderío de la USS Enterprise por una carraca de tamañas dimensiones.

Valoración

Un ejemplo más de cómo desperdiciar una licencia cinematográfica para firmar un videojuego del tres al cuarto. El desarrollo es tedioso y está plagado de fallos que enervarían al mismísimo comandante Spock.

Hobby

50

Regular

Lo mejor

Poder jugar en cooperativo. El parecido de los personajes con sus homónimos de las películas.

Lo peor

Fallos a mansalva: mal sistema de coberturas, una IA pasota, “bugs” que obligan a reiniciar...

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