Análisis

Análisis de State of Decay para 360

Por Daniel Quesada
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Un nuevo Apocalipsis nos pone contra las cuerdas. Los muertos tienen hambre de tripas y nosotros hemos de buscar la forma de guarecernos de ellos... Aunque eso implique patear más terreno que Forrest Gump.

No recordamos una época en la que los zombis hayan estado tan de moda, ya sea en los cómics, el cine o los videojuegos, debido principalmente al éxito de The Walking Dead en todas sus vertientes. De hecho, se nota la influencia de esta obra (a ver si encontráis la casa de los Kirkman) en este State of Decay, un juego descargable para Xbox 360. El planteamiento es muy similar al de las aventuras de Rick Grimes: hemos de colaborar para sobrevivir en un mundo tomado por los no muertos.

El arranque no puede ser más brusco: nada más iniciarse el juego, tenemos que moler a palos a los zombis que nos atacan. A partir de ahí, comienza una aventura abierta (sí, es un sandbox, al más puro estilo GTA) para un jugador, en la que controlamos en tercera persona a nuestro personaje, el cual puede saltar, trepar, conducir o usar toda clase de armas, ya sean cuerpo a cuerpo o de fuego.

Hay que hacerse fuertes

Todo esto está muy bien para sobrevivir a corto plazo, pero en State of Decay necesitamos encontrar una zona donde cobijarnos, así como donde guarecer al resto de supervivientes que encontremos. Estos fuertes se pueden mejorar con barricadas, nuevas instalaciones o inquilinos que puedan resultar útiles, como médicos. Además, hay que vigilar que la moral de nuestro fuerte no decaiga y que dispongamos de provisiones, como comida o medicinas.

Pero tranquilos, que esto no es un Theme Hospital, pues el grueso de nuestra actividad consiste en explorar el enorme mapeado, descubrir nuevos entornos, buscar gente a la que rescatar, enemigos especiales a los que eliminar... Hay muchísimo por descubrir, sobre todo por el hecho de que van "brotando" misiones aleatorias a medida que pasa el tiempo. Por tanto, no hay dos partidas iguales, aunque hay ciertos puntos clave (sospechosamente parecidos a los de The Walking Dead) que terminaremos visitando tarde o temprano.

A medida que descubrimos nuevos entornos y ayudamos a los diferentes personajes, podemos llegar a entablar amistad con ellos. Esto es práctico porque cada uno posee habilidades únicas (como predisposición al liderazgo o conocimientos técnicos) y también porque es posible pasar a controlar a estos personajes para que el nuestro descanse. Es más, al igual que sucedía en ZombiU, el personaje que controlemos puede morir devorado por los zombis (un momento muy gore y cruel, por cierto), pero nosotros pasaremos a controlar a otro héroe "amistoso" que tengamos disponible y podremos recuperar los objetos que haya dejado el anterior.

Fuego y discreción

El mapeado es enorme, así que lo mejor es utilizar alguno de los múltiples automóviles que salpican el mapeado. Con ellos, además, es posible atropellar a los zombis que encontremos, pero también tienen el incoveniente de que se estropean con los impactos y pueden llegar a estallar. Además, su sonido alerta a los no muertos. Sí, nuestros enemigos reaccionan al ruido, por lo que es recomendable pasar en modo sigiloso junto a ellos para no provocarlos. Como supondréis, los disparos o los golpes bruscos también les llamarán la atención... Aunque la mayoría de los enemigos son "simples" zombis, también podemos encontrar especímenes salvajes (más agresivos) o aulladores, que lanzan unos chirriantes gritos que avisan a sus compañeros.

Nuestras armas de fuego requieren munición, mientras que las de cuerpo a cuerpo se rompen con el uso prolongado... Para colmo, necesitamos ejercitar nuestras habilidades (como correr para mejorar el "cardio" o golpear para aumentar nuestro cuerpo a cuerpo), así que la sensación de progreso y de supervivencia extrema son muy tangibles. Si The Last of Us o los Dead Rising plantean fórmulas más directas y "explosivas" de enfrentarnos a una crisis de infectados (quizá Dead Island se asemeje más), este título es lo más parecido a la lucha por la supervivencia que se muestra en los cómics de Robert Kirkman, lo cual es indudablemente atractivo.

Algo huele a podrido

Estamos muy contentos con las ideas y el desarrollo de State of Decay. Sin duda, tiene un potencial fabuloso... Pero se echa bastante por tierra por culpa de sus deficiencias técnicas. De por sí, los gráficos no son nada del otro jueves, pero además están enturbiados por severos bajones en la tasa de frames, "clipping", "popping", comportamientos erráticos de los personajes secundarios... También, siendo tiquismiquis, encontramos el problema de que, si nos muerden los zombis, no enfermamos ni nos transformamos, sólo perdemos algo de salud. Habrá quien encuentre esto poco realista, suponiendo que una invasión zombi pudiera ser realista.

Volviendo al plano técnico, es una verdadera pena que éste no haya llegado más alto (por cierto, las voces sólo están en inglés, con subtítulos en castellano), porque de no ser así estaríamos ante una aventura fabulosa, un verdadero referente del género zombi. Sin embargo, la experiencia general queda bastante lastrada. Esto no ha impedido que el juego obtenga un enorme éxito en ventas (ojo, que vale 1600 Microsoft Points) desde su reciente lanzamiento, aunque las continuadas quejas de los usuarios están provocando que los desarrolladores de Undead Labs hayan lanzado un primer parche... Que poco ha solucionado. En fin, es cierto que hay bastante (y justificada) polémica en torno a este juego, pero si bajamos un poco el listón podremos disfrutar de un apocalipsis que nos hará sentir como en casa...

Valoración

Un planteamiento abierto muy interesante, que aprovecha a su favor todos los clichés del género zombi. Si hubiera sido más redondo en el apartado técnico...

Hobby

74

Bueno

Lo mejor

La sensación de estar asediados por los no-muertos y de que el mundo se ha ido a tomar viento.

Lo peor

La enorme cantidad de irregularidades gráficas y jugables que encontramos.

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